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El Plan de Frei
y la
Economía Chilena
en 1999
El Presidente de la República se dirigió
al país para delinear las bases del proyecto de Ley de
Presupuestos 1999. Esta intervención era esperada dado
que el proyecto de presupuesto pasó por una serie de revisiones
internas en el Ejecutivo antes de enviarlo al Congreso, debido
a que la situación externa se fue tornando más
compleja de lo que la autoridad había imaginado, y sus
anuncios previos sobre la materia no satisfacían las expectativas
de los agentes económicos.
El Entorno Internacional.
Tres factores permiten anticipar un panorama externo
más complicado que el que las propias autoridades esperaban
antes de estos anuncios:
Primero, la situación en el sudeste
asiático está aún en una etapa en que no
se han resuelto en su totalidad los factores que originaron la
crisis. Si bien ya se habría asumido la pérdida
en el valor de los activos, las distintas economías de
la región deben aún solucionar la forma en que serán
distribuidas dichas pérdidas a lo largo del tiempo, así
como el rol que se asignará a la inversión extranjera
en el proceso de recapitalizar las alicaídas compañias
asiáticas.
Segundo, la mayoría de los países
industrializados ya proyectan para el próximo año
tasas de crecimiento del PIB inferiores a las esperadas para 1998,
lo que es especialmente notorio para Estados Unidos, país
en el que incluso se espera una trayectoria decreciente de la
tasa de interés para aminorar el enfriamiento de la economía
americana.
Tercero, nuestra región también
espera una gran moderación de la actividad económica.
De hecho es muy posible que Brasil entre en recesión, mientras
que Argentina crecería entre un 1% y un 2% solamente.
En resumen, el año 1999 será un año
difícil para la economía chilena, desde la perspectiva
de la influencia del resto del mundo. Es muy posible que aunque
los términos de intercambio no empeoren adicionalmente,
debamos enfrentar un crecimiento del comercio internacional más
moderado, por lo que las proyecciones económicas para nuestro
país se han tornado bastante más pesimistas.
Las Proyecciones
para 1999
Ahora bien, en esta coyuntura se ha producido una
diferencia entre las estimaciones privadas y las oficiales, como
se puede apreciar en el siguiente cuadro:
Estimaciones 1999
| Proyecciones Privadas
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| Crecimiento de la Economía:
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| Rango: Entre 1,2% a 4,1%, con una media de 2,9%.
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| Déficit de Cuenta Corriente:
|
| | Rango: Entre -5% y -6,6% del PIB, con una media de -5,8%.
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Fuente: Consensus Forecasting Estrategia del 25 de
septiembre 1998.
| Proyecciones Oficiales:
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| Crecimiento de la Economía: 3,8%
|
| Déficit de Cuenta Corriente: -5,5%
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Fuente: Presentación al Congreso Nacional
del Banco Central de Chile, Septiembre de 1998.
Como se puede apreciar, en general las estimaciones
privadas son bastante más pesimistas que las adoptadas
por la autoridad, sin perjuicio del anuncio del Banco Central
en el sentido que estas últimas serán corregidas
posteriormente. Sin embargo, estas divergencias no pasarían
de tener cierto interés para los especialistas de no ser
por las implicancias que ello tiene sobre la politica fiscal.
En efecto, durante el presente año, el gasto público
del gobierno general crecería en torno a un 5,5% según
lo señalado por la autoridad, en un contexto en el que
la economía crecería en torno a un 5%, siendo posible
incluso un valor inferior. Es decir, durante el presente año
el gasto público va a crecer más que lo que se expandirá
el total de la economía chilena, sin que el Fisco contribuya
al proceso de ajuste por el que pasa nuestro país.
Dado lo anterior es que se esperaba con gran expectación
el discurso presidencial, ya que los anuncios de que el gasto
público crecería en 1999 significaban que nuevamente
el peso del ajuste recaería sobre el sector privado a través
de altas tasas de interés.
Las Dudas del Plan
de Frei
El anuncio del Presidente de que el gasto público
crecerá en un 2,8% es un aporte en relación a las
cifras originales, sin embargo, merece las siguientes observaciones:
Primero, es muy posible que nuestro país
crezca menos de un 3, 8% el próximo año, tal como
lo señala el pool de proyecciones del cuadro anterior.
La mayoría de los analistas proyectan crecimientos inferiores,
lo que lleva a que el anuncio de un aumento de gasto público
de 2, 8% termine superando el aumento del PIB, por lo que nuevamente
el gasto público terminaría creciendo por sobre
el resto de la economía; sin que el sector público
realice, al final, contribución alguna al proceso de ajuste
global.
Segundo, existe la posibilidad de que
el gasto público crezca más de un 2, 8% el próximo
año, debido a que dicha tasa de expansión se fundamenta
en la Ley de Presupuestos 1998 actualizada por las leyes aprobadas
durante el presente año que generan nuevo gasto público,
menos las reducciones de gasto anunciadas en abril y junio pasados.
Pues bien, existe habitualmente un cierto porcentaje de subejecución
del presupuesto, lo que lleva a que las instituciones finalicen
el año con un saldo en caja mayor al esperado. Dicho saldo
en caja puede ser agregado como saldo inicial en el presupuesto
1999 pudiendo ser gastado sin mediar autorización del Congreso
Nacional.
Es decir, es posible que el gasto público
crezca en el 2, 8% autorizado por ley más el porcentaje
de subejecución que se genere el presente año. Esto
es particularmente importante en un año eleccionario, en
el cual las tasas de desocupación serán más
altas que hoy en día, generando una presión creciente
sobre el Ejecutivo de parte de los partidos políticos de
la coalición gobernante para aumentar el gasto público.
Tercero, durante los años anteriores
se ha observado que la recaudación tributaria ha crecido
más que el PIB, fundamentalmente debido a que el gasto
agregado de la economía se ha expandido por sobre el producto,
y dado que el 75% de los impuestos se aplican sobre gasto. Sin
embargo, el próximo año será distinto. El
gasto agregado crecerá menos que el PIB, pudiendo incluso
decrecer, lo que producirá un menor ingreso tributario.
Adicionalmente, el resto de los ingresos tributarios
corresponden a impuestos sobre el ingreso de personas y utilidades
de empresas, en donde tampoco se esperan resultados muy favorables.
Por tanto es muy posible que los ingresos tributarios crezcan
menos que el PIB y a su vez menos del 2, 8% que crecerá
el gasto público. Es decir, probablemente el superávit
global del gobierno empeorará una vez más, tal como
lo ha hecho en los años anteriores, prueba inequívoca
de que no hay contribución del sector público al
ajuste.
Altas Tasas de
Interés: el costo del Menor Ajuste
Fiscal
El siguiente cuadro nos muestra la disminución
sistemática del superavit global del gobierno general en
los últimos años. Mientras éste fue de 3,7%
del PIB en 1995, la proyección para el próximo año
es de solo 0,2% del producto. Lo anterior está significando
que el Gobierno General está realizando una menor contribución
al ahorro del país, con el consiguiente resultado en materia
de costo del crédito. En efecto, la menor oferta de ahorro
del sector público implica un alza en la tasa de interés.
En un país en que el peso del gobierno y sus empresas
es de aproximadamente el 30% de la economía, lo anterior
ocasiona un impacto significativo en el costo del ajuste. La autoridad
al negarse a un mayor esfuerzo de austeridad fiscal está
contribuyendo al aumento del desempleo que se está produciendo
en el país.
Superávit Global del Gobierno General
Como % del PIB
| 1995 | 3,7%
|
| 1996 | 2,6%
|
| 1997 | 2,1%
|
| 1998(p) | 1,2%
|
| 1999(p) | 0,2%*
|
Fuentes: Años 1995 a 1997 Dirección
de Presupuestos. Ministerio de Hacienda. Años 1998 y 1999
estimación de Libertad y Desarrollo. * Dirección
de Presupuesto
Conclusiones
Es positivo que la autoridad haya revisado el crecimiento
de gasto público para 1999 a la luz de las nuevas y más
pesimistas estimaciones para la economía mundial. Sin embargo,
es necesario ser absolutamente claros: dicho esfuerzo parece insuficiente
para lo que se requiere. Incluso, es probable que finalmente el
gasto de gobierno crezca más que la economía tanto
en el año 1998 como en el 1999, sin realizar de esta manera
contribución alguna al proceso de ajuste por el que atraviesa
la economía chilena.
Esto deja, una vez más, todo el costo del
ajuste en el sector privado, el que deberá pagar tasas
de interés más altas de las que existirían
si es que hubiese prevalecido una auténtica austeridad
fiscal. El costo de esta actitud del Gobierno la pagarán
quienes pierdan su empleo como consecuencia inevitable del deterioro
de la situación patrimonial y operacional de las empresas
chilenas.
Corrupción y Crisis
Económica
Recientemente Transparency International dio a conocer
los resultados de su Indice de Corrupción para 1998. A
continuación se abordarán algunas de las interrogantes
que plantea el índice en relación a su metodología
, como asimismo una tesis acerca de la correlación que
se advierte entre la corrupción, la falta de libertad económica
y los problemas que han experimentado una serie de países
con ocasión de la llamada crisis asiática.
¿Cómo se Elabora
el Indice?
Como sus autores lo señalan el Indice de
Percepción de Corrupción (CPI) es una "encuesta
de encuestas" diseñada a partir de cuestionarios aplicados
a expertos y público de diferentes países en relación
al nivel de corrupción. Entre las fuentes consultadas están
The Economist Intelligence Unit, Gallup Internacional, Institute
for Management Development, Political & Economic Risk Consultancy,
Political Risk Service, World Development Report, Banco Mundial
y World Economic Forum.
El CPI no intenta medir el grado de corrupción
sino la percepción de ella. Ahora bien, como resulta muy
costosa la elaboración de una sola muestra sobre la base
de individuos, se construye un "índice compuesto,
basado en encuestas confiables usando diferentes tipos de muestreos
y metodologías"1.
Cabe destacar que, desde un punto de vista de la validez de las
fuentes, se utilizan definiciones similares de corrupción2.
Las fuentes reciben igual ponderación. Como cada fuente
tiene distintas escalas se estandarizan los resultados para hacer
las comparaciones3.
Finalmente, se utiliza una escala de 0 (máxima corrupción)
a 10 (menor corrupción), así, Nueva Zelandia obtiene
un puntaje de 9.4 ubicándose entre los 5 países
con menor nivel de corrupción, en cambio Nigeria con 1.9
se encuentra entre los 5 peores.
Libertad Económica
y Corrupción
Uno de los aspectos que puede ser resaltado del índice
de corrupción es la importante asociación que presenta
con la falta de libertad económica. En efecto, aquellos
países que presentan menores niveles de intervención
estatal y regulación de sus economías, tienen por
lo general niveles menores de corrupción. La razón
de ello es que mientras mayores son las regulaciones e intervenciones
existen más altas probabilidades de que tengan lugar conductas
corruptas por la vía del pago de sobornos y tráfico
de influencia entre agentes públicos y privados, para eximirse
de ellas y conseguir determinados beneficios. En este sentido,
el CPI viene a corroborar esta idea (ver gráfico Nº14).

Lo anterior no significa que la corrupción
no se encuentre asociada a otros factores que la explican. Otras
variables como la ineficiencia de los sistemas judiciales, la
existencia de burocracias estatales ineficientes y sistemas políticos
poco competitivos, explican en gran medida el nivel de corrupción
en una sociedad.
Crisis del Asia
y la Corrupción
Uno de los temas que ha surgido con mayor fuerza
en el último tiempo, está relacionado con la suposición
de que la crisis económica estaría revelando algunas
de las debilidades de nuestro modelo económico. En efecto,
no son pocos los que sostienen que la crisis asiática demuestra
que el modelo de economía de mercado no sólo se
encuentra en crisis, sino que en el caso de nuestro país,
el hecho de tener una economía abierta refleja claramente
una debilidad estructural, y que sería necesario realizar
algunos ajustes a esta realidad.
Al respecto, cabe hacer dos comentarios. En primer
lugar, el modelo asiático de desarrollo tiene diversos
matices, no obstante en lo fundamental se caracterizó por
la apertura externa y la intervención estatal en diversos
ámbitos tales como políticas industriales y de proteccionismo
financiero5. Se
podría decir que es un modelo que intentaba seguir al
mercado, pero con una fuerte dosis de intervencionismo y regulación.
De hecho, las causas de la crisis las debemos buscar en las intervenciones
y proteccionismo estatal, que introdujeron rigideces importantes
en sectores claves de dichas economías tales como el sector
financiero y el industrial. En resumen, es un modelo mixto que
fomentaba la libertad económica parcialmente en lo externo,
pero que sin embargo incentivaba el corporativismo y proteccionismo
en la economía doméstica.
En segundo lugar, este esquema de fuerte intervención
y regulación estatal se ha traducido en una serie de prácticas
corruptas (desde sobornos hasta tráfico de influencias)
en la obtención de licencias y servicios de agencias reguladoras.
Asimismo, en la mayoría de los casos la fuerte vinculación
entre sectores políticos, financieros e industriales, propios
del modelo mixto de economía, se ha traducido en importantes
escándalos de corrupción. Cabe recordar que en la
mayoría de estas economías el sector financiero
no está abierto a la competencia sino protegidopor la regulación.
El resultado de ésto se puede apreciar en el gráfico
Nº2. En efecto, la asociación entre corrupción
y el desempeño económico de estas economías
con la crisis es claro. Así, economías como Hong
Kong y Singapur, las más libres y con los menores niveles
de corrupción percibida tanto de la región como
del mundo,junto con Taiwán presentan signos importantes
de recuperación dada las medidas que han tomado para prevenir
los desajustes de la crisis6.
Por otro lado los países con mayor intervención
estatal y más altos niveles de corrupción como Indonesia,
Tailandia y Corea son los que el presente año presentan
una mayor caida de su producción.

En resumen, queda claro que la crisis del modelo
asiático nada tiene que ver con una supuesta crisis del
modelo de libertad de mercado, sino con una aplicación
imperfecta de políticas económicas orientadas a
la exportación pero con fuertes restricciones a la competencia
interna. En tal sentido, la enseñanza de esta historia,
para economías como la chilena es la necesidad de activar
los procesos de reducción del aparato estatal y desregulación
de los mercados, particularmente el financiero.
1 Para disminuir la variabilidad
entre puntajes año a año se combinan mediciones
de los últimos tres, de ese modo se evita el impacto puntual
de determinados escándalos. Para mejorar la confiabilidad
de los resultados sólo se incluyen países en los
que existan a lo menos tres mediciones. Cabe destacar la alta
correlación entre las fuentes, si un país es calificado
con un puntaje alto en una fuente, digamos World Competitiveness
Yearbook, presenta niveles similares en otra, por ejemplo, Political
& Economic Risk Consultancy
2 El uso del poder público
para el beneficio privado (ej., sobornos a funcionarios públicos,
«retornos» en licitaciones publicas, o malversación
de fondos públicos).
3 Las comparaciones año
a año presentan algunos inconvenientes, tales como que
el puntaje de un país no es solo el resultado de un cambio
del desempeño sino también de cambios de muestras
y de metodología, lo que puede inducir a errores. Sin embargo,
"las fuentes continúan mostrando un alto grado de
correlación. Por ello, en la práctica, el impacto
de las diferentes muestras y metodologías en el resultado
parecen ser no significativas". De todas formas "el
índice de cada año debe ser visto como el resultado
de la suma de todas las fuentes confiables disponibles en el momento"
4 Para mayor claridad
en la elaboración del gráfico los puntajes de CPI
se han invertido de forma tal que aquellos países que presentan
altos niveles de corrupción tienen los puntajes más
altos y viceversa
5 Garcés, F., "Sanción
a la Masiva Intervención Estatal y las Distorsiones de
los Mercado", Coyuntura Económica Nº33, Libertad
y Desarrollo, Nov.-Dic.1997.
6 Cabe hacer la salvedad
que el caso de Hong Kong los efectos de la crisis asiática
han actuado sobre un proceso más complejo de cambio político
que viene ocurriendo en los últimos 2 años con el
traspaso de dependencia de Hong Kong a la administración
China.
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