Discurso
Presidencial del 21 de Mayo: la Agenda
y las Realizaciones
Es tradicional que el 21 de mayo el Presidente
de la República dé cuenta pública de su gestión.
Generalmente, esta fecha se utiliza además para efectuar importantes
anuncios. Pocas veces, no obstante, se evalúa realmente el cumplimiento
de los anuncios efectuados con anterioridad. Este año, al ser un
año de elecciones, que ocurre en la mitad del período presidencial
del Presidente Eduardo Frei R. es una buena oportunidad para que el Gobierno
rinda cuenta al país de la gestión gubernamental.
En esta materia es especialmente relevante
el hecho que el Presidente Frei, a diferencia del anterior Gobierno de la
Concertación, haya incluido desde el comienzo de su gestión,
una agenda de temas muy relevantes y necesarios para el país: nos
referimos a la agenda modernizadora. En efecto, ésta incluía
abordar los problemas reales de la gente para que, solucionándolos
eficientemente y junto a un manejo económico adecuado, el país
pudiera aprovechar la opción de convertirse en desarrollado. Es por
ello que este planteamiento presidencial ha tenido un enorme respaldo ciudadano
y casi todos los sectores relevantes de nuestra sociedad han coincidido
con esas prioridades.
Los primeros años de todo gobierno
son de diseño, implementación y realizaciones. Ahora bien,
si analizamos la referida agenda modernizadora, una gran parte de los anuncios
realizados no se han materializado, como se observa en el cuadro Nº1.
Cuadro Nº 1
Ejemplos de la agenda modernizadora
del Gbno. de Frei.
| Tema |
Fecha 1 |
Estado |
| P. de Ley de Sanitarias |
mayo 95 |
En el Congreso |
| P.de Ley Moderniz. EMPORCHI |
sept. 95 |
En el Congreso |
| P.de Ley Moderniz. CODELCO |
mayo 95 |
En el Congreso |
| Particip. priv. en transp.pasaj. FFCC. |
diciem 95 |
Sin Concresión |
| P. de Ley Gestión Municipal |
mayo 95 |
En el Congreso |
| P. de Ley Moderniz. Sist. Proc.Penal |
junio 95 |
En el Congreso |
| Modernización de Salud Estatal |
mayo 96 |
Sin Concresión |
| Modernización de la Agricultura |
mayo 96 |
Parcial |
| P. de Ley Jornada Escolar |
agosto 96 |
En el Congreso |
| P. de Ley Probidad Pública |
enero 95 |
En el Congreso |
| P. de Ley. Moderniz. Banca |
octub 94 |
En el Congreso |
| Ley de Concesiones |
nov 94 |
Ley |
1. Cuando se trata de ley se señala
la fecha de ingreso al Congreso
Los
Problemas de la Agenda.
El escaso cumplimiento de la genda modernizadora
tiene varias explicaciones. Algunas de las más importantes son:
1.
El Gobierno parece conformarse con el despacho del proyecto de ley al Congreso
para considerar su tarea cumplida. En efecto, muchas veces ante la inminencia
de fechas simbólicas se arman paquetes de medidas que no están
suficientemente estudiadas o no encuentran al interior de la Administración
equipos técnicos preparados para llevarlas a la práctica.
2. Falta
de liderazgo al interior del Gobierno para impulsar las reformas. Siempre
una modernización o un cambio remece las estructuras existentes y,
por lo tanto, enfrenta una especie de inercia, que motiva que ante la falta
de un liderazgo sectorial o político fuerte, la iniciativa tienda
a estancarse.
3.
El Presidente no ha logrado la adhesión política de los partidos
de la Concertación a su agenda modernizadora. Se observa una falta
de capacidad del Gobierno para convencer a su propia coalición y
manejar los conflictos políticos internos de los partidos que la
integran. No es posible que un proyecto que tiene urgencia para su tramitación
se vea paralizado por un problema interno electoral de uno de los partidos
del Gobierno, como sucedió con el proyecto de sanitarias, donde los
parlamentarios demócratacristianos, en un gesto de rebeldía
contra la nueva directiva decidieron no dar los quórum para las sesiones,
impidiendo que estas se realizaran.
¿Un
Nuevo Impulso?
Cuando en septiembre de 1996 se efectuó
un cambio de gabinete, se pensó que ello daría un impulso
a las reformas modernizadoras que ya venían anunciándose en
los discursos presidenciales desde que asumiera el cargo el Presidente Frei.
En efecto, los cambios se presentaron como una forma de mejorar la coordinación
entre el Ejecutivo y el Parlamento. Puede ser algo prematuro evaluar si
ello se ha logrado; sin embargo, como lo demuestra el cuadro Nº1 aún
no hay frutos concretos.
Ya es sabido que esta agenda modernizadora
divide a la Concertación y a la propia Democracia Cristiana, con
lo cual, si no se ejerce un liderazgo fuerte y eficaz, es mucho más
difícil llevar adelante los proyectos. Desgraciadamente, el Gobierno
ha desistido de este camino y ha optado por el más cómodo.
Es así que está forzando un cambio en la agenda, dando mayor
énfasis a los temas políticos y culturales, que aúnan
a la Concertación y dividen a la Oposición, primando en su
análisis el hecho de que estamos en un año electoral. Se han
reflotado temas como las reformas constitucionales, la educación
sexual, la censura, el financiamiento público de los partidos y campañas
políticas, el plan de igualdad de oportunidades del SERNAM, las reformas
en materia laboral, y las nuevas reformas recientemente anunciadas que dañan
al sistema privado de salud (ISAPRES) y las AFPs.
Este nuevo desvío de la agenda modernizadora
no será gratis y tendrá un impacto negativo en el desarrollo
político y económico social del país. El hecho que
las energías y recursos del Poder Ejecutivo se concentren en otras
tareas, que no son las que la población prioriza, reduce aún
más la factibilidad de que el país aproveche la oportunidad
del desarrollo. En este sentido, ya aparecen síntomas preocupantes,
como la caída que Chile experimentó en el Indice Mundial de
Competitividad, en el cual bajó desde el puesto 13 al 22 en un total
de 42 países.
Lo
que Quiere la Gente
Frente a esto conviene analizar qué
tan cercana es esta agenda a los problemas de las personas, más aún
cuando el propio Presidente de la República señaló
el año pasado en su discurso del 21 de mayo que:..." Gobernar
es enfrentar los problemas reales del país..."1. Según
las encuestas, los principales problemas a que el Gobierno debiera dedicar
mayor esfuerzo son los de salud, delincuencia, pobreza y educación,
como se aprecia en el gráfico Nº 1. Las prioridades del país
no están con esta nueva agenda forzada que el Gobierno pretende impulsar.
Fuente CEP
Por otra parte, si observamos la evaluación
que efectúa la población de la gestión gubernamental,
en los temas que a ella más le preocupan, vemos que las peores notas
la obtienen el manejo de la delincuencia y la pobreza, con notas promedios
de 2,9 y 3,1, así como también el combate a la drogadicción
con un 3,0.2
Prioricemos
el País
El Gobierno tiene la obligación de
responder de su gestión a la ciudadanía y hacerse cargo de
las críticas y evaluaciones públicas a que es sometido. Así
será posible encontrar solución a los problemas de las personas
que el propio Presidente de la República ha señalado como
su preocupación prioritaria, y avanzar en la agenda modernizadora
que el país realmente necesita para transitar por un mundo cada vez
más abierto y competitivo. Abandonar esa agenda para enfrascarse
en discusiones que dividen profundamente al país, como los de la
agenda cultural, es escabullir el bulto. Es jugar a un juego de suma cero
en el que lo que algunos ganan lo pierden otros y no uno de suma positiva,
donde son todos los chilenos los que avanzan hacia la consecución
de logros concretos que mejoren nuestra calidad de vida en aspectos tan
importantes como la provisión de un servicio básico, como
es el agua; el servicio portuario, para hacer más eficiente el comercio
exterior; el mejoramiento de la infraestructura; las soluciones a la contaminación;
la internacionalización financiera; la modernización del Estado;
una mejor salud y una adecuada calidad de educación y una mejor calidad
de vida en las ciudades.
Notas:
1 Discurso Presidencial 21 de Mayo
de 1996, pag IV. Secretaría de Comunicación y Cultura. Ministerio
Secretaría General de Gobierno.
2 Estudios de Opinión Pública.
Centro de Estudios Públicos
Acuerdo
Chile-Canadá: ¿Qué Significa
su Rechazo?
Una gran polémica se ha producido en
las últimas semanas a raíz de la presentación al Congreso
del tratado que consagra un acuerdo económico bilateral entre Chile
y Canadá. La principal crítica ha sido liderada por la Sociedad
Nacional de Agricultura y por parlamentarios que representan zonas rurales
del país. Sin lugar a dudas que el debate generado es sano y conveniente,
ya que aclara los distintos impactos que el acuerdo puede generar. A continuación
deseamos colaborar en este debate no sólo analizando las ventajas
y desventajas del tratado mismo, sino que, además, señalando
cuáles creemos pueden ser las consecuencias de un rechazo a éste
desde la perspectiva del libre comercio.
Características
del Acuerdo
El acuerdo Chile-Canadá busca crear
una zona de libre comercio, promover la circulación de capitales,
inversiones recíprocas y la cooperación económica,
energética, científica y tecnológica. Dadas las diferentes
realidades económicas y políticas, el acuerdo contiene listas
de productos según sus diferentes sensibilidades. El caso general
contempla, a partir del día de entrada en vigencia del tratado, un
margen de preferencia inicial de un 100% para el 92% de las exportaciones
chilenas a Canadá. El resto de los productos lograrán la preferencia
completa en un plazo de entre dos y seis años. Chile, por otra parte,
desgravará de manera inmediata cerca del 70% de las importaciones
actuales provenientes de Canadá. El resto de los productos se desgravarán
entre 2 y 18 años.
Además, las partes acuerdan no aplicar
al comercio recíproco nuevos gravámenes a las exportaciones
ni nuevas restricciones no arancelarias.
Los beneficios del acuerdo son: el acceso
a un mercado de altos ingresos; la rebaja del arancel con que ingresarán
a ese mercado nuestras exportaciones; la restricción o eliminación
de las barreras no arancelarias; un mayor flujo de inversión extranjera
hacia Chile; los menores precios para los consumidores, producto de la rebaja
arancelaria; los menores costos de producción por mayores economías
de escala; y los potenciales avances en la liberación de áreas
como los servicios, la inversión y otras.
Los costos se producen por la desviación
de comercio que genera a raíz de la fuerte diferencial entre un arancel
de 11% y uno de 0%. Ello además provoca un riesgo de retaliación
desde los países que son socios naturales de Chile y que ven perder
su actual relación comercial con nuestro país a raíz
del tratado con Canadá.
Canadá, como se dijo, es un bloque
económico importante para Chile con un PIB de US$ 560 mil millones
y un poder de compra (importaciones) de casi 155 miles de millones de dólares
anuales, de los cuales Chile, en la actualidad participa en un porcentaje
insignificante.
El impacto económico de corto plazo
del acuerdo Chile-Canadá es bajo. Este resultado se distribuye especialmente
de tal forma que las zonas con agricultura tradicional se ven más
perjudicadas y resultan beneficiadas aquellas con mayor incidencia de los
sectores industria manufacturera y agroindustrial. Sin embargo, desde la
perspectiva de los consumidores, el mayor impacto positivo proviene de un
menor precio de los alimentos.
Una
Perspectiva Global
La conveniencia de este acuerdo no sólo
debe ser evaluada por sus efectos específicos en el comercio y en
determinados sectores de la economía. Consideramos que es muy importante
analizarlo desde la perspectiva de la necesidad de acentuar la integración
económica del país a través de profundizar la libertad
de comercio.
Cuadro Nº1
CHILE Total de Comercio 1996
|
Mill.de |
|
|
US$ |
% |
| MERCOSUR |
4.574 |
14,0 |
| Resto A.Latina (excl. Méx.) |
2.123 |
6,5 |
| NAFTA |
8.290 |
25,3 |
| UNION EUROPEA |
7.218 |
22,0 |
| ASIA |
7.923 |
24,2 |
| Resto |
2.621 |
8,0 |
| TOTAL |
32.749 |
100,0 |
Como lo muestra el cuadro Nº 1, si se
divide al mundo entre los principales bloques comerciales, el bloque más
relevante desde la perspectiva del comercio de Chile es el NAFTA con un
25,3% de nuestro comercio seguido por el Asia con un 24,2%. De lo anterior
se desprende que la prioridad para el país es firmar un acuerdo comercial
con el NAFTA, ya que éste tendría muy pocos costos de desvío
de comercio, altos beneficios por la creación de comercio y por los
incrementos que se producirían en la tasa de inversión a raíz
de la disminución del riesgo país.
Rechazar un acuerdo con Canadá tendría
la grave consecuencia de alejar la posibilidad de que Chile ingrese al NAFTA.
En efecto, el tratado con Canadá es básicamente igual al acuerdo
NAFTA, por lo tanto, estaríamos dando la señal a Estados Unidos
que el país no desea ese acuerdo. Asimismo, le daríamos una
justificación al Presidente Clinton para no solicitar la autorización
de vía rápida para el ingreso de Chile, tema que está
teniendo muchas dificultades políticas en ese país para ser
aprobado.
La otra consecuencia estratégica del
rechazo del acuerdo con Canadá es nuestra mayor dependencia de acuerdos
comerciales con socios que valoran menos la libertad de comercio. En efecto,
el acuerdo con el MERCOSUR tiene muchas falencias en cuanto a normas para
proteger el libre intercambio de bienes. Además, la cultura comercial
de sus integrantes es mucho más proteccionista y estatista que la
nuestra y la de Canadá. Esto se ha visto confirmado en las últimas
horas por los planteamientos de Brasil que intenta liderar con sus tiempos
y prioridades el proceso de integración económica de América
Latina con el NAFTA. Lo anterior se agudiza por el alejamiento de la posibilidad
de ingresar al NAFTA que el rechazo a Canadá significaría
y la consiguiente pérdida de relevancia individual de Chile en el
contexto internacional que ello produciría.
Concluyendo...
En síntesis, el tratado con Canadá
presenta más beneficios que costos para el país. Estos costos
se pueden disminuir significativamente si paralelamente se reduce el arancel
externo en forma gradual a 5%. Desde una perspectiva estratégica,
el rechazo del acuerdo tendría consecuencias muy graves para el país,
ya que alejaría definitivamente nuestro ingreso como socio individual
al NAFTA con el consiguiente debilitamiento en las políticas de libertad
de comercio tan necesarias para un orden social libre. |