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La
Realidad de la Familia en Chile
Cada día más las políticas públicas
que inciden en la familia están presentes en el debate
nacional. Ello no es extraño dado que la evidencia empírica
ha ido demostrando que la familia constituye el principal elemento
formador de capital social y humano. El capital social es requisito
para el avance cultural y político de una nación.
El capital humano, a su vez, es el factor clave para lograr
desarrollo económico e igualdad de oportunidades. Muchos
países en el mundo, especialmente más desarrollados
que el nuestro, han aplicado políticas que, pretendiendo
corregir injusticias o aminorar problemas de pobreza, en vez
de resolverlos, han generado incentivos contrarios a la formación
de una familia estable, lo cual se refleja en un conjunto de indicadores
que muestran un enorme debilitamiento de esta célula básica
de la sociedad.
Haciéndose eco de lo que ocurre en esos países
algunos dirigentes políticos promueven en Chile la aplicación
de políticas públicas que no corresponden a la realidad
de la familia en nuestro país.
Estructura Familiar
en Chile
En materia de familia, el país presenta una
situación bastante más sólida de lo que plantean
ciertas posturas ideológicas, aun cuando se presentan problemas,
especialmente en los segmentos más jóvenes, donde
hay una tendencia al aumento de los nacimientos fuera del matrimonio
y de las convivencias. Si se analiza la composición del
estado civil de la población entre casados, solteros, convivientes,
personas viudas y separadas, se puede concluir que en términos
comparativos con otros países más desarrollados,
una clara mayoría de la población enfrenta una
situación de familia normal; es decir, mirado desde el
punto de vista matrimonial, una situación bastante sólida
y equilibrada. Este, por cierto, es un activo importante que no
hay que debilitar a través de políticas públicas
equivocadas como muchas de las promovidas en los últimos
años.
Según el Censo de 1992, la población
mayor de 14 años que se declara casada, alcanza al 50%,
los solteros al 35%, los que conviven al 6% y los separados o
anulados al 4%. (Ver Gráfico Nº 1).

Otros antecedentes más recientes relacionados
con la composición de los hogares también demuestran
una realidad bastante consolidada desde el punto de vista de
la existencia de vínculo matrimonial. Según una
encuesta realizada por la Comisión Nacional de la Familia
respecto de la situación matrimonial de las personas que
viven en pareja, se demostró que la mayor parte de ellos
se declaran unidos legalmente, ya que los jefes de hogar y sus
cónyuges que se declaran casados por el Registro Civil,
alcanzan a 83,5 % del total, proporción que presenta leves
variaciones según niveles socioeconómicos. En los
estratos de altos ingresos, el 95% se declaran casados; en los
niveles medios, cerca del 90%; y en el estrato bajo, dicha proporción
alcanza al 79%. Como se muestra en el Cuadro Nº 1, la unión
por vínculo matrimonial tiende a decrecer en los grupos
etáreos más jóvenes, donde es mayor la proporción
de convivencias. 1
Cuadro Nº 1
Situación de las Parejas según
Vínculo
Matrimonial y Tramos de Edad
| Total
| 18-24
| 25-34
| 35-54
| 55 y más
|
| Vive c/ cónyuge legal
| 83,5
| 71,2
| 83,3
| 84,1
| 87,6
|
| Vive c/ pareja no legal
| 16,5
| 28,8
| 16,7
| 15,9
| 12,4
|
Se tiene, por otra parte, que, de acuerdo a estudios
efectuados para América Latina, nuestro país tendría
las tasas de convivencia más bajas de la región.
2
En el cuadro Nº 2, se
analiza la proporción de mujeres en uniones consensuales
o de convivencia, en relación al total de mujeres casadas
y es muy interesante notar que la tasa menor que se registra
que es de un 4,6%, corresponde a Chile. Ello indica que en nuestro
país, la convivencia es bastante baja en términos
comparativos. Esto significa en otros términos que los
matrimonios "legalmente constituidos" tienen en nuestra
cultura una gran importancia relativa si nos comparamos con otros
países similares .
Cuadro Nº 2
América Latina: Mujeres en Unión
Consensual
sobre el Total de Mujeres Casadas
| País |
% | País
| % |
| Haití | 67,6
| Perú | 26,7
|
| Panamá | 53,5
| Paraguay | 22,8
|
| Jamaica | 47,5
| Costa Rica | 19,0
|
| Guatemala | 45,9
| México | 14,4
|
| Cuba | 37,5
| Argentina | 13,0
|
| Venezuela | 33,4
| Brasil | 12,7
|
| Colombia | 29,1
| Puerto Rico | 5,4
|
| Ecuador | 28,6
| Chile | 4,6
|
Políticas Públicas
Equivocadas
Algunos antecedentes, especialmente internacionales,
muestran una realidad muy distinta, y que se ha ocasionado en
buena parte por los efectos no deseados de políticas públicas
que intervinieron en el ámbito familiar. Los nacimientos
fuera del matrimonio alcanzan al 50% en Suecia, 47% en Dinamarca,
46% en Noruega, 35% en Francia y 32% en el Reino Unido. 3
Las exenciones tributarias y las políticas de bienestar
social aplicadas en esos países han constituido un disuasivo
para que la gente se case. La ayuda disponible a través
de subsidios a adolescentes embarazadas y madres solteras han
motivado que éstas no contraigan matrimonio y prefieran
convivir o vivir solas, con el fin de no perder la ayuda del Estado.
Para los expertos, hoy en día esta situación constituye
una preocupación. Si bien en muchos países es necesario
incentivar los nacimientos, dada la gran caída en las tasas
de natalidad, la maternidad soltera ha ido motivando en el largo
plazo a una serie de problemas sociales que afectan a los hijos:
pobreza, delincuencia, drogas, bajo nivel educativo, desempleo
o ingresos de bajo monto.
En Chile una investigación de SENAME, demuestra
que la estructura familiar constituye un factor de riesgo que
facilitaría conductas delictivas en los menores. Comparando
la situación de 400 jóvenes encarcelados con un
grupo de control de iguales características socioeconómicas
se concluye que los primeros tendrían hogares menos estructurados,
ya sea por ausencia de padre o por inestabilidad en el tiempo
de las parejas de la madre. En el 67% de los casos la familia
vive en condiciones de pobreza, un 44% de los jóvenes encarcelados
provenía de familias nucleares y un 76% de ellos no cuenta
con padres casados. A su vez, un 64% de ellos nació de
embarazos adolescentes. 4
Si la evidencia empírica permite comprobar
que el deterioro en la estructura familiar es factor causal de
una merma en el capital social y humano resulta fundamental prestar
mucha atención y cuidado a las políticas que afectan
a la familia. Cuando el Estado traspasa o reemplaza responsabilidades
que deben permanecer en el ámbito de la familia, por ejemplo
reemplaza a los padres en su rol de mantención de los hijos,
o induce comportamientos en una determinada dirección,
ello no produce efectos neutros, sino que termina por debilitar
la responsabilidad de los padres hacia sus propios hijos. En especial
deben preocuparnos iniciativas legales como el proyecto de filiación
que se debate hoy en el Senado, que con una noble intención
producirá graves efectos para el país al debilitar
el vínculo matrimonial. Más aún, agravará
los conflictos al interior de las familias y perjudicará
a la larga a los hijos nacidos fuera del matrimonio.
Conclusión
La realidad de la familia chilena es un factor positivo
que hay que cuidar y potenciar. Esa realidad dice que la mayor
parte de las parejas están unidas por un vínculo
profundo que valoran y desean mantener y que es aún un
elemento de importancia en nuestra cultura. Es incorrecto presentar
a Chile como un país con los problemas que poseen las naciones
desarrolladas en materia de familia. Precisamente por lo anterior
debemos rechazar iniciativas legales que tienen como efecto el
debilitamiento del matrimonio.
Notas:
1 Comisión Nacional de
la Familia (1993)
2 Fuente: CEPAL, Hacia un Perfil
de la Familia Actual en Latinoamérica y el Caribe, Nov.
1992 Considera mujeres entre 15 y 49 años.
3 Revista Newsweek, enero 1997.
4 SENAME, 1991. Estudio descriptivo
de jóvenes encarcelados en Chile.
Pobreza Indígena:
Una Reforma Pendiente
La población indígena es uno
de los grupos más afectados por la pobreza y los problemas
que ésta conlleva, lo que se explica por las equivocadas
políticas públicas relacionadas con la etnia; éstas
han agravado la situación al perpetuar y profundizar el
círculo vicioso de la pobreza.
La Deteriorada
Situación Actual
Los sectores rurales indígenas que habitan
en comunidades indígenas presentan indicadores sociales
más bajos que los del resto del país.
La población indígena rural1
del país se ubica preferentemente entre la octava y décima
regiones, concentrándose más del 70% en la novena
región. Estas tres regiones, a su vez, presentan índices
de pobreza superiores al promedio nacional.
Cuadro Nº1
Analfabetismo
Población Analfabeta
| Población Indígena Rural2
| 19,0% |
| Promedio Nacional | 4,4%
|
| Promedio Rural | 12,2%
|
Si se analiza el tema de la educación, es
posible determinar que de la población indígena
rural mayor de 10 años, más de 19% es analfabeta,
cifra bastante superior al promedio nacional de analfabetismo
y al promedio que alcanza éste en la población rural
del país3. Por
otro lado, del total de la población indígena rural,
un 26% se encuentra dentro de la categoría de economicamente
activa. En este grupo hay un 8% que nunca ha asistido a la escuela
y un 56% que no ha completado la educación básica
(cuadro Nº2).
Cuadro Nº2
Población Indígena
Rural de 15 años y más
según años de
estudio aprobados
| años estudio
| núm. pers.
| % |
| nunca asistió
| 4.974 |
8,05% |
| 0 a 6 años
| 34.896 |
56,51% |
| 7 a 8 años
| 11.795 |
19,40% |
| 9 a 12 años
| 7.961 |
12,89% |
| más de 12 años
| 1.947 |
3,16% |
Cuadro Nº 3
Porcentaje de Población
según Línea
de Pobreza 5
| Población
| Población
|
| Indígena
| No Indígena
|
| | |
| Indigente |
10,6 | 5,5
|
| Pobre no indigente
| 25,0 |
17,2 |
| No pobre |
64,4 | 77,3
|
A nivel nacional, el promedio de escolaridad es de
más de 9 años, es decir, los alumnos completan y
superan el nivel de educación básica. Esta cifra
difiere bastante de las proporcionadas para los sectores indígenas.
Más aún, si se analiza el tipo de educación
que estaría recibiendo este grupo de la población,
es posible concluir que ésta no es de buena calidad, ya
que de acuerdo a los resultados de la prueba SIMCE, se observa
que los sectores rurales de las regiones octava y novena son los
que presentan los peores resultados por comuna4
a nivel nacional.
Pero el problema no es sólo la educación,
sino que es la situación de pobreza en general. De acuerdo
al cuadro Nº3 es posible determinar la diferencia existente
entre los indicadores de pobreza que se dan en la población
indígena y los presentes en la no indígena. Así
se observa que el porcentaje de la población en situación
de pobreza e indigencia es de 35,6% para la población indígena
y de 22,7% para el resto de la población nacional.
Evaluación de la
Acción Pública
El diagnóstico señalado es conocido;
sin embargo; las medidas adoptadas por la autoridad en el último
tiempo no resuelven, sino que, como se observará, agravaron
los problemas.
Cuadro Nº4
Transferencias Realizadas por
la Corporación
Nacional de Desarrollo Indígena
(MM $ 1997)
| Ppto. 1997
|
| Aplicación art. 43 ley 19.253
| 24 |
| Fondo de Desarrollo Indígena
| 1.350 |
| Registro de Tierras
| 105 |
| Servicios a Comunidades
| 105 |
| Fondo de Tierras y Aguas Indígenas
| 4.853 |
| Total |
6.437 |
El cuadro Nº 4 presenta el presupuesto destinado
a la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena6
(CONADI) para el año 1997. En él es posible ver
que de los MM $ 6.437 que lo componen, la mayor parte, 75%, corresponde
al Fondo de Tierras y Aguas Indígenas. Con esos recursos
se adquirieron durante 1997 cerca de 70 predios, lo que benefició
a 1.674 familias, teniendo un costo de MM $ 2.063. Otro de los
beneficios entregados corresponde a los derechos de agua y obras
de riego. Durante 1997 fueron construidas 32 obras, beneficiando
a 554 familias; por otro lado, se beneficiaron a más de
2 mil familias con los derechos de agua regularizados entre 1996
y 1997. Con los derechos de agua que fueron otorgados a través
de subsidios durante ese período, fueron beneficiadas 704
familias más. Se entregaron también subsidios para
estudios de preinversión en las obras de riego, lo que
benefició a 87 familias entre 1996 y 1997. Por lo tanto,
con todas las acciones realizadas por este fondo sólo durante
1997, se benefició a 1.976 familias, lo que es equivalente
a un gasto de 2 millones 455 mil pesos por cada familia.
Acerca de los demás programas no se tiene
mayor información, pero ya esto es suficiente para poder
realizar una evaluación de las acciones que se han tomado.
Por un lado tenemos que se está gastando una enorme cantidad
de recursos, los que se están destinando a ciertas áreas
que no significan un mejoramiento en las oportunidades que logran
los indígenas, y que los pudiera ayudar a superar su situación
desmejorada en relación al resto del territorio nacional.
Los recursos que se están destinando a estas actividades
llegan a un número reducido de familias (menos de 2 mil
familias en el fondo de tierras y aguas), siendo que el número
de hogares, sólo de la población mapuche rural,
supera los 53 mil.
Pero eso no es todo. El hecho de que la mayor parte
de los recursos se destinan al Fondo de Tierras y Aguas, nos indica
lo mal enfocados que están estos programas, ya que las
tierras que se les entregan a los indígenas tienen limitados
sus usos y la posibilidad de comercializarse libremente. Estas
limitaciones en los derechos de propiedad generan el surgimiento
de minifundios y disminuye el valor alternativo de las tierras,
no siendo posible incorporar mejor tecnología, y obligando
a estas comunidades a seguir destinando sus terrenos a usos con
una mala rentabilidad 7.
Es decir, se está impidiendo la movilidad
laboral a la población indígena y es por ello que
casi el 40% de esa fuerza de trabajo se desempeña en la
agricultura.
El resultado es que se condena a las etnias a la
pobreza y los bajos salarios. Como se aprecia en el cuadro Nº5,
en todos los sectores económicos en los cuales se ocupa
en mayor proporción a la población indígena,
el nivel de ingreso es bastante más alto que el que se
muestra para el caso de la agricultura. Por lo tanto, lo que se
debiera hacer es entregar a la población indígena
el nivel de capital humano necesario para poder dedicarse a actividades
con mejores sueldos y permitirles la propiedad completa de sus
tierras.
Cuadro Nº5
Ingreso Promedio de la Población
Indígena por Rama de Actividad 8
($)
| Agricult., caza, silvic, y pesca
| 66.800 |
| Industria manufacturera
| 130.869 |
| Construcción |
139.680 |
| Comercio por mayor y menor
| 171.730 |
| Servicios comunales, sociales y personal
| 124.380 |
Conclusión
De acuerdo a los antecedentes presentados es posible
concluir que se hace urgente modificar radicalmente los programas
que están orientados a solucionar los problemas que aquejan
a la población indígena. El Estado destina recursos
adicionales para los programas vigentes, hundiendo más
en la pobreza a las etnias. La nueva prioridad debe ser aumentar
la cobertura y la calidad de la educación de las personas
que habitan esas áreas y eliminarles las restricciones
a la propiedad de la tierra.
Se requiere, por lo tanto, focalizar los recursos
de educación, salud, vivienda e infraestructura en estas
comunidades más necesitadas. Lo anterior, más el
respeto por el derecho de propiedad que permita la libre transacción
de tierras y la movilidad del mundo indígena, es el camino
para superar los graves problemas de pobreza que las comunidades
mapuches enfrentan.
Notas
1 Se entenderá a este
grupo como el de personas mapuches que habitan en comunidades
indígenas. (Los Mapuches, Comunidades y Localidades en
Chile. Instituto Nacional de Estadísticas, 1997.)
2 Los Mapuches, Comunidades y
Localidades en Chile. Instituto Nacional de Estadísticas,
1997.
3 Fuente: CASEN 1994.
4 Elaboración propia sobre
la base de estadísticas de MINEDUC.
5 Fuente: MIDEPLAN, Departamento
de Información Social, CASEN 1996.
6 La CONADI tiene programas que
benefician a la población indígena en general, no
sólo a los mapuches, por lo que no es posible relacionar
el número de familias beneficiarias de estos programas
y el de las del resto del análisis.
7 Tema Público 382, Abril
1998.
8 Fuente: MIDEPLAN, Departamento
de Información Social, CASEN 1996.
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