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¿Se Aprendió
la Lección?
Habiéndose cumplido 25 años del pronunciamiento
militar, resulta preocupante observar los hechos de este 11 de
septiembre y las declaraciones de dirigentes políticos
y autoridades en relación con ellos . Es posible constatar
que las actividades del Partido Comunista, las declaraciones
del Partido Socialista y la actitud del gobierno tienen elementos
comunes con las actuaciones del Gobierno de Allende.
No debe olvidarse que la gestión del ex
Presidente Salvador Allende se fueron sucediendo una serie de
hechos que terminaron por minar totalmente el Estado de Derecho,
no existían garantías para las personas respecto
de sus derechos individuales, el derecho de propiedad era sistemáticamente
violado sin que el Ejecutivo lo hiciera respetar por lo canales
que correspondía, los fallos de los Tribunales de Justicia
no se cumplían, la independencia del Poder Judicial era
perseguida y el propio Presidente de la República criticaba
las actuaciones de los Tribunales en relación con diversos
fallos de estos, además no se repetaba la libertad de prensa;
no se promulgaban las leyes aprobadas por el Congreso. Resulta
conveniente recordar esos hechos históricos a través
de los documen-tos que avalan el grave incumplimiento del orden
institucional democrático.
Recordando la Historia
En relación con la justicia y el derecho
de propiedad:
En una carta enviada por el Presidente de la Corte
Suprema al Presidente Allende de fecha 30 de Octubre de 1972,
se lee:
" Desde hace varios meses se han venido sucediendo
en el país reiterados actos públicos, ...en que
se ha pretendido quitar prestigio y se ha difamado e injuriado
al Poder Judicial...se ha llegado ..a entorpecer el ejercicio
normal de las funciones judiciales..."(se mencionan diversas
desordenes y tomas en tribunales y Cortes) y " la autoridad
administrativa no intentó ni siquiera impedir el abuso.
Tampoco supo reprimirlo aplicando la Ley de Seguridad del Estado,
que hasta el 21 del presente solo dicha autoridad podía
poner en ejecución..."
En relación con el incumplimiento de parte
de la policia de fallos de los Tribunales sobre restitución
de propiedades usurpadas u ocupadas ilegalmente en numerosas oportunidades
la Corte Suprema hizo ver al Presidente de la República
su preocupación por ello ya que estos fallos no
se cumplían por orden de los Intendentes que negaban el
auxilio policial para efectuar el desalojo o simplemente los suspendían
por resolución administrativa.
A modo de ejemplo se puede citar un oficio de la
tercera Comisaría de Talagante, remitida a la justicia
en que señala que "no ha dado cumplimiento a lo dispuesto
en el... que ordena el desalojo de las personas que se encuentran
en la Industria.. por orden del señor Intendente de Santiago
don..."posteriormente remitió otro oficio en que expresa
nuevamente que no efectuó el desalojo en 24 horas ordenado
por el Tribunal "por expresa instrucción del mismo
Intendente, que ordenó suspender el uso de la fuerza pública
para cumplir la resolución judicial".1
Más aún la autoridad política
decidió, saltándose toda norma constitucional de
independencia de poderes que rigen un Estado de Derecho verdadero
y legítimo, que: "En los casos en que el Tribunal
competente imparta orden directa a Carabineros de Chile de desalojo
de determinados establecimientos o industrias, el jefe policial
correspondiente la comunicará por escrito al Intendente
o Gobernador respectivo, acompañándole copia de
la orden. Si las circunstancias laborales o de otra índole
determinan que se trata de un caso conflictivo... el Intendente
o Gobernador comunicará por escrito al Ministerio del Interior
y al Jefe de Carabineros, que es indispensable suspender la ejecución
del desalojo..."2
Como una forma de recordar el clima de falta de
independencia del poder judicial, que existía en 1973 previos
al pronunciamiento Militar en una respuesta que enviara la Corte
Suprema a una carta del presidente Allende se lee en la introducción
de este acuerdo del pleno lo siguiente: "Este tribunal quiere
enterar a V. E. de que ha entendido su oficio como un intento
de someter el libre criterio del Poder Judicial a las necesidades
políticas del gobierno...Mientras el poder Judicial no
sea borrado como tal de la Carta Política jamás
será abrogada su independencia". fechada el 25 de
junio de 1973
En relación con el Poder Legislativo y
el orden institucional:
Es importante recordar el acuerdo de la Cámara
de Diputados del 23 de Agosto de 1973, donde expresamente se señala
el grave quebrantamiento del orden institucional y legal de la
República que se ha venido desarrollando en el país.
Para ello cita numerosas hechos y casos entre los que resulta
interesante destacar:
"Es un hecho que el actual Gobierno de la República
desde sus inicios, se ha ido empeñando en conquistar el
poder total, con el evidente propósito de someter a todas
las personas al más estricto control económico y
político por parte del Estado y lograr de este modo un
sistema totalitario..."
En otro párrafo señala que "para
el logro de este fin, el Gobierno no ha incurrido en violaciones
aisladas de la Constitución y de la ley, sino que ha hecho
de ellas un sistema permanente de conducta, llegando a los extremos
de desconocer y atropellar sistemáticamente las atribuciones
de los demás Poderes del Estado, violando habitualmente
las garantías que la Constitución asegura a todos
los habitantes..."
El propio Congreso Nacional le hace ver tanto al
Presidente de la República como a los Ministros de Estado
y a los miembros de las Fuerzas Armadas y Carabineros esta serie
de hechos que vulneran la institucionalidad, y especificamente
en relación con el Congreso Nacional se señala que
el Gobierno "ha usurpado al Congreso en su principal función
que es la de legislar al adoptar una serie de medidas de gran
importancia..que son materias de ley por decretos de insistencia
dictados abusivamente..."
"Ha burlado permanentemente las funciones fiscalizadoras
del Congreso Nacional al privar de todo efecto real a la atribución
que éste le compete para destituir a los Ministros de Estado..."
"Por último, lo que tiene más extraordinaria
gravedad, ha hecho "tabla rasa" de la alta función
que el Congreso tiene como Poder Constituyente, al negarse a promulgar
la reforma Constitucional sobre..."
Los graves hechos desritos llevaron a la mayoría
ciudadana a solicitcar la intervención de las Fuerzas Armadas
en 1973. Hoy, gracias al gobierno militar y a los gobiernos de
la Concertación, el país superó la crisis
y cuenta con un orden constitucional y legal respetado, un sistema
de economía de mercado consolidado y con derechos individuales
básicos protegidos.
¿Volviendo a Debilitar
el Estado de Derecho?
Sin embargo, en los últimos tiempos han aparecido
propuestas y actitudes provenientes en su gran mayoría
de la izquierda -Partidos Comunista y Socialista- que de prosperar
pueden debilitar nuevamente el Estado de Derecho. Esto se vió
con mucha claridad el recién pasado 11 de septiembre.
En efecto, la actitud del partido comunista y del
Codepu previa al 11 de Septiembre, en términos a realizar
la marcha por calle Morandé aún cuando la autoridad
no lo había permitido, el llamado de la dirigenta comunista
Gladys Marín el mismo día 11 desde la calle al Subsecretario
del Interior Belisario Velasco para insistir en dicha marcha,
desafiando abiertamente las disposiciones en contrario previamente
adoptadas, muestran la actitud de no obedecer las normas y
disposiciones básicas del orden público
A lo anterior se suman las reacciones de los dirigentes
del Partido Socialista en contra de las medidas de orden que se
habrían tomado para resguardar la seguridad de la ciudadanía,
los derechos de las personas y los bienes tanto privados como
públicos. El nuevo Presidente del PS., Ricardo Nuñez,
miembro del sector renovado de la colectividad, señaló
"nos dolió ver el despliege de Carabineros",
haciéndonos recordar similares expresiones de líderes
de izquierda en las décadas del 60 y 70 en contra de Carabineros.
Desafortunadamente y de acuerdo a lo que muestra
la historia, la Democracia Cristiana siempre ha sido débil
en la defensa del orden público, dejándose llevar
por las presiones de la izquierda. En este contexto se insertan
también las recientes declaraciones del ex Presidente
Aylwin, en términos de deslindar responsa-bilidades de
quienes convocaron a los actos y marchas del 11 de septiembre
respecto a los hechos delictuales ocurridos en esa jornada.
Más delicada aún parece la decisión
del Gobierno de no iniciar acciones judiciales en contra de las
personas que cometieron actos criminales y delitos de robos, hurtos
daños etc. el 11 de septiembre recién pasado, argumen-tando,
del mismo modo como lo hacían los intendentes y autoridades
políticas durante el gobierno de Allende, que "para
evitar mayores problemas" no se aplicaba la ley ni se cumplian
los fallos de los Tribunales.
Por último, a lo ocurrido el pasado 11 hay
que agregar las tomas de fundos por parte de agrupaciones indígenas
radicalizadas y la actitud de autoridades de Gobierno y dirigentes
de izquierda para impedir la acción de la polícia
y evitar que los legítimos dueños defiendan su derecho
de propiedad . A ello se suman las huelgas ilegales sin ninguna
sanción que organizan sectores de izquierda en la educación
y la salud pública.
Todos estos hechos que actualmente está viviendo
nuestro país son preocupantes a la luz de la historia,
ya que hacen recordar las mismas situaciones que terminaron por
hacer inexistente el Estado de Derecho en Chile durante el gobierno
de la Unidad Popular. Más aún, las actitudes del
Gobierno y de sus dirigentes políticos , que debilitan
los derechos individuales y asumen actitudes condescendientes
con grupos violentistas que actúan al margen de la legalidad
vigente, son preocupantes y nos deben llevar a reflexionar sobre
el mito que un gobierno de la Concertación y por lo tanto
de centro izquierda, dé gobernabilidad al país.
Muy por el contrario, ésta se nos debilita gradualmente
por la incapacidad del bloque gobernante para proteger con rigor
y oportunidad los elementos básicos del Estado de Derecho
Notas:
1 Oficios N° 468
y 748 de abril de 1973 de la Tercera Comisaría de Carabineros
de Talagante
2 Cicular Confidencial
N°3 19 de enero 1973 del Ministro del Interior.
Críticas al Sistema Privado de Pensiones
De un tiempo a esta parte, han arreciado las críticas
contra el sistema privado de pensiones. Si bien siempre ha habido
en algunos círculos de fuerte raigambre estatista, críticas
a ciertos aspectos del funcionamiento del esquema diseñado
y puesto en práctica en 1980, lo cierto es que ellas no
tuvieron eco en la población mientras la previsión
privada fue capaz de exhibir atractivas tasas de rentabilidad
de las inversiones.
Hoy día en cambio, los ahorros previsionales
se han visto afectados por la generalizada pérdida de
valor que han experimentado las inversiones en Chile y buena parte
del mundo. Como consecuencia de ello, un número creciente
de personas ha empezado a mostrar preocupación por el impacto
que este fenómeno tendrá en el nivel de sus futuras
pensiones. Esta preocupación es muy legítima y frente
a ella es necesario analizar hasta qué punto el sistema
está preparado para enfrentar una situación así,
cuál es la verdadera dimensión de los problemas
que se viven y sus probables consecuencias, como también
qué medidas pueden contribuir a atenuar los efectos que
se preveen. Adicionalmente, esta es una oportunidad propicia para
revisar otros aspectos de la regulación del sistema que
pudieran tener incidencia sobre el valor de las pensiones.
Lo primero que cabe señalar sobre esta materia
es que ningún sistema de pensiones, cualquiera sea su naturaleza,
está inmune a los vaivenes de la economía nacional
o mundial.
Particularidades del Sistema
Chileno
El sistema creado por el Decreto Ley 3.500 tiene
la particularidad de que la transmisión entre los resultados
de la economía del país y el valor de los fondos
de pensiones es extraordinariamente fluída, por lo cual
los efectos de buenos o malos índices económicos
sobre el sistema previsional son mucho más visibles que
en el caso de sistemas de reparto. En estos últimos, no
obstante, la base financiera se resiente con más fuerza
cuando hay índices económicos negativos . En efecto,
en regímenes de reparto el deterioro en los salarios y
empleos de los trabajadores activos disminuye inmediatamente la
disponibilidad de fondos para pagar las pensiones de los jubilados.
El sistema de AFP tiene la ventaja que no acumula déficits
financieros que después se hacen incontenibles como es
el caso de los sistemas de reparto. No parece negativo, por otra
parte, que los trabajadores estén preocupados de la rentabilidad
de las inversiones en el país, pues ella, a la larga, siempre
les afectará.
De cualquier manera y tal como lo muestra el cuadro
siguiente, el sistema de AFP ha resistido la crisis internacional
mejor que la mayoría de los mercados accionarios. En relación
a instrumentos de renta fija por supuesto que el fondo de pensiones,
al tener un rendimiento negativo, muestra una peor perfomance
en un período de doce meses. Sin embargo en el largo plazo,
que es lo que en definitiva importa, el rendimiento del sistema
es mejor que cualquier alternativa de renta fija, llegando a una
rentabilidad promedio anual superior al 11%.
Rentabilidad Fondo de Pensiones vs.
Mercardo Bursátil (% en 12 Meses)
| Sept. 97- Agosto 98
|
| Fondos de Pensiones |
-6,8%
|
| Indice de Precios Acciones:
| |
| Argentina | -55%
|
| Brasil | -46%
|
| Chile | -56%
|
| Mexico | -55%
|
| Perú | -41
|
Fuente: Boletín Estadístico Superintendencia
de AFPs y "Emerging markets: Economic Indicators", JPMorgan.
No tienen fundamento, entonces, aquellas predicciones
agoreras que hablan de más de 40% de la población
cayendo bajo el nivel de la pensión mínima obligando
al Estado a concurrir con una gran cantidad de recursos, ya que
las proyecciones del sistema se hicieron suponiendo una rentabilidad
acumulada inferior al 5%. Lo más probable, en cambio, es
que el porcentaje de pensiones mínimas se sitúe
en torno al 20%, proporción de la población que
vive en condiciones de pobreza, y que en el tiempo este porcentaje
vaya disminuyendo. De hecho, el gasto en seguridad social como
porcentaje del PIB ha descendido y es este año inferior
al promedio de los últimos años.
Dicho lo anterior cabe señalar, además,
que el sistema de capitalización vigente en Chile tiene
la ventaja de basarse en un período largo de acumulación
de fondos -alrededor de 40 años- por lo que las circunstancias
que se viven en un momento determinado tienen, en la mayoría
de los casos, un efecto limitado en el monto de ahorro previsional
que determina el valor de la pensión. Aún así,
como veremos, ciertos cambios en la regulación podrían
ayudar a atenuar los efectos que una baja en la rentabilidad de
las inversiones provocará en el valor de la pensión
de muchos afiliados al sistema.
Regulación sobre
Inversiones
Entre los cambios a impulsar en materia de inversiones
cabe señalar la necesidad de aumentar el límite
global de inversión en el exterior y el límite en
renta variable extranjera; ampliar la banda que define la fluctuación
máxima respecto a la rentabilidad promedio del sistema,
con el objeto de disminuir el efecto "manada" que induce
a las AFP a tener carteras de inversión muy parecidas e
impide diferenciarse por ese concepto; autorizar más de
un fondo, tal como lo establece el proyecto del Gobierno y avanzar
gradualmente en el futuro hacia más fondos y opciones de
los afiliados para tener mayor incidencia en la política
de inversiones. Estos cambios, en general, apuntan en la dirección
de hacer posible que las AFP puedan agregar valor a su servicio
y atraer a los afiliados sobre esa base.
Por otra parte, al cambiar la cartera de inversiones
de las AFP para incluir un mayor porcentaje de valores extranjeros,
lo que parece lógico en un país del tamaño
del nuestro, será muy raro ver casos en que las AFP pueden
elegir directores en sociedades anónimas chilenas por el
porcentaje de acciones que posee el fondo de pensiones respectivo.
Esto, de paso, solucionará una de las críticas que
se han hecho en el sentido que los controladores de las AFP tienen
mucho poder por su capacidad de nombrar directores en algunas
de las principales sociedades del país. Lo cierto es que,
dada la naturaleza del sistema de pensiones, las AFP debieran
ser inversionistas de portafolio y no intervenir en la gestión
de las inversiones.
Traspasos y Costos
Comerciales
Se ha criticado el alto costo que tendría
el sistema por los importantes gastos comerciales en que debe
incurrirse por los traspasos. Si bien es deseable reducirlos,
hay que señalar que los costos de administración
no son una buena medida de la bondad de un sistema de pensiones,
lo que debe compararse es la relación aportes-beneficios
de los diversos sistemas, y en esa medida el sistema privado sale
ampliamente favorecido frente al sistema de reparto coomo se muestra
en el gráfico de esta página. Pese a que en 1996
-último dato oficial disponible- el sistema de AFP sólo
tenía 16 años de acumulación de fondos, que
es menos de la mitad de lo que se espera, ya las pensiones son
mejores que las del sistema antiguo, con una tasa de aportes que
es cerca de la mitad de la del sistema antiguo.
Tendencias Preocupantes
La gran cantidad de traspasos que se presentan,
y los síntomas de corrupción que los rodean son,
de cualquier manera, tendencias preocupantes. Para atacar el problema,
no obstante, deben comprenderse sus orígenes. En primer
lugar, al ser el ahorro previsional uno de carácter obligatorio,
y cuyos únicos beneficios se percibirán en muchos
años más
-a diferencia de las ISAPRE, por ejemplo- los afiliados
no tienen elementos muy nítidos para valorar a una AFP
más que a otra, de modo que la decisión de cambio
puede ser inducida por regalos o cualquier otra vía que
"adelante" los beneficios. Se agrega a lo anterior el
hecho que la regulación impide que las AFP se diferencien
mucho, ya sea por rentabilidad o por servicios. Un tercer elemento
contribuye al fenómeno de los traspasos. En efecto, en
materia de comisiones, persisten los incentivos que inducen a
traspasar a los afiliados de alta renta. Por ello, será
a la larga inevitable buscar soluciones más de fondo en
relación a las comisiones que ayuden a reducir los costos
comerciales, sin perjuicio de adoptar en el corto plazo medidas
de otro tipo que vayan en esa dirección.También
cabe estudiar hasta qué punto pueden reducirse los costos
del sistema por la vía de permitir la comercialización
a través de canales distintos a los actuales, utilizando
para ello capacidad instalada en el sector financiero.
Concluyendo
Las cualidades del sistema privado de pensiones
chileno, que ha hecho que sea imitado en buena parte del mundo,
continúan intactas. La capitalización individual
en lugar del reparto; la administración privada; la libertad
de elegir; la subsidiariedad del Estado, son consustanciales al
sistema y deben mantenerse a toda costa. Ajustes técnicos
en materia de inversiones, de comisiones y otro tipo de regulaciones
que reglamentan en exceso lo que pueden hacer y no hacer las AFP,
son perfectamente posibles y resulta razonable que a casi veinte
años del diseño del sistema se realizen hoy día.
Lo que no cabe, es echar por la borda un sistema que además
de sus bondades en materia de pensiones ha permitido a la economía
chilena construir una base de ahorro interno más de 10
puntos del PIB superior a la que existía antes de 1980,
circunstancia que favorece a nuestro país respecto a otros
en la hora presente. La crítica irresponsable al sistema,
intentando poner a los trabajadores contra él, debiera
tener en cuenta estas circunstancias

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