º389
19 de junio de 1998


Coyuntura Económica y

Mercado Bursátil

El Presidente Frei anunció en Nueva York medidas para reactivar la bolsa chilena. La preocupación por el tema aumentó luego de la constancia de que Japón ha entrado en recesión, llevando los índices bursátiles de todo el mundo a caer abruptamente a principios de esta semana. El IPSA e IGPA alcanzaron los menores niveles vistos desde la crisis mexicana de 1994. Pero el problema de la bolsa chilena, como veremos, va bastante más allá de la crisis asiática.

Si bien la crisis externa ha deprimido los índices de precios de acciones en todo el mundo, lo cierto es que la situación de la bolsa chilena no es algo nuevo y es un error atribuir el problema exclusivamente a la crisis asiática, eludiendo la cuota de responsabilidad que corresponde a nuestras decisiones de política. Los índices bursátiles chilenos vienen presentando una marcada tendencia a la baja desde junio de 1995. El IPSA había caído un 35% en términos reales, entre junio de 1995 y mayo de este año. Mientras que en el mismo período el IGPA había retrocedido en un 53% en términos reales. Aún más preocupante que lo anterior, resulta la permanente disminución que presenta el volumen de acciones transado en Chile, hecho que se ilustra en el gráfico N°1. En junio de 1995, momento en que se introduce el encaje a los ADR´s secundarios, se transaban diariamente en promedio en la bolsa chilena US$44,4 millones . Hacia el mes de mayo de 1998 este volumen había disminuido a US$17 millones. El bajo volumen de transacciones es una característica particular del mercado bursátil chileno y refleja que nuestro país presenta problemas en su mercado de capitales no atribuibles a la crisis asiática.

¿Qué ha Pasado con la Bolsa ?

Varios factores influyen en la pobre evolución de los indicadores de actividad bursátil en Chile. En primer lugar, y derivada de la coyuntura económica, se debe mencionar la tendencia creciente que presentan las tasas de interés en el país desde 1992, producto, entre otros factores de una comobinación de política fiscal expansiva que ha debido ser contrarrestada con una política monetaria más conservadora. Los niveles en que se encuentran estas tasas se han combinado con una inflación declinante y cada vez menos volátil. Esto ha resultado en un menor atractivo de los instrumentos del mercado bursátil para los inversionistas.

En segundo lugar, el estancamiento del ritmo de reformas económicas que aumentan la productividad de las empresas chilenas y un mayor grado de competencia al interior de ciertas industrias han empeorando las expectativas de utilidades futuras de estas empresas, lo que también deprime los precios de las acciones.

A lo anterior se agregan el éxodo masivo de inversionistas extranjeros y la retirada de los inversionistas institucionales chilenos de la bolsa que se viene observando en el último tiempo, que refleja un problema más estructural en este mercado, y que dice relación con una excesiva regulación en el sector. En cuanto a la retirada de inversionistas extranjeros de la bolsa nacional, podría pensarse que ellos simplemente han perdido el interés en Chile. Sin embargo, cuando se observa el comportamiento de las transacciones de ADRs se concluye que ello no es así. En el gráfico N°1 se puede apreciar cómo en mayo de 1998 el volumen transado de ADRs chilenos era de aproximadamente US$ 44 millones diarios, más del doble de lo que transaba toda la bolsa en Chile. También es interesante mencionar que el porcentaje de la propiedad de las compañías que es transado en Nueva York ha ido aumentando persistentemente en los últimos tres años. Este hecho se ilustra en el cuadro N°1 que sigue.

Cuadro Nº 1

Porcentaje de la Propiedad en ADRs
1995
1996
1997
Marzo '98
CTC16,7 16,720,5 20,5
ENERSIS9,8 18,016,7 17,4
ENDESA4,5 7,311,0 12,9
GENER14,5 12,016,3 16,3
SOQUIMICH 24,926,4 27,2
CERVEZAS
7,7
12,7
15,6
16,2

De este se deduce que los extranjeros siguen teniendo interés por Chile, pero que en vez de comprar en el país, lo hacen en Nueva York. La explicación radica en las condiciones altamente desfavorables que enfrenta la inversión bursátil extranjera en nuestro país.

En efecto, por un lado, existe un conjunto de trabas a la entrada de capitales extranjeros. Dentro de ellas destaca el encaje a la entrada de capital, que cuesta aproximadamente un 3% de la inversión el primer año, siendo además necesario pasar por el escrutinio del Comité de Inversión Extranjera. Otras trabas a la entrada son las exigencias de un período mínimo de permanencia del capital de un año, la formación de una sociedad y la firma de un contrato de acuerdo al D.L.600.

Por otro lado, el impuesto de 35% a las ganancias de capital obtenidas por la enajenación de acciones que debe pagar el inversionista extranjero al momento de llevarse su capital, constituye un grave obstáculo al arbitraje de ADRs. Resalta la gravedad de este impuesto si se toma en cuenta que enla gran mayoría de los países del mundo no existe, o cuando menos, no se aplica a los extranjeros.

De esta manera las bolsas chilenas sufren una fuerte pérdida de competitividad y son desplazadas por plazas bursátiles de otros países. Los principales competidores de Chile continúan realizando reformas con el propósito de convertirse en el centro financiero de Latinoamérica; hace sólo una semana, Perú dio a conocer que tiene programado que empresas extranjeras comiencen a transar en su bolsa a partir de septiembre, mientras que la bolsa de Montevideo también se encuentra realizando un proceso de reestructuración. Por su parte, en Argentina ya se transan acciones de 41 empresas norteamericanas, así como de algunas brasileñas.

Pero además de los inversionistas extranjeros, los inversionistas institucionales chilenos también se han retirado de la bolsa, lo cual es muy perjudicial para la misma. Las razones de ello han sido por una parte, el comportamiento mediocre de la rentabilidad, la preferencia por invertir fuera del país y la falta de liquidez del mercado. Por otra parte, existen importantes trabas que limitan la participación de inversionistas institucionales, particularmente de las AFP.

A modo de ejemplo:

Por razones de rentabilidad y diversificación, las AFP debieran invertir en una amplia gama de acciones. Como esto resultaría caro de realizar por la misma AFP, podría pensarse en que subcontrataran administradores especializados. Sin embargo, esto no sucede, debido a que para efectos de establecer un tope a la inversión, la regulación actual suma a la inversión que tiene la AFP, las inversiones que hacen esos terceros administradores especializados en cada instrumento.

La Superintendencia hace recaer en los ejecutivos de la AFP toda responsabilidad por cualquier decisión que tome el tercero al que se le encargó el manejo del portafolio. Esto elimina de lleno la delegación y exige una suerte de coadministración que es inviable. El resultado es que las AFP no demandan los servicios de terceros especializados y concentran sus inversiones en pocas compañías y en instrumentos de renta fija.

La obligación de igualarse a una rentabilidad promedio provoca el conocido "efecto manada" que incentiva una concentración de las inversiones del sector.

Además, la regulación que limita la heterogeneidad del producto ofrecido por una AFP no colabora a la inversión de éstas en acciones.

Todas las restricciones mencionadas ahuyentan a los inversionistas institucionales chilenos y a los inversionistas extranjeros, lo cual "seca el mercado". Esto a su vez desalienta la entrada de cualquier nuevo inversionista, cayendo así en un círculo vicioso que produce una falta de liquidez en el mercado. A pesar de que la falta de liquidez es uno de los principales factores que limitan el crecimiento de nuestro mercado bursátil, no ha surgido propuesta alguna para eliminar las restricciones que la producen.

Escasa Relevancia de los Anuncios Presidenciales

La propuesta con que las autoridades pretenden reactivar la bolsa, en lugar de hacerse cargo de la mayoría de los problemas anteriores, apuntaría a reducir el costo de invertir en este mercado por parte de las personas naturales, que no serían los actores relevantes en el mercado bursátil. Las medidas propuestas son las siguientes:

1. Incorporar la compra de acciones en los beneficios del artículo 57 bis B de la Ley de la Renta. El beneficio tributario de este artículo consiste en el otorgamiento de un crédito al impuesto personal. En la propuesta, el crédito se determinaría multiplicando el monto de ahorro neto realizado en ciertos instrumentos financieros, por una tasa del 15%1. El crédito mantendría un tope equivalente a la cifra que resulte menor entre el 30% de la base imponible y 65 UTA. De esta manera, el 57 bis B sigue la lógica de reducir el pago de impuestos en la medida que se ahorre una parte del ingreso. Pero, se debe advertir que este beneficio tributario se aplicaría en el caso de personas naturales, lo cual hace prever que su impacto en el mercado bursátil será muy reducido.

Lo positivo que tiene la medida es que se incorporan a este beneficio todas las acciones, y no sólo las acciones de primera emisión como era el caso del 57 bis A. Sin embargo, la magnitud del beneficio es menor al que actualmente existe, y por otro lado, éste se otorga en el momento de invertir en el instrumento y no durante todo el tiempo en que éste se mantenga, como era el caso en el artículo 57 bis A.

2. Respecto al impuesto a las ganancias de capital en la enajenación de acciones.

Lamentablemente no se propuso eliminar este impuesto, como se esperaba. La iniciativa plantea limitar el pago del impuesto para el caso de inversionistas nacionales, a aquellos accionistas que liquiden sus posiciones en la bolsa. Lo anterior significa que se difiere el pago de impuestos, considerando la ganancia en la enajenación de acciones como renta cuando se deja de invertir en acciones, pero no se elimina el impuesto. Mientras se mantenga la inversión en acciones, cualquiera que éstas sean, se continúa postergando el pago de impuestos.

3. Otra medida propuesta buscaría corregir el problema de doble tributación que presentaba el impuesto a las ganancias de capital. Al existir un impuesto a los dividendos y al mismo tiempo calcular el impuesto a las ganancias de capital sobre el valor de adquisición (debidamente reajustado) de la acción, se gravaba una misma cosa dos veces. El vendedor de una acción, al pagar el impuesto a las ganancias de capital por la utilidad obtenida en la venta, estaría anticipando un impuesto por las utilidades futuras. Esas mismas utilidades se volverían a gravar en el momento en que el comprador de la acción percibiera las utilidades en la forma de dividendos.

La propuesta iría a deducir del mayor valor, que resulta de restar al valor de venta el valor de compra debidamente reajustado, el monto de las utilidades acumuladas al interior de la sociedad3. De esta manera, la medida sería una solución parcial al problema, ya que vendría a corregir el hecho de gravar dos veces las utilidades acumuladas de la sociedad, pero no se hace cargo del tema de la doble tributación sobre las utilidades futuras de la empresa. Por lo tanto, en la propuesta de las autoridades persiste una distorción. Ella consiste en que las utilidades futuras de la sociedad serán gravadas a través del impuesto a la ganancia de capital, por cuanto el precio de las acciones refleja el valor presente de las utilidades futuras esperadas, y también serán gravadas con el impuesto sobre los dividendos.

Por todo lo anterior se concluye que la verdadera solución habría sido eliminar derechamente el impuesto. Además, como ya se mencionó, la eliminación de este impuesto es urgente en el caso de los inversionistas extranjeros.

Conclusiones

En definitiva, las medidas planteadas son marginales y no se puede pretender que reactiven la bolsa chilena debido a que no atacan el verdadero problema: la poca profundidad y la falta de liquidez del mercado debido a regulaciones excesivas. Los agentes relevantes en la reactivación del mercado son los inversionistas institucionales chilenos, principalmente las AFP, y los inversionistas extranjeros. Ninguno de ellos se ven incentivados a participar en la bolsa chilena con las medidas recientemente anunciadas por la autoridad. Como ha quedado claro, lo correcto hubiera sido eliminar el impuesto a las ganancias de capital, y eliminar el encaje, o al menos excluir del encaje a los ADRs secundarios. Lo demás es meramente accesorio y solamente servirá para algunos titulares en la prensa.

Notas:

1 Actualmente, la tasa del crédito corresponde a la tasa media del contribuyente.

2 Como aún no se conoce en detalle la propuesta, no se sabe si se trata de las utilidades simplemente acumuladas, las capitalizadas o ambas. En cualquier caso, la aplicación del impuesto a las ganancias de capital sobre estos montos actualmente significa una doble tributación.

 

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Políticas de Discriminación Positiva: Qué Hay detrás y a dónde Conducen

Ha vuelto a surgir en los partidos de la Concertación un debate acerca de la llamada discriminación positiva de la mujer en el mundo de la política. Ella consiste en la asignación de cuotas o porcentajes mínimos de cupos o cargos que necesariamente deben ser ocupados por mujeres.

Batalla Ideológica

Esta cuestión, que aparece como un hecho puntual dentro de la discusión política de los partidos, es parte de una concepción ideológica mucho más profunda, que no sólo abarca el ámbito del género, sino que afecta a la sociedad en su conjunto y que en definitiva tiene que ver con una desconfianza en las personas y en su capacidad para tomar decisiones que les permitan desarrollarse y ejercer responsable y adecuadamente su libertad.

Efectivamente, la "batalla" contra la discriminación es hoy día la gran bandera de lucha de la izquierda, no sólo en Chile, sino que en el mundo entero. Se centra en una supuesta discriminación en la sociedad en contra de las minorías religiosas, étnicas y de la mujer.

Pero esta "batalla" ha ido cambiando de campo en el tiempo. Comenzó muy fuertemente como una reivindicación feminista en contra de la desigualdad frente a los hombres. Luego, esta pelea fue perdiendo efectividad y adherentes por razones casi obvias: se pretendió catalogar como elementos discriminatorios cuestiones que son propias de la diferencia natural entre los sexos, y que van más allá de lo meramente físico, enajenándose de esta manera el favor de las propias mujeres. Se desconoció el hecho que existen intereses que no son comunes; habilidades que son distintas; culturas y tradiciones en los diversos países que no son semejantes, y que no responden a estereotipos impuestos antojadizamente por la sociedad, sino que derivan de la naturaleza humana y de la tradición de diferentes culturas imperantes en el mundo y que van evolucionando. Todos estos factores no fueron considerados por las feministas en su "batalla" contra la discriminación.

Al irse perdiendo, por falta de realismo, esta lucha feminista por "la igualdad total" se cambió el campo de batalla, señalando otros objetivos como la discriminación de las minorías, y principalmente, de los indígenas, cuestión que se ha puesto de moda en este último tiempo en el mundo y en Chile. En efecto, en nuestro país se ha utilizado a los mapuches que viven en condiciones de pobreza extrema para intentar reivindicaciones políticas, atacando el derecho de propiedad y alimentando conflictos políticos artificiales. Esta acción ha sido llevada adelante principalmente por parte de la izquierda, que ha ido perdiendo las banderas de la lucha de clases luego de la caída de los socialismos reales.

Efectos de la Discriminación Positiva

Uno de los problemas principales de la discriminación positiva es que en definitiva en muchos casos atenta contra sus supuestos beneficiarios. Sucede en el caso de las mujeres jefas de hogar, que conforman hogares más pobres el promedio. Esto, que se presenta como un síntoma de discriminación, en la realidad constituye un efecto de las políticas de discriminación positiva que incentivan con beneficios temporales a los hogares de mujeres solas, como son los subsidios, acceso a la vivienda, etc. Así, por obtener un beneficio en el corto plazo terminan en una situación que las perpetúa en la pobreza. Actualmente en Estados Unidos, los hogares uniparentales presentan seis veces más probabilidades de ser pobres que los formados por parejas casadas con hijos.1

Lo mismo sucede en el caso de los indígenas, a quienes con las políticas de discriminación positiva los han segregado, marginándolos del resto del país, incentivándolos a formar un grupo aislado, impidiendo de esa manera su inserción plena en la sociedad lo que en definitiva se traduce en una menor escolaridad, menor capacitación laboral, etc.

Discriminación y Mercado Laboral

El tema de la discriminación en el mercado laboral también ha sido erróneamente enfocado, ya que se pretende comparar dos situaciones que no son similares como es el trabajo de hombres y mujeres en un mismo cargo, pero con horas de trabajo disímiles. En el caso laboral existen situaciones de hecho que no permiten enfrentar en igualdad de condiciones un trabajo por parte de hombres y mujeres. Por ejemplo, la existencia del pre y post natal, el derecho a amamantar un hijo en horas de trabajo, la ausencia laboral de la madre en caso de enfermedad de un hijo menor, el fuero maternal, entre otras. Todas estas situaciones influyen, indudablemente, al momento de determinar el número efectivo de horas trabajadas o trabajables por una mujer, lo que se ve reflejado en muchos casos, en un salario inferior al de un hombre.

Ahora bien, esta supuesta discriminación no es tal, sino más bien un efecto indirecto de la legislación laboral que protege la maternidad, pero que le disminuye flexibilidad al contrato de las mujeres que en muchos casos optan por combinar trabajo fuera de la casa y cuidado de los hijos y el hogar. Esta situación de realidades diferentes está siendo asumida naturalmente por las mujeres, las que han ido escogiendo alternativas para hacer compatibles sus diferentes roles. Así, tenemos un aumento del trabajo por tiempo parcial, el trabajo en el hogar o en forma independiente o incluso la postergación de la maternidad, su disminución o derechamente el caso de mujeres que renuncian a ella. Pero esta opción es voluntaria y no producto de una legislación de discriminación positiva.

Un estudio reciente efectuado en Estados Unidos2 constata esta realidad y demuestra que:

Las mujeres que trabajan el mismo número de horas que un hombre, tienen la misma situación familiar, la misma educación y la misma profesión ganan un 98% de lo que ganan los hombres.

Las empresas cuyas propietarias son mujeres, han tenido un mayor crecimiento que el promedio de la economía nacional de Estados Unidos.

El número de mujeres vicepresidentes en el mundo de los negocios ha crecido un 75% en la última década.

Mujer y Política

Finalmente, en el mercado político es donde se ha implementado en forma más clara y donde ha existido mayor presión para establecer legislaciones de cuotas para mujeres o minorías en cupos para postular a cargos de elección popular, así como en la formación de distritos electorales de minorías. Sin embargo, también es cuestionable que sea positivo el establecimiento de cuotas para determinados grupos, ya sea en los cargos políticos, como en los cupos para candidatos.

Establecer una obligación de esta naturaleza atenta contra la libertad de las personas para escoger a quien consideren que sea su mejor representante no por su sexo, sino por sus condiciones personales. Por lo demás, así lo sienten las propias mujeres que consideran que el establecimiento de una discriminación positiva no sería tan bueno. Un estudio efectuado en Chile por la Fundación Ideas señala que: " En el plano de la participación sociopolítica, se observa que las mujeres jóvenes que han integrado juventudes políticas prefieren competir en las elecciones por cargos directivos y no comparten el "voto de acción positiva", creado por algunos partidos..."3. Este mismo estudio señala que las mujeres estarían en un 88 % dispuestas a votar por una mujer para presidenta de una organización cualquiera, pero: "siempre que la candidata cuente con las capacidades suficientes para el cargo... en ningún caso apoyarían sólo por el hecho de ser mujer".

Cuadro Nº 1
País AñoRequisitos para mujeres Mujeres Electas
de la Ley
Argentina1991 30% candidatos a diputados 28% (antes 5%)
en las listas de los partidos
Bolivia1997 30% candidatos a diputados 8% (antes era %)
en las listas de los partidos
Brasil1995 25% de las candidatas en las 11% ( antes 8%)
elecciones generales
Costa Rica1996 40% candidatos a elecciones 19% en elecc. parlam.
generales y en la elección (antes 16%)
interna de los partidos
Rep. Dom.1997 25% de los candidatos no usada aún (3-98)
México1997 30% de los candidatos 14% en Cámara Baja.
en elecc. proporcionales

En nuestro Congreso, las mujeres que fueron electas parlamentarias lo hicieron con votaciones bastante importantes, siendo incluso primeras mayorías en sus distritos como el caso de las diputadas María Angelica Cristi que obtuvo el 51% de los votos, Antonella Sciaraffia con el 37%; Rosa González con 26,2% .

También es importante destacar que en aquellos países de América Latina donde existen legislaciones de discriminación positiva en la inscripción de candidatos, los resultados no han sido tan importantes y las cosas no han cambiado mucho respecto de la situación que existía antes de la dictación de la ley, salvo en el caso de Argentina, como se observa en el cuadro Nº 14.

Concluyendo...

Como conclusión se puede señalar que las políticas de discriminación positiva provienen de una vertiente ideológica que pretende apoyar a ciertos grupos supuestamente perjudicados por la sociedad, pero en definitiva terminan degradando a esos mismos grupos. Estas acciones a la larga perjudican a los supuestos beneficiarios, además de ser en sí mismas atentatorias contra la libretad de las personas y por ende, cuestionables. Las sociedades evolucionan en forma mucho más positiva cuando existe mayor libertad para que sus propios ciudadanos escojan las alternativas que prefieren; y lo que las políticas públicas deben hacer en estas situaciones es mejorar las condiciones para este ejercicio de la libertad. En el caso de Chile, sería conveniente introducir flexibilidades a la legislación laboral y previsional que hagan posible a más mujeres a trabajar y participar y no introducir normas de "acción positiva" .

Notas:

1 Estudio efectuado por el US. Dep. of Commerce. Bureau of the Census Poverty in the United State, 1991. Current Population Rep. series P-60,N° 181.

2 Dr. Sally Stal, (Independent Women's Forum) " Now´s Time Is Past", Wall Street Journal, July 11 1997.

3 "Mujeres jóvenes líderes, rasgos que distinguen la participación de las mujeres jóvenes y de las organizaciones que integran". Claudia Nuñez Gamboa, programa "Jóvenes y Ciudadanía". Fundación Ideas.

4 Women´s Rights and Opportunities in Latin America: Problems and Prospects. Abril 1998 (in Women´s Leadership Conference of the America).

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