| Chispas y Regulaciones
La venta de las denominadas acciones "chispas"
a Endesa-España, para posibilitar el control de Enersis y la alianza
estratégica entre esta empresa chilena y la española, con
el fin de acometer un vasto plan de inversiones en América Latina,
han provocado todo tipo de reacciones. En efecto, tanto desde la perspectiva
política como económica y valórica, la sociedad informada
del país ha desmenuzado la operación. Esta cuenta, en cada
uno de estos planos, con detractores y sostenedores.
La operación mencionada tendrá
repercusiones, tanto en el orden económico, como en el político
y cultural. Para una sociedad libre como la que postulamos, son fundamentales
el ejercicio de la libertad individual y su expresión en los ámbitos
señalados. Esa libertad, para ser más amplia y menos restringida
por el Estado, debe ser acompañada de los valores propios de nuestra
cultura cristiana; en otras palabras, la libertad se fortalecerá
y consolidará siempre que la ejerzamos con la responsabilidad correspondiente.
Al respecto, es saludable que negocios de las características del
comentado sean debatidos por la sociedad civil en forma transparente y amplia.
Así, ella podrá obtener sus
propias conclusiones y apreciar los aspectos favorables o negativos de la
venta. Ello va a potenciar en el futuro las conductas más valoradas
y desincentivar aquellas que no lo son. En este sentido ha sido conveniente
la actitud de los empresarios involucrados, las instituciones gremiales,
la prensa y organizaciones que se desenvuelven en el campo cultural-empresarial,
al facilitar y promover el debate. La sociedad nacional se beneficia con
ello al perfeccionar su proceso de decisiones y actuaciones.
En este contexto, el rol del Estado debe limitarse
sólo al que corresponde a los Tribunales de Justicia en los litigios
jurídicos correspondientes, al rol fiscalizador de la normativa financiera,
propio de la Superintendencia de Valores y Seguros, y en el caso de la Cámara
de Diputados, a fiscalizar los actos de las agencias del Ejecutivo.
Ahora bien, es probable que la venta analizada
tenga dos consecuencias preocupantes desde la perspectiva de las políticas
públicas: será utilizada por los críticos del sector
privado en el ámbito económico y social para intentar frenar
las iniciativas que buscan abrir un mayor espacio a la iniciativa individual.
Además, permitirá fundamentar un incremento en las regulaciones
del mercado financiero. Dada la relevancia de estas réplicas y nuestra
especialización en políticas públicas las analizaremos
a continuación.
Privatizaciones:
Instrumento
para el Desarrollo
No debe confundirse la venta de un activo
por parte del Estado con una operación comercial en el ámbito
privado como la ocurrida entre las empresas denominadas Chispas y Endesa-España.
Las privatizaciones han significado en el caso chileno, y en la gran mayoría
de los países, una contribución fundamental al progreso. Ello
ocurre porque el traspaso a la propiedad privada le permite a las empresas
un incremento de su eficiencia interna a través de reducciones de
costos e incorporaciones de nuevas tecnologías de producción.
Además, se logra incrementar la eficiencia externa al producir bienes
y servicios a menor precio o mayor calidad cuando, como ocurrió en
nuestro país, la privatización va acompañada de normas
que posibiliten mayor competencia, o de una adecuada regulación si
no existen condiciones competitivas en el respectivo mercado.
Pero ello no es todo. Las privatizaciones
han tenido otros impactos de gran relevancia para el país. Al respecto
se pueden mencionar dos de gran actualidad. Las privatizaciones han colaborado
al aumento del ahorro privado voluntario, pilar del desarrollo alto y sostenido
y al incremento de la productividad de la economía nacional. En el
cuadro Nº 1 se aprecia lo anterior, ya que exactamente en los años
de mayor efecto de las privatizaciones se producen los aumentos de ahorro
y productividad correspondiente.
Cuadro Nº 1
|
1978 - 1987 |
1988 - 1992 |
|
(%) |
(%) |
| Ahorro Privado Voluntario |
|
|
| PIB |
6,0(*) |
10,8 |
|
|
|
| Productividad |
|
|
| PIB |
26,5 |
44,2 |
(*) Corresponde al período 1980-1987
Fuente: D. Hachette. "Ahorro Privado en Chile". Revista Economía.
U.C. y Juan Andrés Fontaine. Seminario Cámara Chilena de la
Construcción
Por lo tanto, en la actual coyuntura donde
existe un gran consenso en la urgencia de incrementar el ahorro nacional
y aumentar la eficiencia de la economía para contrarrestar el impacto
negativo que la caída del tipo de cambio real ha significado, se
hace necesario aprovechar este instrumento. Las posibilidades de abrir espacio
al sector privado en el campo de las obras sanitarias, puertos, energéticos,
procesamiento de cobre e infraestructura vial deben acelerarse y no detenerse.
Regulaciones en el
Mercado Financiero
Diversos analistas, políticos y empresarios
han señalado que la normativa del mercado de capitales debe ser perfeccionada,
especialmente en lo relacionado con la oferta pública de acciones.
Al respecto, nuevas regulaciones deben ser cuidadosamente evaluadas y diseñadas.
Toda regulación tiene costos y beneficios y se debe aplicar siempre
y cuando exista un beneficio neto. Asimismo, la regulación debe poseer
ciertas características para que sea justificada y eficiente. Si
no se cumplen los requisitos mencionados, una nueva normativa puede tener
impactos negativos como los siguientes:
a)
La globalización de los negocios y las exigencias de competitividad
obligan a que muchas de las empresas nacionales requieran de aumentos de
capital, alianzas estratégicas u otras formas que faciliten su crecimiento.
Una regulación excesiva va a limitar la flexibilidad que se requiere
para permitir estas operaciones de mercado, afectando el desarrollo de las
compañías chilenas.
b)
Uno de los factores más importantes para una buena asignación
de recursos es la existencia de un mercado que no ponga restricciones a
la entrada de nuevos accionistas controladores. Hay muchos ejemplos en el
mundo de legislaciones que por proteger al accionista minoritario terminan
perjudicándolo, al limitar las ofertas públicas de acciones
o las tomas de control.
c)
Las regulaciones que otorgan poder discrecional a la autoridad o que no
reconocen las ventajas de un mercado en competencia facilitan la "captura"
o influencia en las agencias reguladoras por parte de los propios regulados,
en perjuicio de la sociedad como un todo.
Al revisar la legislación de valores
chilena se aprecia que ella es bastante completa y sofisticada, posibilitando
la operación de un mercado informado y competitivo. Si algún
perfeccionamiento debiera introducirse, éste iría en la dirección
de precisar las ofertas públicas de acciones, perfeccionar exigencias
de información, dar plazos amplios para que los competidores tengan
el tiempo suficiente para plantear sus ofertas y estipular que, en el caso
de superar la demanda el límite máximo de la oferta pública,
la adquisición de acciones se haga a prorrata de los accionistas
interesados. En síntesis, la legislación actual es la adecuada
y eventuales perfeccionamientos legislativos deben orientarse a profundizar
la información y las facilidades para la competencia a través
de normas impersonales y no debe caerse en el error de introducir regulaciones
que dificulten la operación eficiente del mercado.
Estas consideraciones desde la perspectiva
de las políticas públicas deben estar presentes en el debate
correspondiente. Así, el Estado se limitará al rol que le
corresponde y la sociedad civil internalizará y procesará
las actuaciones de sus miembros.
Crisis en la
Salud
Municipal
La devolución de consultorios al Ministerio
de Salud, anunciada por 55 comunas del país, constituye un hecho
de gravísimas consecuencias para los beneficiarios del sistema público
de salud. Efectivamente, siendo la administración centralizada más
deficiente, provocaría una baja en la calidad de las atenciones y
seguramente mayores costos. Por esta razón, es fundamental evitar
este retroceso, por una parte, privilegiando este nivel de atención
y, por otra, consolidando el proceso de descentralización, ya sea
traspasando los consultorios de las comunas en conflicto a administradores
privados dispuestos a asumir esta responsabilidad, para enseguida continuar
la descentralización, abriendo el sistema de subsidio per cápita
a instituciones privadas.
Se analiza a continuación el proceso
de traspasos, los problemas actuales, los recursos financieros, concluyendo
con nuestras recomendaciones.
Proceso
de Traspasos
El traspaso de los consultorios se llevó
adelante en 1987, mediante convenios realizados entre los servicios de salud
y los municipios, donde se contempló el traspaso de bienes muebles
e inmuebles en comodato por un plazo renovable de 10 años de duración.
Con esto se logró desconcentrar la administración y entregar
una mayor capacidad de decisión al nivel local respecto de la definición
de prioridades sociales de su comuna. Más adelante, en 1995, el Estatuto
de Atención Primaria Municipal consolidó este traspaso, transfiriendo
de manera definitiva todos los consultorios que se encontraban, a esa fecha,
en poder de los municipios.
En la actualidad, las municipalidades son
responsables de la atención primaria de salud, que comprende las
acciones de fomento, prevención y primera consulta de morbilidad.
No hay duda que estas tareas las realizan de manera más eficiente
que el gobierno central, ya que pueden captar mejor las necesidades de la
gente, tienen facilidades para realizar una gestión a escala menor
y son capaces de ejercer un más eficaz control de la ejecución.
Problemas
Principales
Sin embargo, es posible constatar grandes
diferencias en el accionar de los distintos municipios. El grado de resolutividad
observado o la capacidad de resolver los problemas de salud de las personas
es muy diferente entre comunas. Las diferencias derivan de múltiples
factores, entre los que se puede destacar las diferencias en infrestructura
disponible, en las condiciones geográficas que determinan una mayor
o menor ruralidad, en los recursos disponibles en la comunidad y en los
que reciben del nivel central, en la disponibilidad de recursos humanos,
en condiciones históricas, en la propensión a delegar de los
servicios de salud, etc..
En un extremo se encuentran los municipios
que disponen de consultorios generales urbanos, pero que también
cuentan con médicos de algunas especialidades que les permiten otorgar
eficazmente la atención primaria, resolviendo la mayor parte de las
patologías simples y derivando al nivel de referencia correspondiente
sólo aquellos casos que necesitan atención de mucha complejidad.
Por otra parte, existen municipios que sólo cuentan con postas rurales
y la atención médica es otorgada por medio de rondas rurales
del servicio de salud. En este último caso, gran parte de la atención
primaria sigue siendo otorgada por el servicio de salud. Influye en esta
situación, tanto la ruralidad en que vive la población beneficiaria,
como la falta de recursos de infraestructura, financieros y humanos de que
adolece la comuna.
Recursos
Financieros
Los recursos financieros comunales para la
salud provienen de aportes del Ministerio de Salud (63%), ingresos de operación
(4%) y aportes de la propia comuna (33%). Los aportes del Ministerio no
alcanzan al 9% del presupuesto total del sector y corresponden a sólo
el 10% del presupuesto para prestaciones de salud contempladas en el presupuesto
1997. Las cifras anteriores demuestran que, a pesar de las recomendaciones
técnicas, a las atenciones de salud de tipo preventivo comprendidas
en la salud municipal no se les ha dado la debida importancia, a pesar de
que grandes problemas de salud actuales, tales como la drogadicción,
la hipertensión, el alcoholismo, el cáncer, etc., se podrían
contrarrestar con acciones de tipo preventivo que se pueden implementar
en este nivel de atención.
Las razones aducidas por los alcaldes para
devolver los consultorios es el insuficiente aporte ministerial para financiar
la atención primaria. Sin embargo, el gran volumen de recursos que
el país ha destinado al sector público de salud, que ha significado
un aumento de 121% en el período 1990-1997, para el sector en su
conjunto, y un aumento de 174% para la salud municipalizada, hace que la
preocupación por la eficiencia en su uso constituya un imperativo.
Para ello, desde mediados de 1994, se inició
un nuevo sistema de traspaso de recursos a los municipios, que consiste
en un pago per cápita por población adscrita con el fin de
financiar el llamado Plan de Atención de Salud Familiar, que consiste
en el paquete de prestaciones de nivel primario que los consultorios generales
son capaces de otorgar. Este cambio en la modalidad de traspaso de recursos
a los municipios es positiva, porque fortalece la libertad de elegir del
usuario público, quien podrá inscribirse en el consultorio
que desee, y, al mismo tiempo, a través de la competencia entre los
consultorios para atraer un mayor número de inscritos, se establecen
incentivos claros para atender mejor a los usuarios. Sin embargo, este nuevo
sistema ha tenido una difícil implementación al no existir
una real competencia entre municipios, derivada de la gran diversidad de
situaciones observada; y, por otra parte, no elimina el problema actual
de falta de incentivos para resolver el problema del usuario en el nivel
primario, siendo posible que se mantenga el exceso de derivaciones a los
niveles más complejos.
Conclusiones
y Recomendaciones
No es posible devolver los consultorios de
salud municipal al nivel central de administración, porque se perjudicaría
enormemente al usuario del sector público que corresponde a nuestra
población más necesitada. En todo caso, para hacerlo sería
necesaria una ley, ya que el traspaso fue consagrado en el Estatuto de Atención
Primaria.
Es urgente mejorar la calidad de la atención
primaria. Para ello es necesario destinar una mayor cantidad de recursos,
aumentando su importancia relativa en el gasto.
Debemos avanzar en el proceso de descentralización,
mediante la apertura del nivel primario a prestadores alternativos, operando
a través de un financiamiento per cápita. Se estima positiva
la aparición progresiva de prestadores de atención de salud
a nivel primario, cuya propiedad y gestión sea de carácter
privado. Los municipios competirían entre sí y con el sector
privado para atraer beneficiarios del Sistema Institucional y para captar
"clientes", demandantes de prestaciones de salud. Y el problema
de calidad de atención en el nivel primario, se regularía
de acuerdo a los estándares definidos por el Ministerio, la competencia
entre prestadores y la supervisión de los servicios de salud.
Se presenta una oportunidad para traspasar
los establecimientos municipales de las 55 comunas que no desean continuar
con esta responsabilidad a organizaciones no gubernamentales, a aquellas
empresas solidarias de salud que deseen operar en esta fórmula y
a instituciones privadas con fines de lucro que operan en el área
de la salud.
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