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Coyuntura Económica
y
Mercado Bursátil
El Presidente Frei anunció en Nueva York
medidas para reactivar la bolsa chilena. La preocupación
por el tema aumentó luego de la constancia de que Japón
ha entrado en recesión, llevando los índices bursátiles
de todo el mundo a caer abruptamente a principios de esta semana.
El IPSA e IGPA alcanzaron los menores niveles vistos desde la
crisis mexicana de 1994. Pero el problema de la bolsa chilena,
como veremos, va bastante más allá de la crisis
asiática.
Si bien la crisis externa ha deprimido los índices
de precios de acciones en todo el mundo, lo cierto es que la situación
de la bolsa chilena no es algo nuevo y es un error atribuir el
problema exclusivamente a la crisis asiática, eludiendo
la cuota de responsabilidad que corresponde a nuestras decisiones
de política. Los índices bursátiles chilenos
vienen presentando una marcada tendencia a la baja desde junio
de 1995. El IPSA había caído un 35% en términos
reales, entre junio de 1995 y mayo de este año. Mientras
que en el mismo período el IGPA había retrocedido
en un 53% en términos reales. Aún más preocupante
que lo anterior, resulta la permanente disminución que
presenta el volumen de acciones transado en Chile, hecho que se
ilustra en el gráfico N°1. En junio de 1995, momento
en que se introduce el encaje a los ADR´s secundarios, se
transaban diariamente en promedio en la bolsa chilena US$44,4
millones . Hacia el mes de mayo de 1998 este volumen había
disminuido a US$17 millones. El bajo volumen de transacciones
es una característica particular del mercado bursátil
chileno y refleja que nuestro país presenta problemas en
su mercado de capitales no atribuibles a la crisis asiática.
¿Qué ha Pasado
con la Bolsa ?
Varios factores influyen en la pobre evolución
de los indicadores de actividad bursátil en Chile. En primer
lugar, y derivada de la coyuntura económica, se debe mencionar
la tendencia creciente que presentan las tasas de interés
en el país desde 1992, producto, entre otros factores de
una comobinación de política fiscal expansiva que
ha debido ser contrarrestada con una política monetaria
más conservadora. Los niveles en que se encuentran estas
tasas se han combinado con una inflación declinante y cada
vez menos volátil. Esto ha resultado en un menor atractivo
de los instrumentos del mercado bursátil para los inversionistas.
En segundo lugar, el estancamiento del ritmo de
reformas económicas que aumentan la productividad de las
empresas chilenas y un mayor grado de competencia al interior
de ciertas industrias han empeorando las expectativas de utilidades
futuras de estas empresas, lo que también deprime los precios
de las acciones.
A lo anterior se agregan el éxodo masivo
de inversionistas extranjeros y la retirada de los inversionistas
institucionales chilenos de la bolsa que se viene observando en
el último tiempo, que refleja un problema más estructural
en este mercado, y que dice relación con una excesiva regulación
en el sector. En cuanto a la retirada de inversionistas extranjeros
de la bolsa nacional, podría pensarse que ellos simplemente
han perdido el interés en Chile. Sin embargo, cuando se
observa el comportamiento de las transacciones de ADRs se concluye
que ello no es así. En el gráfico N°1 se puede
apreciar cómo en mayo de 1998 el volumen transado de ADRs
chilenos era de aproximadamente US$ 44 millones diarios, más
del doble de lo que transaba toda la bolsa en Chile. También
es interesante mencionar que el porcentaje de la propiedad de
las compañías que es transado en Nueva York ha ido
aumentando persistentemente en los últimos tres años.
Este hecho se ilustra en el cuadro N°1 que sigue.
Cuadro Nº 1
Porcentaje de la Propiedad en ADRs
| 1995
| 1996
| 1997
| Marzo '98
|
| CTC | 16,7
| 16,7 | 20,5
| 20,5 |
| ENERSIS | 9,8
| 18,0 | 16,7
| 17,4 |
| ENDESA | 4,5
| 7,3 | 11,0
| 12,9 |
| GENER | 14,5
| 12,0 | 16,3
| 16,3 |
| SOQUIMICH |
| 24,9 | 26,4
| 27,2 |
| CERVEZAS | 7,7
| 12,7 |
15,6 | 16,2
|
De este se deduce que los extranjeros siguen teniendo
interés por Chile, pero que en vez de comprar en el país,
lo hacen en Nueva York. La explicación radica en las condiciones
altamente desfavorables que enfrenta la inversión bursátil
extranjera en nuestro país.
En efecto, por un lado, existe un conjunto de trabas
a la entrada de capitales extranjeros. Dentro de ellas destaca
el encaje a la entrada de capital, que cuesta aproximadamente
un 3% de la inversión el primer año, siendo además
necesario pasar por el escrutinio del Comité de Inversión
Extranjera. Otras trabas a la entrada son las exigencias de un
período mínimo de permanencia del capital de un
año, la formación de una sociedad y la firma de
un contrato de acuerdo al D.L.600.
Por otro lado, el impuesto de 35% a las ganancias
de capital obtenidas por la enajenación de acciones que
debe pagar el inversionista extranjero al momento de llevarse
su capital, constituye un grave obstáculo al arbitraje
de ADRs. Resalta la gravedad de este impuesto si se toma en cuenta
que enla gran mayoría de los países del mundo no
existe, o cuando menos, no se aplica a los extranjeros.
De esta manera las bolsas chilenas sufren una fuerte
pérdida de competitividad y son desplazadas por plazas
bursátiles de otros países. Los principales competidores
de Chile continúan realizando reformas con el propósito
de convertirse en el centro financiero de Latinoamérica;
hace sólo una semana, Perú dio a conocer que tiene
programado que empresas extranjeras comiencen a transar en su
bolsa a partir de septiembre, mientras que la bolsa de Montevideo
también se encuentra realizando un proceso de reestructuración.
Por su parte, en Argentina ya se transan acciones de 41 empresas
norteamericanas, así como de algunas brasileñas.
Pero además de los inversionistas extranjeros,
los inversionistas institucionales chilenos también se
han retirado de la bolsa, lo cual es muy perjudicial para la misma.
Las razones de ello han sido por una parte, el comportamiento
mediocre de la rentabilidad, la preferencia por invertir fuera
del país y la falta de liquidez del mercado. Por otra parte,
existen importantes trabas que limitan la participación
de inversionistas institucionales, particularmente de las AFP.
A modo de ejemplo:
Por razones de rentabilidad y diversificación,
las AFP debieran invertir en una amplia gama de acciones. Como
esto resultaría caro de realizar por la misma AFP, podría
pensarse en que subcontrataran administradores especializados.
Sin embargo, esto no sucede, debido a que para efectos de establecer
un tope a la inversión, la regulación actual suma
a la inversión que tiene la AFP, las inversiones que hacen
esos terceros administradores especializados en cada instrumento.
La Superintendencia hace recaer en los ejecutivos
de la AFP toda responsabilidad por cualquier decisión que
tome el tercero al que se le encargó el manejo del portafolio.
Esto elimina de lleno la delegación y exige una suerte
de coadministración que es inviable. El resultado es que
las AFP no demandan los servicios de terceros especializados y
concentran sus inversiones en pocas compañías y
en instrumentos de renta fija.
La obligación de igualarse a una rentabilidad
promedio provoca el conocido "efecto manada" que incentiva
una concentración de las inversiones del sector.
Además, la regulación que limita la
heterogeneidad del producto ofrecido por una AFP no colabora a
la inversión de éstas en acciones.
Todas las restricciones mencionadas ahuyentan a
los inversionistas institucionales chilenos y a los inversionistas
extranjeros, lo cual "seca el mercado". Esto a su vez
desalienta la entrada de cualquier nuevo inversionista, cayendo
así en un círculo vicioso que produce una falta
de liquidez en el mercado. A pesar de que la falta de liquidez
es uno de los principales factores que limitan el crecimiento
de nuestro mercado bursátil, no ha surgido propuesta alguna
para eliminar las restricciones que la producen.
Escasa Relevancia
de los Anuncios Presidenciales
La propuesta con que las autoridades pretenden reactivar
la bolsa, en lugar de hacerse cargo de la mayoría de los
problemas anteriores, apuntaría a reducir el costo de invertir
en este mercado por parte de las personas naturales, que no serían
los actores relevantes en el mercado bursátil. Las medidas
propuestas son las siguientes:
1. Incorporar la compra
de acciones en los beneficios del artículo 57 bis B de
la Ley de la Renta. El beneficio tributario de este artículo
consiste en el otorgamiento de un crédito al impuesto personal.
En la propuesta, el crédito se determinaría multiplicando
el monto de ahorro neto realizado en ciertos instrumentos financieros,
por una tasa del 15%1.
El crédito mantendría un tope equivalente a la cifra
que resulte menor entre el 30% de la base imponible y 65 UTA.
De esta manera, el 57 bis B sigue la lógica de reducir
el pago de impuestos en la medida que se ahorre una parte del
ingreso. Pero, se debe advertir que este beneficio tributario
se aplicaría en el caso de personas naturales, lo cual
hace prever que su impacto en el mercado bursátil será
muy reducido.
Lo positivo que tiene la medida es que se incorporan
a este beneficio todas las acciones, y no sólo las acciones
de primera emisión como era el caso del 57 bis A. Sin embargo,
la magnitud del beneficio es menor al que actualmente existe,
y por otro lado, éste se otorga en el momento de invertir
en el instrumento y no durante todo el tiempo en que éste
se mantenga, como era el caso en el artículo 57 bis A.
2. Respecto al impuesto
a las ganancias de capital en la enajenación de acciones.
Lamentablemente no se propuso eliminar este impuesto,
como se esperaba. La iniciativa plantea limitar el pago del impuesto
para el caso de inversionistas nacionales, a aquellos accionistas
que liquiden sus posiciones en la bolsa. Lo anterior significa
que se difiere el pago de impuestos, considerando la ganancia
en la enajenación de acciones como renta cuando se deja
de invertir en acciones, pero no se elimina el impuesto. Mientras
se mantenga la inversión en acciones, cualquiera que éstas
sean, se continúa postergando el pago de impuestos.
3. Otra medida propuesta
buscaría corregir el problema de doble tributación
que presentaba el impuesto a las ganancias de capital. Al existir
un impuesto a los dividendos y al mismo tiempo calcular el impuesto
a las ganancias de capital sobre el valor de adquisición
(debidamente reajustado) de la acción, se gravaba una misma
cosa dos veces. El vendedor de una acción, al pagar el
impuesto a las ganancias de capital por la utilidad obtenida en
la venta, estaría anticipando un impuesto por las utilidades
futuras. Esas mismas utilidades se volverían a gravar en
el momento en que el comprador de la acción percibiera
las utilidades en la forma de dividendos.
La propuesta iría a deducir del mayor valor,
que resulta de restar al valor de venta el valor de compra debidamente
reajustado, el monto de las utilidades acumuladas al interior
de la sociedad3. De esta
manera, la medida sería una solución parcial al
problema, ya que vendría a corregir el hecho de gravar
dos veces las utilidades acumuladas de la sociedad, pero no se
hace cargo del tema de la doble tributación sobre las utilidades
futuras de la empresa. Por lo tanto, en la propuesta de las autoridades
persiste una distorción. Ella consiste en que las utilidades
futuras de la sociedad serán gravadas a través del
impuesto a la ganancia de capital, por cuanto el precio de las
acciones refleja el valor presente de las utilidades futuras esperadas,
y también serán gravadas con el impuesto sobre los
dividendos.
Por todo lo anterior se concluye que la verdadera
solución habría sido eliminar derechamente el impuesto.
Además, como ya se mencionó, la eliminación
de este impuesto es urgente en el caso de los inversionistas extranjeros.
Conclusiones
En definitiva, las medidas planteadas son marginales
y no se puede pretender que reactiven la bolsa chilena debido
a que no atacan el verdadero problema: la poca profundidad y la
falta de liquidez del mercado debido a regulaciones excesivas.
Los agentes relevantes en la reactivación del mercado son
los inversionistas institucionales chilenos, principalmente las
AFP, y los inversionistas extranjeros. Ninguno de ellos se ven
incentivados a participar en la bolsa chilena con las medidas
recientemente anunciadas por la autoridad. Como ha quedado claro,
lo correcto hubiera sido eliminar el impuesto a las ganancias
de capital, y eliminar el encaje, o al menos excluir del encaje
a los ADRs secundarios. Lo demás es meramente accesorio
y solamente servirá para algunos titulares en la prensa.
Notas:
1 Actualmente, la tasa del crédito corresponde
a la tasa media del contribuyente.
2 Como aún no se conoce en detalle la propuesta,
no se sabe si se trata de las utilidades simplemente acumuladas,
las capitalizadas o ambas. En cualquier caso, la aplicación
del impuesto a las ganancias de capital sobre estos montos actualmente
significa una doble tributación.
Políticas de
Discriminación Positiva: Qué Hay
detrás y a dónde Conducen
Ha vuelto a surgir en los partidos de la Concertación
un debate acerca de la llamada discriminación positiva
de la mujer en el mundo de la política. Ella consiste en
la asignación de cuotas o porcentajes mínimos de
cupos o cargos que necesariamente deben ser ocupados por mujeres.
Batalla Ideológica
Esta cuestión, que aparece como un hecho
puntual dentro de la discusión política de los partidos,
es parte de una concepción ideológica mucho más
profunda, que no sólo abarca el ámbito del género,
sino que afecta a la sociedad en su conjunto y que en definitiva
tiene que ver con una desconfianza en las personas y en su capacidad
para tomar decisiones que les permitan desarrollarse y ejercer
responsable y adecuadamente su libertad.
Efectivamente, la "batalla" contra la
discriminación es hoy día la gran bandera de lucha
de la izquierda, no sólo en Chile, sino que en el mundo
entero. Se centra en una supuesta discriminación en la
sociedad en contra de las minorías religiosas, étnicas
y de la mujer.
Pero esta "batalla" ha ido cambiando de
campo en el tiempo. Comenzó muy fuertemente como una reivindicación
feminista en contra de la desigualdad frente a los hombres. Luego,
esta pelea fue perdiendo efectividad y adherentes por razones
casi obvias: se pretendió catalogar como elementos discriminatorios
cuestiones que son propias de la diferencia natural entre los
sexos, y que van más allá de lo meramente físico,
enajenándose de esta manera el favor de las propias mujeres.
Se desconoció el hecho que existen intereses que no son
comunes; habilidades que son distintas; culturas y tradiciones
en los diversos países que no son semejantes, y que no
responden a estereotipos impuestos antojadizamente por la sociedad,
sino que derivan de la naturaleza humana y de la tradición
de diferentes culturas imperantes en el mundo y que van evolucionando.
Todos estos factores no fueron considerados por las feministas
en su "batalla" contra la discriminación.
Al irse perdiendo, por falta de realismo, esta lucha
feminista por "la igualdad total" se cambió el
campo de batalla, señalando otros objetivos como la discriminación
de las minorías, y principalmente, de los indígenas,
cuestión que se ha puesto de moda en este último
tiempo en el mundo y en Chile. En efecto, en nuestro país
se ha utilizado a los mapuches que viven en condiciones de pobreza
extrema para intentar reivindicaciones políticas, atacando
el derecho de propiedad y alimentando conflictos políticos
artificiales. Esta acción ha sido llevada adelante principalmente
por parte de la izquierda, que ha ido perdiendo las banderas
de la lucha de clases luego de la caída de los socialismos
reales.
Efectos de la Discriminación
Positiva
Uno de los problemas principales de la discriminación
positiva es que en definitiva en muchos casos atenta contra sus
supuestos beneficiarios. Sucede en el caso de las mujeres jefas
de hogar, que conforman hogares más pobres el promedio.
Esto, que se presenta como un síntoma de discriminación,
en la realidad constituye un efecto de las políticas de
discriminación positiva que incentivan con beneficios temporales
a los hogares de mujeres solas, como son los subsidios, acceso
a la vivienda, etc. Así, por obtener un beneficio en el
corto plazo terminan en una situación que las perpetúa
en la pobreza. Actualmente en Estados Unidos, los hogares uniparentales
presentan seis veces más probabilidades de ser pobres que
los formados por parejas casadas con hijos.1
Lo mismo sucede en el caso de los indígenas,
a quienes con las políticas de discriminación positiva
los han segregado, marginándolos del resto del país,
incentivándolos a formar un grupo aislado, impidiendo de
esa manera su inserción plena en la sociedad lo que en
definitiva se traduce en una menor escolaridad, menor capacitación
laboral, etc.
Discriminación
y Mercado Laboral
El tema de la discriminación en el mercado
laboral también ha sido erróneamente enfocado, ya
que se pretende comparar dos situaciones que no son similares
como es el trabajo de hombres y mujeres en un mismo cargo, pero
con horas de trabajo disímiles. En el caso laboral existen
situaciones de hecho que no permiten enfrentar en igualdad de
condiciones un trabajo por parte de hombres y mujeres. Por ejemplo,
la existencia del pre y post natal, el derecho a amamantar un
hijo en horas de trabajo, la ausencia laboral de la madre en caso
de enfermedad de un hijo menor, el fuero maternal, entre otras.
Todas estas situaciones influyen, indudablemente, al momento de
determinar el número efectivo de horas trabajadas o trabajables
por una mujer, lo que se ve reflejado en muchos casos, en un salario
inferior al de un hombre.
Ahora bien, esta supuesta discriminación
no es tal, sino más bien un efecto indirecto de la legislación
laboral que protege la maternidad, pero que le disminuye flexibilidad
al contrato de las mujeres que en muchos casos optan por combinar
trabajo fuera de la casa y cuidado de los hijos y el hogar. Esta
situación de realidades diferentes está siendo asumida
naturalmente por las mujeres, las que han ido escogiendo alternativas
para hacer compatibles sus diferentes roles. Así, tenemos
un aumento del trabajo por tiempo parcial, el trabajo en el hogar
o en forma independiente o incluso la postergación de la
maternidad, su disminución o derechamente el caso de mujeres
que renuncian a ella. Pero esta opción es voluntaria y
no producto de una legislación de discriminación
positiva.
Un estudio reciente efectuado en Estados Unidos2
constata esta realidad y demuestra que:
Las mujeres que trabajan el mismo número
de horas que un hombre, tienen la misma situación familiar,
la misma educación y la misma profesión ganan un
98% de lo que ganan los hombres.
Las empresas cuyas propietarias son mujeres, han
tenido un mayor crecimiento que el promedio de la economía
nacional de Estados Unidos.
El número de mujeres vicepresidentes en
el mundo de los negocios ha crecido un 75% en la última
década.
Mujer y Política
Finalmente, en el mercado político es donde
se ha implementado en forma más clara y donde ha existido
mayor presión para establecer legislaciones de cuotas para
mujeres o minorías en cupos para postular a cargos de
elección popular, así como en la formación
de distritos electorales de minorías. Sin embargo, también
es cuestionable que sea positivo el establecimiento de cuotas
para determinados grupos, ya sea en los cargos políticos,
como en los cupos para candidatos.
Establecer una obligación de esta naturaleza
atenta contra la libertad de las personas para escoger a quien
consideren que sea su mejor representante no por su sexo, sino
por sus condiciones personales. Por lo demás, así
lo sienten las propias mujeres que consideran que el establecimiento
de una discriminación positiva no sería tan bueno.
Un estudio efectuado en Chile por la Fundación Ideas señala
que: " En el plano de la participación sociopolítica,
se observa que las mujeres jóvenes que han integrado juventudes
políticas prefieren competir en las elecciones por cargos
directivos y no comparten el "voto de acción positiva",
creado por algunos partidos..."3.
Este mismo estudio señala que las mujeres estarían
en un 88 % dispuestas a votar por una mujer para presidenta de
una organización cualquiera, pero: "siempre que la
candidata cuente con las capacidades suficientes para el cargo...
en ningún caso apoyarían sólo por el hecho
de ser mujer".
Cuadro Nº 1
| País |
Año | Requisitos para mujeres
| Mujeres Electas |
| de la Ley
| | |
| | |
|
| Argentina | 1991
| 30% candidatos a diputados
| 28% (antes 5%) |
| | en las listas de los partidos
| |
| Bolivia | 1997
| 30% candidatos a diputados
| 8% (antes era %) |
| | en las listas de los partidos
| |
| Brasil | 1995
| 25% de las candidatas en las
| 11% ( antes 8%) |
| | elecciones generales
| |
| Costa Rica | 1996
| 40% candidatos a elecciones
| 19% en elecc. parlam. |
| | generales y en la elección
| (antes 16%) |
| | interna de los partidos
| |
| Rep. Dom. | 1997
| 25% de los candidatos |
no usada aún (3-98) |
| México | 1997
| 30% de los candidatos |
14% en Cámara Baja. |
| | en elecc. proporcionales
| |
En nuestro Congreso, las mujeres que fueron electas
parlamentarias lo hicieron con votaciones bastante importantes,
siendo incluso primeras mayorías en sus distritos como
el caso de las diputadas María Angelica Cristi que obtuvo
el 51% de los votos, Antonella Sciaraffia con el 37%; Rosa González
con 26,2% .
También es importante destacar que en aquellos
países de América Latina donde existen legislaciones
de discriminación positiva en la inscripción de
candidatos, los resultados no han sido tan importantes y las cosas
no han cambiado mucho respecto de la situación que existía
antes de la dictación de la ley, salvo en el caso de Argentina,
como se observa en el cuadro Nº 14.
Concluyendo...
Como conclusión se puede señalar que
las políticas de discriminación positiva provienen
de una vertiente ideológica que pretende apoyar a ciertos
grupos supuestamente perjudicados por la sociedad, pero en definitiva
terminan degradando a esos mismos grupos. Estas acciones a la
larga perjudican a los supuestos beneficiarios, además
de ser en sí mismas atentatorias contra la libretad de
las personas y por ende, cuestionables. Las sociedades evolucionan
en forma mucho más positiva cuando existe mayor libertad
para que sus propios ciudadanos escojan las alternativas que prefieren;
y lo que las políticas públicas deben hacer en estas
situaciones es mejorar las condiciones para este ejercicio de
la libertad. En el caso de Chile, sería conveniente introducir
flexibilidades a la legislación laboral y previsional que
hagan posible a más mujeres a trabajar y participar y no
introducir normas de "acción positiva" .
Notas:
1 Estudio efectuado por el US. Dep. of Commerce.
Bureau of the Census Poverty in the United State, 1991. Current
Population Rep. series P-60,N° 181.
2 Dr. Sally Stal, (Independent Women's Forum) "
Now´s Time Is Past", Wall Street Journal, July 11 1997.
3 "Mujeres jóvenes líderes, rasgos
que distinguen la participación de las mujeres jóvenes
y de las organizaciones que integran". Claudia Nuñez
Gamboa, programa "Jóvenes y Ciudadanía".
Fundación Ideas.
4 Women´s Rights and Opportunities in Latin
America: Problems and Prospects. Abril 1998 (in Women´s Leadership
Conference of the America).
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