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Ahorro
Nacional:
Un Pilar
que se Quebranta
El crecimiento económico
en el largo plazo depende críticamente de la tasa de inversión.
En efecto, la inversión es lo que técnicamente se
denomina formación bruta de capital y equivale, en un concepto
simple, a la "producción de bienes que sirven para
producir otros bienes". Esta inversión puede ser realizada
por el sector público o por agentes privados.
Una identidad económica básica nos
dice que la inversión debe ser igual al ahorro, pues este
último es el que financia la inversión. El ahorro,
a su vez, puede ser interno o externo y la suma de ambos nos da
el total de ahorro que debe igualarse a la inversión. El
ahorro interno es la suma del ahorro privado (de personas y empresas)
y del ahorro público. Por último, el ahorro externo
equivale al déficit en la cuenta corriente de la balanza
de pagos, representando el ahorro que nuestra economía
logra captar desde el resto del mundo.
¿Qué ha
pasado con el Ahorro en Chile ?
El cuadro Nº1 muestra la evolución
que han mostrado estas tres categorías en nuestro país
en los últimos años.
Cuadro Nº1
RELACION AHORRO-INVERSION
(Como % del PGB, a precios corrientes)
| 1985
| 1989 | 1992
| 1995 | 1997
| 1998e |
| FORM. BRUTA DE CAPITAL
| 17,2 | 25,1
| 23,8 | 25,8
| 26,9 | 26,7
|
| Ahorro Nacional Bruto
| 7,8
| 23,3
| 21,5
| 23,8
| 21,4
| 20,2
|
| Ahorro Externo
| 9,4 | 1,8
| 2,3 | 2,0
| 5,5 | 6,5
|
| FORM. BRUTA DE CAP. FIJO
| 16,8 | 23,6
| 22,4 | 23,9
| 25,2 | 25,9
|
| AHORRO GEOG. BRUTO
| 19,6 | 29,8
| 25,2 | 27,6
| 24,5 |
|
Fuente: Banco Central de Chile.
Como se puede apreciar, y tal como lo concluyó
la Comisión de Ahorro, se observa que a partir de 1989
se ha debilitado la trayectoria ascendente que desde 1983 venía
mostrando la tasa de ahorro nacional, la cual se ha estabilizado
en los últimos años en torno a 22% del PIB. Adicionalmente,
se tiene que en presencia de necesidades crecientes de inversión,
la contrapartida de este estancamiento relativo ha sido un incremento
en el déficit de la cuenta corriente (equivalente al ahorro
externo) desde 1992, que se ha hecho especialmente importante
durante el presente año.
En este sentido, cabe señalar que la capacidad
para captar ahorro externo es limitada y hoy en día está
siendo utilizada al máximo; e incluso podría afirmarse
que en este año se ha situado por sobre dicha barrera.
Por lo tanto, no existe posibilidad de financiar en el futuro
próximo nueva inversión con más ahorro externo.
Si no es posible recurrir al ahorro externo, debemos
pensar en el ahorro nacional o interno. Con uno de sus componentes,
el ahorro fiscal, existe una situación parecida en el sentido
que se llega a límites difíciles de superar. La
única posibilidad real de aumentar el ahorro nacional a
través del Gobierno es mediante una decidida reducción
del gasto público, ya que de elevar los impuestos para
aumentar el ahorro fiscal sólo se logrará reducir
el ahorro privado, manteniendo la tasa de ahorro nacional constante,
con la pérdida de eficiencia que conlleva tal transferencia.
Los antecedentes muestran que los principales contribuyentes
al ahorro nacional son las empresas, el sector público
y el sistema de pensiones, mientras que la contribución
directa de los hogares al ahorro nacional es reducida, aunque
la carencia de información completa impide definir con
precisión el monto de su aporte.
¿ Cómo
se Aumentó fuertemente
el Ahorro en los '80 ?
Uno de los pilares que ha sustentado los 14 años
de crecimiento sostenido de nuestra economía ha sido el
cambio estructural que registró el ahorro nacional. Hubo
un cambio sustancial durante la década de los '80, en donde
se subió de niveles cercanos al 8% del PIB a valores cercanos
al 24 % del PIB. Este sustancial incremento permitió sustituir
parte importante del ahorro de origen externo, así como
incrementar el total de formación bruta de capital en Chile,
con lo cual se sustentó el crecimiento registrado en estos
años. Tal como se ha mencionado en otras ocasiones, una
de las razones que explicarían este cambio estructural
ha sido llamada por Hachette1
"oportunidades de inversión", que correspondería
a la apertura al comercio exterior que induce a una mayor absorción
de tecnología intensiva en capital, más el proceso
de privatizaciones, que induce a un esfuerzo mayor en el aprovechamiento
del capital que pasó a ser controlado por el sector privado.
Frente a esta realidad, en la que se empieza a quebrantar
uno más de los pilares que nos ha permitido tener la oportunidad
histórica de abandonar el subdesarrollo, la autoridad ha
reaccionado de dos maneras. En primer lugar, convocando a la creación
de una Comisión del Ahorro y en segundo lugar, señalando
que sólo es un efecto transitorio de los términos
de intercambio.
Las propuestas de la Comisión del Ahorro
que han generado mayor polémica se pueden resumir en los
siguientes puntos:
Eliminar la tasa marginal de 45% del Impuesto Global
Complementario y de 2º Categoría, quedando de esta
manera una tasa máxima de 35% para ambos impuestos. Eliminar
las franquicias contenidas en el artículo 57 bis de la
Ley de la Renta, y en su reemplazo, establecer que todos los retornos
provenientes del ahorro personal queden gravados con una tasa
equivalente al 50% de la tasa marginal a la cual está afecto
el respectivo contribuyente.
Aumentar el tope imponible para las cotizaciones
en el fondo de pensiones desde las actuales 60 UF a las 90 UF.
De las propuestas anteriores, el Gobierno ha decido
adoptar la modificación del tope imponible y la eliminación
del 57 bis, haciendo un uso parcial de las conclusiones de la
Comisión, lo que ha provocado gran irritación en
algunos de sus miembros.
Una Verdadera
Agenda para
Aumentar
el Ahorro
Frente a esta situación, y dado que las medidas
que piensa adoptar la autoridad tendrían escaso efecto
sobre la evolución futura de la tasa de ahorro nacional,
es fundamental avanzar en los siguientes aspectos:
* Primero, avanzar hacia un impuesto a la
renta de las empresas que grave sólo los retiros de utilidades
y no la reinversión de las mismas por parte de la empresa
o sus socios, tal como existió en el pasado. Es la fórmula
más eficiente como estímulo al ahorro empresarial
y a su inversión.
* Segundo, derogar el impuesto sobre el capital
que actualmente existe a nivel de impuestos locales a través
de las patentes municipales y contribuciones y que, según
ha trascendido, podría ser elevado nuevamente. La idea
sería reemplazarlo por otro cobro que esté en relación
al uso de los bienes públicos que provee el gobierno local.
* Tercero, la privatización de las
empresas estatales puede ser un poderoso instrumento de promoción
de la inversión. Con frecuencia la privatización
se interpreta sólo desde la óptica fiscal: la eliminación
de empresas estatales deficitarias o como medio de allegar recursos
frescos al presupuesto público. Pero la razón más
de fondo para privatizar es otra: abrir espacio a la iniciativa
privada en áreas previamente reservadas al Estado.
La privatización suele fomentar la inversión
por dos razones. Primero, a menudo las empresas estatales detentan
los proyectos de inversión más rentables socialmente
y no los han abordado por restricciones presupuestarias. Incluso
si tales restricciones no existiesen, su capacidad de desarrollar
los proyectos eficientemente es, en general, menor que la de la
iniciativa privada, debido a su carencia de incentivos apropiados.
La privatización, entonces, da acceso a estos
proyectos a ser materializados bajo administración y financiamiento
privados. La privatización posibilita actualizar la potencialidad
de crecimiento que tales proyectos significan.
La segunda razón por la cual la privatización
fomenta la inversión privada es que es corriente que la
mera presencia de un competidor estatal en un sector desaliente
la incursión de la iniciativa privada en él. La
empresa estatal está, en la práctica, protegida
del riesgo de quiebra, cuenta con amplio respaldo y favoritismo
político y puede aplicar políticas de precios y
otras, carentes de toda lógica económica. Competir
contra una empresa estatal puede ser altamente riesgoso.
* Cuarto, la desregulación, vale decir
la eliminación del exceso de intervención estatal
mediante leyes, reglamentos y otros medios, el cual desalienta
la iniciativa privada y desestimula o distorsiona la inversión.
Pese a los avances efectuados por Chile en este campo, encontramos
que todavía hay áreas sobre o inconvenientemente
reguladas. Nos referimos a las regulaciones de inversión
extranjera, laborales, ambientales y, en general, el exceso de
trámites a que se somete la actividad privada.
Deben establecerse procesos que cumplan los siguientes
objetivos: i) Realizar una revisión de los reglamentos
y requerimientos que afectan a los empresarios; ii) realizar un
análisis costo/beneficio para reducir y racionalizar los
reglamentos y requerimientos; iii) reducir los períodos
de tiempo que dispone la autoridad para aprobar una solicitud;
y iv) crear un registro para centralizar y hacer accesible para
el público todas las regulaciones estatales que afectan
a la actividad privada. Sin duda, los esfuerzos para racionalizar
los procedimientos a los cuales son sometidos los particulares
tienen efectos positivos sobre la actividad económica,
ya que reducen los costos y liberan recursos productivos, haciendo
más rentables los proyectos de inversión con el
consiguiente efecto sobre el ahorro nacional.
Un conjunto de medidas como el propuesto permitiría
incrementar la tasa de ahorro nacional y reemplazar así
la inevitable baja en el ahorro externo que se presentará
el año 1999, alcanzando así niveles que permitan
sustentar tasas de inversión como las que requiere Chile
para continuar creciendo.
1 Ahorro Privado en Chile. Dominique
Hachette. Marzo 1997
Privatización de
las Sanitarias:
¿Una Ilusión?
Las declaraciones del Ministro Secretario General
de la Presidencia Juan Villarzú, respecto de la incorporación
privada al sector sanitario, abren un paréntesis de duda
acerca de la voluntad política de privatizar estas empresas,
o al menos de la factibilidad de hacerlo durante la actual administración.
Preocupan, además, los efectos que esta decisión
tendrá sobre la inversión en el sector. A continuación,
desarrollamos un análisis de las probables consecuencias
de la nueva política gubernamental en el sector sanitario
desde la perspectiva de las necesidades de inversión y
de la participación privada en la propiedad de las empresas.
Necesidades de
Inversión en el
Sector
Las necesidades de inversión en el sector
sanitario para el período 1998-2002 alcanzan a aproximadamente
US$ 1.800 millones. De éstos, las empresas sanitarias podrían
financiar aproximadamente US$ 1.004 millones. En consecuencia,
se requieren recursos adicionales para financiar el 46% restante
(aproximadamente US$ 820 millones). En el cuadro Nº1 (página
siguiente), se presentan las necesidades de inversión por
empresa y el monto que cada una de ellas podría financiar
según datos entregados por el propio Ministro.
Cuadro Nº 1
NECESIDAD DE INVERSION DE
EMPRESAS SANITARIAS
| NECESIDADES DE
| | |
| INVERSION
| INVERSIONES
|
| TOTALES
| FINANCIADA
| NO FINANCIADA
|
| (Millones de US$)
| (Millones de dólares)
|
| SANITARIAS
| | | |
| ESSAT |
85,0 | 78,9
| 6,1 |
| ESSAN |
63,3 | 33,1
| 30,2 |
| EMSSAT |
33,5 | 33,5
| 0 |
| ESSCO |
89,3 | 51,3
| 38 |
| ESVAL |
237,8 | 147,8
| 90 |
| ESSEL |
116,8 | 60,4
| 56,4 |
| ESSAM |
85,6 | 33,7
| 51,9 |
| ESSBIO |
191,8 | 97,5
| 94,3 |
| ESSAR |
104,3 | 48,1
| 56,2 |
| ESSAL |
103,2 | 43,7
| 59,5 |
| EMSSA |
6,6 | 6
| 0,6 |
| ESMAG |
36,5 | 26,3
| 10,2 |
| EMOS | 668,4
| 344 | 324,4
|
| TOTAL SANITARIAS
| 1822,1 |
1004,3 | 817,8
|
Fuente: Datos entregados por el Ministro
Juan Villarzú , Seminario Cámara Chilena de la Construcción,
2 abril 1998.
Dentro de la inversión requerida, se necesitan
aproximadamente US$ 700 millones para el financiamiento de las
plantas de tratamiento de aguas servidas. Esto permitiría
alcanzar la meta del Gobierno, consistente en lograr una cobertura
de 70% en todo el país, con excepción de la Región
Metropolitana, donde sólo se lograría una cobertura
de 20% a 25%.
La cobertura a lograr para el año 2002 en
la Región Metropolitana es insignificante. EMOS requiere
invertir, para el año 2015, aproximadamente US$ 2.000 millones
para lograr un 100% de cobertura del tratamiento de aguas servidas
en la Región. En el cuadro Nº 2, se presenta la inversión
necesaria en las empresas sanitarias, su patrimonio y las utilidades
acumuladas durante los tres primeros trimestres de 1997.
Cuadro Nº 2
INVERSIÓN NECESARIA
EN LAS EMPRESAS SANITARIAS ESTATALES
(PERIODO 1998-2002)
(Millones de US$)
| PATRIMONIO
| UTILIDAD |
ACTIVOS | INVERSION
| INVERSION
|
| (inicial 1997)
| (acum. a sept 97)
| TOTALES |
TOTAL | TRATAMIENTO
|
| SANITARIAS |
| | |
| |
| ESSAT | 82,4
| 4,2 | 124,1
| 85,0 | 10,4
|
| ESSAN | 119,0
| 12,2 | 193,2
| 63,3 | 13,3
|
| EMSSAT |
39,7 | 1,6
| 64,1 | 33,5
| 2,5 |
| ESSCO | 72,2
| 3,6 | 92,6
| 89,3 | 14,3
|
| ESVAL | 233,9
| 9,7 | 325,5
| 237,8 |
58,4 |
| ESSEL | 72,2
| 3,8 | 88,5
| 116,8 |
39,4 |
| ESSAM | 72,2
| 3,6 | 90,5
| 85,6 | 41,8
|
| ESSBIO |
126,1 | 5,9
| 162,7 |
191,8 | 83,2
|
| ESSAR | 58,0
| 5,0 | 70,2
| 104,3 |
53,5 |
| ESSAL | 73,2
| 2,8 | 88,5
| 103,2 |
46,0 |
| EMSSA | 16,3
| 0,3 | 23,4
| 6,6 | 2,6
|
| ESMAG | 44,8
| 2,4 | 48,8
| 36,5 | 26,7
|
| EMOS | 506,5
| 38,9 | 557,4
| 668,4 |
301,3 |
| TOTAL
| 1516,5
| 93,9
| 1929,4
| 1822,1
| 693,4
|
Cuadro Nº 3
INVERSION TOTAL REQUERIDA
Y PATRIMONIO
| RENTAB SOBRE
| INV. TOTAL/
| INV. TRATAM.
|
| PAT INICIAL %
| PAT % |
/PAT % |
| SANITARIAS
| | | |
| ESSAT |
5,04% | 103,18%
| 12,62% |
| ESSAN |
10,27% | 53,19%
| 11,18% |
| EMSSAT |
3,93% | 84,46%
| 6,30% |
| ESSCO |
4,98% | 123,66%
| 19,80% |
| ESVAL |
4,16% | 101,66%
| 24,96% |
| ESSEL |
5,33% | 161,75%
| 54,56% |
| ESSAM |
5,00% | 118,54%
| 57,88% |
| ESSBIO |
4,67% | 152,08%
| 65,97% |
| ESSAR |
8,60% | 179,91%
| 92,28% |
| ESSAL |
3,89% | 140,93%
| 62,82% |
| EMSSA |
1,65% | 40,56%
| 15,98% |
| ESMAG |
5,26% | 81,56%
| 59,66% |
| EMOS | 7,67%
| 131,96% |
59,49% |
En el cuadro Nº 3, se presenta la rentabilidad
de estas empresas sobre el patrimonio. El total de las empresas
sanitarias presenta una rentabilidad de 6,19%, bastante inferior
si se lo compara con la rentabilidad de las sociedades anónimas
que se transan en la Bolsa de Comercio (de aproximadamente 13,5%
- 14% para 1997).
Por otra parte, en el mismo cuadro se presenta el
porcentaje que representa la inversión total y la inversión
en tratamiento de aguas servidas sobre el patrimonio de cada una
de las empresas. Tal como se observa, en ciertas empresas, como
ESSEL, ESSCO, ESSAM, ESSBIO, ESSAR, ESSAL y EMOS, se requieren
más recursos que el total de su patrimonio para cubrir
las necesidades de inversión. En otras empresas como ESSAT
y ESVAL se requiere la totalidad del patrimonio.
Para cubrir las necesidades de inversión en
tratamiento de aguas servidas, las empresas necesitan, en promedio,
un 46% de su patrimonio.
Estos datos reflejan la urgencia de contar con capital
privado para cubrir las inversiones requeridas.
Restricciones a la Participación
Privada
La ley recientemente aprobada en el Congreso1
, permite que el sector privado participe
en un 65% de la propiedad. El restante 35% se mantendría
en manos del Estado, a menos que se apruebe un aumento de capital
al cual el Estado no pueda incurrir. En ese caso, debe disminuir
su participación en la empresa.
Sin embargo, la ley no obliga al Estado a vender
dicho porcentaje de participación al sector privado y tampoco
pone un plazo dentro del cual el Estado tendría que traspasar
dicho porcentaje al sector privado. Los parlamentarios de oposición
optaron por aprobar el proyecto y tramitarlo porque existió
un acuerdo y un compromiso del Ejecutivo de traspasar estas empresas
al sector privado, una vez aprobada la ley.
No obstante, las declaraciones del Ministro Secretario
General de la Presidencia, Juan Villarzú, fueron tajantes:
la introducción de capitales privados al sector de servicios
sanitarios sería un proceso gradual, donde los recursos
se incorporarían en la medida que sean requeridos por las
empresas. A su vez, descartó la posibilidad de utilizar
fórmulas de participación como los sistemas de gestión
con inversión (BOT) o la venta de grandes paquetes accionarios.
Estas declaraciones han generado incertidumbre entre
los inversionistas interesados. En efecto, la transferencia parcial
y diluida del control de las actividades de las empresas sanitarias
al sector privado redunda en una menor valoración económica
de los activos a transferir, lo cual es reflejo del mayor riesgo
que significa para el sector privado invertir en empresas que
no puede controlar.
Si se quiere que otros actores como los trabajadores
y las AFP participen en la propiedad de estas empresas, se debe
considerar que el Estado está obligado a reservarse el
35% de la propiedad, en consecuencia, sólo resta un 65%
para repartir entre las AFP, los trabajadores y las empresas privadas
interesadas. Sin embargo, con esta fórmula se puede diluir
la propiedad, entre los trabajadores y las AFP, de tal manera
que el privado podría no tener la mayoría de las
acciones. Esto significaría que no controlaría la
empresa, con lo cual se introduce un mayor riesgo al proceso y
se desincentiva la participación privada. Por el contrario,
la propiedad de la venta mayoritaria de las acciones de la empresa
sanitaria, permite maximizar el valor de los activos a transferir.
Por último, cabe señalar que el "timing"
anunciado ahora último por las autoridades no es el mismo
que tenían antes de aprobar el proyecto de ley, lo que
erosiona la credibilidad de las más altas autoridades.
Hubo un compromiso de traspasar a manos privadas ESVAL apenas
estuviera aprobado el proyecto. Resulta que ahora se dice que
recién en Diciembre de este año, debería
estar definido cómo se va a incorporar el sector privado
a ESVAL.
En Conclusión...
En definitiva, la fórmula propuesta, consistente
en la incorporación gradual del sector privado en la propiedad
de estas empresas, genera incertidumbre entre los potenciales
inversionistas y los desincentiva a invertir, dado que no se les
asegura el control de la propiedad. Pero más allá
de ello, lo que no se termina de comprender tras este anuncio
es cuál es el objetivo del Gobierno al privatizar las sanitarias.
Se suponía que se privatizarían por las necesidades
de inversión que presenta el sector, y las cifras disponibles
indican que con la modalidad propuesta persisten importantes carencias.
El que el Gobierno no necesite la plata, como lo ha declarado
Villar- zú, no parece una razón suficiente para
no privatizar, aunque no deja de llamar la atención dada
la habitual prédica de las autoridades económicas
acerca de la falta de recursos fiscales.
El país podría pagar, una vez más,
el costo de la indecisión del gobierno. No es necesario
retrasar las inversiones en materias tan cruciales para el bienestar
de la población como la cobertura de aguas servidas en
la Región Metropolitana. Si EMOS no dispone del financiamiento
necesario, es indispensable que se incentive la participación
privada. La negativa a hacerlo tiene muy pocos argumentos y mucha
cara de veto ideológico de los sectores más reaccionarios
de la Concertación.
1 Ley Nº 19.549, publicada en el Diario Oficial
el 4 de Febrero de 1998.
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