Nº 340

12 de junio de 1997

 Delincuencia: El Problema se Agrava

La Fundación Paz Ciudadana dio a conocer hace unos días los resultados de la encuesta que realiza anualmente sobre las percepciones de la población en materia de delincuencia. Desafortunadamente, los resultados que arroja no son alentadores. En efecto, si comparamos los datos con los de 1993 en la encuesta CEP-Adimark descubriremos que los encuestados piensan que la delincuencia es mayor, que es más violenta, que aumentará en el futuro, y además es mayor el número de individuos que ha tomado medidas ad hoc para combatirla y menor el número de denuncias de los delitos a la justicia.

En contraste con los resultados de la encuesta las estadísticas oficiales elaboradas por Carabineros de Chile, muestran una leve disminución en los delitos. Cabe preguntarse entonces ¿qué factores hay detrás de esta supuesta divergencia entre la percepción y las estadísticas oficiales ? Al respecto se pueden mencionar dos explicaciones.

1. En primer lugar, la escasa disposición a denunciar. A pesar de que las estadísticas muestren una disminución, en la medida que los casos reales sean más que los denunciados, las percepciones de la gente se verán más influidas por éstos que por las estadística oficiales. Así, tal como se aprecia en la tabla, el porcentaje de personas que señala que denuncia o ha denunciado a la policía casos de robo (con y sin violencia en la calle), varía entre el 31 y 40%, lo que al ser extrapolado significaría que si la tasa de denuncia1 de robos en la provincia de Santiago es de 832 la de delitos sería de 2.070 o sea 2,5 veces más alta.

Tabla Nº1

Indicadores Selectos:

Encuestas CEP y Paz Ciudadana

 

1993 1996 1997
En comparación con un año atrás... la cantidad de delincuencia en Chile es:
Mayor 58,5 73,5 68,6
Igual 27,4 18,8 23,2
Menor 1,1 7,1 7,6
Ud. diría que la delincuencia en Chile es hoy:
Menos Violenta 7,8 4,1 4,7
Igual 16,3 11,3 10,5
Más Violenta 74,7 84,2 84,2
Ud. cree que en el futuro la delincuencia:
Aumentará 37,9 67,8 64,9
Se mantendrá Igual 28,7 19,1 21,5
Disminuirá 28,1 9,7 10,9
Ha reforzado la seguridad de su casa (seguros, chapas, alarmas) 56,6 67,3 65,6
Ha dejado de salir a ciertas horas 56,6 69,5 62,4
Hay lugares a los que ha dejado de ir 46,3 61,5 59,6
Se ha puesto de acuerdo con sus vecinos para ayudarse 43,2 51,3 47,8
Ha comprado Armas de fuego 4,4 6,1 5,4
Porcentaje que denuncia:
Robo o intento de robo sin violencia física en la calle o lugar público 34,5 33,8 31,7
Robo o intento de robo con violencia física en la calle o lugar público 40,4 45,5 40,2

 

2. Un segundo factor es el aporte de los privados al combate de la delincuencia; vale decir, el costo monetario o no en que éstos incurren para tratar de resolver el problema. Una primera manifestación de este costo es dejar de salir de la casa a ciertas horas y, por supuesto, otra es contratar empresas de seguridad privadas o incluso comprar armas. Al respecto, si pensamos que estimaciones gruesas realizadas por Paz Ciudadana muestran que el país gasta aproximadamente unos 77.000 millones de pesos al año en seguridad privada, entendemos que un factor que contribuye a explicar la diferencia entre percepción y estadísticas, es el hecho que las personas al percibir que la delincuencia es mayor hoy (68,6%) y lo será mañana (64,9) tiende a invertir mayores recursos en combatirla, afectando de ese modo el nivel general de delincuencia.

Carabineros y el Combate

a la Delincuencia.

Carabineros de Chile es, sin lugar a dudas, una de las instituciones claves en el combate a la delincuencia. La ciudadanía así lo entiende y espera de ellos una actitud vigilante frente al tema. Ahora bien, parte de esa actitud debiera ser la disposición a apreciar la evolución del problema, aunque ello signifique reconocer que se agrava. En este contexto, las declaraciones de personeros de Carabineros en relación a la encuesta, ciertamente contrastan con los resultados de ésta y confunden a la ciudadanía. Si bien estas declaraciones no revisten carácter de oficial, las opiniones expresadas ciertamente inducen a equívocos. En efecto, en relación a los resultados de la encuesta se señala que "No hay una explosión de magnitud que pueda preocuparnos..." o "... habría que estudiar la encuesta y poder determinar dónde se hizo, en que lugar de la ciudad, qué tipo de gente es la que se encuestó y de qué manera se dirigieron las preguntas de la encuesta "2, o por último que se ha estudiado el resultado de la encuesta y "no se tienen antecedentes que justifiquen la aseveración ". Declaraciones como éstas ponen en duda la validez del trabajo sin aportar antecedentes de mérito o explicaciones que permitan entender las divergencias ya anotadas. Este tipo de reacciones, si estamos en lo cierto en nuestra creencia de que sí ha aumentado la delincuencia, sólo contribuyen a aumentar la desconfianza en las estadísticas oficiales.

En otro plano, las declaraciones en relación a la seguridad privada, no contribuyen a dar señales claras para el combate contra la delincuencia. Por el contrario, inducen al equívoco de pensar que el ejercicio de un derecho (la seguridad) requiere de un reconocimiento del Estado para ser tal. Es como si la vida, para constituir un derecho de las personas, debiera ser reconocido por el Estado. Así, cuando se señala que "Sobre esta y cualquier otra iniciativa que surja [se refiere al proyecto de ley sobre seguridad privada] es preciso señalar que no debe perderse de vista que la vigilancia privada es una concesión otorgada por el Estado a los particulares, para que desarrollen actividades que limitan con la seguridad pública. Por tal razón estas normas deben ser reguladas por el Derecho Público e interpretarse restrictivamente "3.

En sentido estricto, la seguridad tiene una dimensión privada y otra pública. Así, cuando alguien cierra las puertas de su casa, compra alarmas y contrata a una persona para que le brinde protección y se constituya en un medio disuasivo para quienes pretenden dañarle, está ejerciendo un derecho de modo excluyente dentro de un área específica. Pero al mismo tiempo está contribuyendo a la disuasión de delincuentes y de ese modo a la provisión de un bien público. Ello debiera ser alentado por la autoridad y no mirado con recelo.

El servicio público, y Carabineros es un ejemplo de eso, consiste en servir a la ciudadanía sin esperar retribución ni prebendas, sino hacerlo por un sentido del deber. Por ello es preciso evitar equívocos, evitando que miembros de la institución formulen apreciaciones que pudieran entenderse como una defensa de prerrogativas o ámbitos excluyentes de acción de Carabineros, sin detenerse a considerar si finalmente ello favorece el objetivo de servir a la ciudadanía. La defensa de intereses corporativos es entendible en una empresa o servicio público cualquiera, no en Carabineros de Chile.

Notas

1 Número de denuncias de un determinado delito por cada 100.000 habitantes.

2 La Tercera, Miércoles 28 de mayo de 1997.

3 El Mercurio, mayo de 1997.


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Caída de las Exportaciones y Aranceles

En el transcurso de la semana recién pasada, el Ministro de Hacienda anunció la tantas veces esperada (y comprometida) rebaja unilateral de aranceles. Ella se efectuaría a través de un proyecto de ley a presentarse en el Congreso durante el segundo semestre de este año. Dada la importancia que Libertad y Desarrollo le asigna a continuar abriendo nuestra economía a través de la reducción arancelaria analizamos esta propuesta.

Magnitud de la Rebaja

Se habló de una rebaja de unos 3 puntos porcentuales, lo cual significa reducir la tasa desde el 11% vigente a un 8%, salvo aquellos productos afectos a tratos especiales de acuerdo a convenios bilaterales.

Cuadro Nº 1

Tasas de Aranceles

Promedio

Austria 2,5%
Brasil 4,3%
Bulgaria 6,3%
Canadá 4,9%
Colombia 10,0%
Checoslovaquia 4,5%
Ecuador 12,0%
Estonia 4,0%
Francia 3,6%
Alemania 3,6%
Hong-Kong 0,0%
Hungría 12,0%
Indonesia 20,0%
Israel 2,3%
Italia 3,6%
Jamaica 10,0%
Japón 1,5%
Corea del Sur 7,9%
Malasia 9,0%
México 9,4%
Panamá 10,3%
Paraguay 13,3%
Perú 15,0%
Polonia 14,0%
Portugal 3,6%
Rumania 3,0%
Rusia 14,0%
Singapur 0,4%
República Eslovaca 5,0%
Sud Africa 21,0%
España 3,6%
Taiwán 4,9%
Tailandia 9,3%
Turquía 5,1%
Estados Unidos 3,3%
Uruguay 11,0%
Venezuela 10,0%

Fuente: The Index of Economic Freedom, The Heritage Foundation

La tasa a la cual se apunta sigue siendo excesiva a la luz de otros países competidores de Chile en el contexto mundial. (Ver cuadro Nº 1). En efecto, en los países europeos sólo Rusia, Polonia y Hungría quedarían con tasas de aranceles promedios superiores (14% los dos primeros y 12% el último). Los demás países europeos (incluida Europa del Este), muestran tasas inferiores al 4%. En Estados Unidos, Canadá, Hong Kong, Singapur y Japón, la tasa de aranceles promedio sería todavía a lo menos un 50% inferior a nuestro eventual 8%. Sólo mantendríamos un leve liderazgo en relación a Tailandia, Malasia y la mayoría de los países latinoamericanos.

Costo Fiscal

Desde el punto de vista fiscal, una rebaja de aranceles representa para el gobierno una reducción de ingresos tributarios por aproximadamente unos US$ 140 millones para cada punto porcentual de rebaja (incluyendo su efecto sobre el IVA). Como contraparte, cada punto de crecimiento del producto suma anualmente al arca fiscal un total de US$ 120 a 130 millones, de tal forma que, si en 1998 se espera un incremento del producto en torno al 7%, es posible rebajar los tres puntos de aranceles sin aumentar ningún otro impuesto, y los ingresos tributarios todavía tendrían un crecimiento real del orden del 4%.

Evidentemente, con menores aranceles se recauda menos, y por lo tanto, el ahorro del gobierno cae, para un mismo nivel de gastos, en la alternativa "con rebaja de aranceles" versus la alternativa "sin rebaja de aranceles". Pero debemos estar atentos a que resulta poco probable seguir sosteniendo tasas de crecimiento del gasto fiscal por sobre el crecimiento del producto, y mantener ahorro fiscal creciente siempre por la vía de incrementar las tasas de impuestos.

Competitividad de las Exportaciones

Ya en oportunidades anteriores hemos señalado que la combinación de contracción monetaria con política fiscal expansiva que se ha aplicado en Chile en los últimos años tiene espacio limitado para mantenerse en el tiempo, y el límite está dado por la capacidad del sector exportador para mantener su nivel de competitividad.

Pues bien, si se analiza la evolución de las exportaciones en nuestro país, es evidente que excluyendo cobre, harina de pescado y celulosa, la tasa de crecimiento del quantum exportado es notoriamente decreciente. (Ver cuadro Nº 2)

Cuadro Nº 2

Variación % del quantum de Exportaciones

NO COBRE INDUSTRIALES
exc. H. Pescado exc. H. Pescado
y celulosa y celulosa
1990 23,4% 26,4%
1991 12,7% 20,4%
1992 14,8% 19,4%
1993 4,7% 11,4%
1994 12,7% 13,9%
1995 11,5% 13,5%
1996 9,3% 9,0%

Fuente: Banco Central de Chile

La misma tendencia se observa aún más claramente si consideramos el quantum de exportaciones industriales, excluidos la harina de pescado y la celulosa. En 1996 se observa por primera vez en ambas series un crecimento porcentual inferior al 10%.

Las cifras que muestran la evolución de las exportaciones no tradicionales son, como se ve, al menos preocupantes. De ahí que es urgente considerar la rebaja arancelaria. Más aún cuando en términos de financiamiento fiscal se trata de un proyecto abordable sólo con las expectativas de mayor recaudación asociada al crecimiento esperado de la economía. Por ahora, se trata de afrontar de lleno el tema de la competitividad del sector exportador, ya que la caída del tipo de cambio que la combinación de políticas fiscal y monetaria ha producido, genera un deterioro en la dinámica del sector más allá de lo prudente, lo cual puede comprometer nuestra capacidad de crecimiento económico en el siglo XXI.

Una rebaja de aranceles se traduce en un menor costo de producción, en la medida que se ven reducidos los costos en pesos de los insumos importados. Estos menores costos, dados los precios internacionales de venta de los productos, generan una mayor rentabilidad a los proyectos de inversión en el sector, atrayendo nuevos proyectos hacia el sector exportador.

En síntesis, la rebaja de aranceles anunciada es positiva. Sin embargo, es insuficiente en magnitud y debe ser financiada sin recurrir a nuevas alzas de impuestos, lo cual es perfectamente posible con el aumento de ingresos tributario que el crecimiente produce.

 

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