Defender
la
Dignidad Nacional
Mientras la mayoría
de los chilenos disfrutaba de un grato fin de semana, propio
del clima que vive el país luego de su exitosa transición
a la democracia en un marco de desarrollo económico y
paz social, en Londres el General Augusto Pinochet, uno de los
principales actores de ese proceso, era retenido ilegalmente
por la policía de Gran Bretaña, en el hospital
donde convalece de una intervención quirúrgica.
En su procedimiento, el Gobierno Británico ha desconocido
antiguos y arraigados principios que rigen la diplomacia y el
derecho internacional.
Inmunidad
Diplomática e Institucionalidad
Internacional
Según
lo establece la Convención de Viena, la persona del agente
diplomático es inviolable. No puede ser objeto de ninguna
forma de detención o arresto. El Estado receptor lo tratará
con el debido respeto y adoptará todas las medidas adecuadas
para impedir cualquier atentado contra su persona, su libertad
y dignidad. El agente diplomático gozará de inmunidad
de la jurisdicción penal del Estado receptor; y no está
obligado a declarar en juicio. Nada de ello se ha respetado en
el caso del Senador Pinochet.
La pretensión de que existen otras
normas internacionales que primarían por sobre la inmunidad
de jurisdicción no tiene fundamento, porque las imputaciones
que se le formulan por un juez español al General Pinochet
no constituyen los supuestos delitos de lesa humanidad; y serían,
en cualquier caso, de conocimiento de la justicia chilena. Incluso
el Presidente de la Corte Suprema así lo ha planteado
públicamente. Además, para dar supremacía
a tratados internacionales, hace falta algo más que el
deseo de condenar a alguien. El Estatuto de Roma, que creó
la Corte Penal Internacional no estará en vigencia hasta
bastante tiempo más. Lo cierto es que hoy día no
existe fundamento jurídico para desconocer el beneficio
de la inmunidad de jurisdicción, que todos los Estados
parte de la Convención de Viena se han otorgado recíprocamente
en beneficio de sus agentes diplomáticos, y cuyos fundamentos,
que se pierden en la historia de los tiempos, exhiben una clara
justificación.
En definitiva, las inmunidades de carácter
diplomático son instituciones que se han establecido para
hacer posible la convivencia entre naciones que ostentan distintos
regímenes jurídicos. Violarlas puede llevar a traspasar
los límites de esa convivencia en forma aberrante.
La acción del Gobierno británico
podría compararse a una hipotética decisión
del Gobierno de Chile de arrestar a la ex - Primera Ministra
de Gran Bretaña Margaret Thatcher en una visita a nuestro
país bajo la inmunidad diplomática, como respuesta
a un requerimiento de un tribunal argentino por la causa que
se sigue en ese país a las autoridades británicas
de la época, a raíz del hundimiento del buque de
la Armada Argentina Belgrano durante la pasada Guerra de Las
Malvinas.
La falta de antecedentes jurídicos
para desconocer la inviolabilidad diplomática significa
que el General Pinochet se encuentra más que detenido,
secuestrado en Inglaterra, puesto que está siendo privado
de su libertad y se la está restringiendo con violación
de una norma jurídica.
El incidente que comentamos en consecuencia
no es un hecho aislado, ni un problema personal del General Pinochet,
ni siquiera un asunto judicial como algunos han señalado.
Se trata de un hecho de la mayor gravedad, que lesiona el honor
del país y la soberanía nacional al desconocer
la calidad de Embajador que ostentaba el ex Presidente Pinochet
en el Reino Unido; todo ello en aras de una decisión política
del Gobierno Laborista encabezado por Tony Blair, motivada por
la solicitud de un juez español que a su vez es un ex
diputado del Partido Socialista de ese país.
Defender la Dignidad Nacional
Es tan evidente
la desproporción de la medida tomada por el Gobierno de
Tony Blair, que no caben aquí vacilaciones en la actitud
que el país y todas sus instituciones fundamentales deben
tener. La transición política realizada en Chile
durante los últimos diez años ha sido exitosa.
Nuestro país ha logrado transitar por un camino consensuado
de acuerdos políticos y económicos que involucran
a los más importantes actores e instituciones de la vida
nacional, y que sin ser enteramente satisfactorios para ninguno
de ellos, constituyen un verdadero pacto social, que ha permitido
el paso desde un gobierno militar hacia un régimen democrático,
con desarrollo económico y progreso social inéditos
en la región.
Poner en peligro este estado de cosas por
un error de diagnóstico que pretendiera minimizar el delicado
problema que afecta hoy día la convivencia interna y lesiona
la soberanía nacional y atribuirlo a un problema personal
de la familia del General Pinochet, como algunos lo han declarado,
o a un asunto meramente judicial sería verdaderamente
lamentable.
En estos días hemos visto al Presidente
de la República exigir enérgicamente que se respeten
los valores y la legalidad que está siendo violada por
el gobierno inglés. Asimismo, la mayoría del Senado
ha reclamado por "el atentado a la soberanía nacional
que pone en grave riesgo la transición". El Presidente
de la Corte Suprema y el Presidente del Senado también
han planteado la violación a nuestras instituciones básicas
que la detención al ex Presidente Pinochet ha producido.
Desgraciadamente ninguna de las actuaciones
y declaraciones de los máximos representantes de las principales
instituciones del país han permitido que el Senador Pinochet
regrese al país, única forma de restablecer la
normalidad institucional alterada por su retención en
Londres. Se necesita por lo tanto pasar a otro tipo de acciones
concretas, por parte del Estado y de la sociedad civil, que posibiliten
revertir la situación. Esas acciones deben reflejar claramente
que el país y sus instituciones no permitirán se
atropelle la dignidad nacional.
Estamos frente a un problema de Estado. El
Presidente de la República debe continuar liderando la
defensa de la soberanía nacional con todo el respaldo
nacional. Si a algo no puede renunciar un Gobierno, es a defender
la soberanía. Sobre todo si esa renuncia produce además
un quiebre del acuerdo social que nos había permitido
superar las divisiones del pasado y avanzar con singular éxito
tras un gran futuro.
Notas
1 Newsweek, Edición en Español,
22 de abril de 1998.
2 "Delincuencia
y Opinión Pública" Fundación Paz Ciudadana,
Mayo de 1997. Informe a base de una encuesta realizada por Adimark
en marzo de 1997.
¿Es
el Mejor Momento
para Realizar las
Privatizaciones Pendientes?
Las privatizaciones
realizadas y las reformas estructurales aplicadas a fines de
la década del 70 y durante la década del 80 han
sido un elemento clave en el crecimiento de la economía
chilena de este período. En la actualidad, diversos sectores
del país han manifestado opiniones encontradas respecto
a los beneficios que tendría realizar las privatizaciones
pendientes, dada la actual coyuntura económica.
A continuación, se detallan los efectos
de las privatizaciones en la economía chilena y se compara
la situación de algunas empresas privatizadas durante
la década de los 80 con empresas que aún siguen
siendo estatales.
Estado Empresario en la Década de los 80
En 1985 la incidencia
del Estado empresario en nuestro país, era muy importante
(ver cuadro 1). La incidencia del Estado alcanzaba a un 25,7%
del PIB (sumando los porcentajes de los distintos sectores y
de los dos tipos de empresas). En sectores como comunicaciones
alcanzaba a un 96,3% del PGB y en minería a un 83%.
Cuadro Nº1
Incidencia del Estado Empresario
(%PGB)
|
Sectores |
Empres.
Estatales* |
Empres.
Intervenidas** |
|
Minería |
83% |
- |
|
Industria |
12% |
9,6% |
|
Energía y
agua |
75% |
- |
|
Transporte |
21% |
9,2% |
|
Comunicaciones |
96,3% |
- |
|
Serv. financieros |
28,3% |
34,3% |
|
Construcción |
- |
0,8% |
|
Comercio |
- |
14,9 |
|
Valor Agreg. Total*** |
17,1% |
8,6% |
* Incluye las
empresas estatales creadas por ley y las filiales del holding
estatal Corfo.
** Considera las empresas intervenidas luego
de la crisis de 1982.
*** El valor agregado total para las empresas
estatales no proviene de la misma fuente que la
incidencia sectorial.
Fuente: C. Larroulet "Efectos del Programa
de Privatizaciones: El Caso de Chile, 1985-1989
" Informe a Suscriptores 46, diciembre
1993.
El Proceso Privatizador
Dentro de los objetivos considerados al definir
la política de privatizaciones en esa época se
encontraban: la necesidad de aumentar el crecimiento económico
y de consolidar la economía de mercado. Sectores como
la minería, telecomunicacines, y energía eléctrica
eran fundamentales si se quería aumentar el crecimiento
del país. Había que darles mayor dinamismo.
En 1985, el proceso privatizador se centró
en tres programas principales: la privatización de los
bancos y de los fondos de pensiones (AFP) que estaban intervenidos;
de las empresas intervenidas y de las empresas estatales. Dentro
de las empresas estatales afectó a los sectores más
importantes: el sector eléctrico, minero, telecomunicaciones,
líneas aéreas, acero, etc.
Uno de los muchos problemas que hubo que resolver
para privatizar estas empresas era la decisión sobre su
valor. En efecto, muchas de ellas tenían pérdidas
y se optó por mejorar su situación económica
mediante la incorporación de mejores ejecutivos en el
staff de profesionales a cargo, para posteriormente venderlas.
Una de las principales críticas que
se hizo a las privatizaciones realizadas en la primera etapa
fue que ellas habían concentrado mucho poder en pocas
manos. En consecuencia, en 1985 se optó por dispersar
la propiedad a través del llamado capitalismo popular.
Es así como, para las empresas estatales
no se siguió un esquema general de privatización
sino que se estudió caso a caso. Sin embargo, se priorizó
la venta a los trabajadores (un 30%) y otro porcentaje a las
AFP.
Efectos del Proceso Privatizador
En el Empleo: Respecto a los efectos
de las privatizaciones sobre el empleo, en el cuadro Nº2
se muestra el aumento en el empleo de las empresas luego de ser
privatizadas, el cual creció en promedio un 10%.
CuadroNº 2
Ocupación en Empresas Privatizadas*
|
|
Propiedad
estatal |
Propiedad
privada |
% |
|
Chlgener |
799 |
861 |
8% |
|
Chilquinta |
958 |
970 |
1% |
|
Chilmetro |
2.352 |
2.689 |
14% |
|
Endesa |
2.917 |
2.953 |
1% |
|
CTC |
7.280 |
7.442 |
2% |
|
CAP |
5.359 |
6.845 |
28% |
|
Iansa |
2.066 |
2.083 |
15% |
|
Soquimich |
4.412 |
4.864 |
10% |
|
Entel |
1.394 |
1.458 |
5% |
|
Lab. Chile |
589 |
650 |
10% |
|
|
|
|
|
|
TOTAL |
28.126 |
30.815 |
10% |
* Se comparó
el empleo promedio anual de los dos años previos a las
privatizaciones con aquel generado en igual número de
años una vez que el capital privado de las compañías
alcanzó el 51% Fuente: R. Luders y D. Hachette, "La
Privatización en Chile." Panama. CINDE.
El proceso de privatizaciones ayudó
a aumentar la eficiencia de las empresas y de los mercados en
los cuales ellas operaban, y permitió un mayor empleo
e incremento en el nivel de inversiones. Todo lo cual favoreció
el crecimiento económico y validó la estrategia
de desarrollo basada en el libre mercado y en la libertad de
comercio.
En el Ahorro e Inversión: En
el cuadro Nº 3, se puede ver el resultado de las acciones
tomadas durante ese período, dentro de las cuales se encuentran:
las privatizaciones realizadas, las políticas de apertura
al comercio internacional, el rol del mercado, el equilibrio
macroeconó-mico, etc. Es así como el ahorro doméstico
llegó a niveles de 17,2% del PGB en 1989 y la inversión
a niveles de 20,3% del PGB.
Cuadro Nº 3
|
Año |
Ahorro
Doméstico |
Inversión |
|
|
(%PGB) |
(%
PGB) |
|
1984 |
2,9 |
13,6 |
|
1985 |
5,4 |
13,7 |
|
1986 |
7,7 |
14,6 |
|
1987 |
12,6 |
16,9 |
|
1988 |
16,3 |
17,0 |
|
1989 |
17,2 |
20,3 |
Fuente: C. Larroulet.
"Efectos del Programa de Privatizaciones: El Caso de Chile
(1985-1989)". Estudios Públicos N 54. Otoño.
1994.
Eficiencia de las Empresas Privatizadas, No Privatizadas
y Privadas
El Estudio realizado
por Accord Group1, considera la variación
en las ventas y utilidades entre los años 1977 y 1996
de tres conjuntos de empresas: aquellas que fueron privatizadas2, durante la década de los
70 y 80; aquellas no privatizadas3 y aquellas que siempre
han sido privadas4. Las primeras aumentaron
sus ventas en un 577%, las que siguen siendo estatales en sólo
un 196% y aquellas que siempre han sido privadas en un 694%.
Respecto de las utilidades, las empresas privadas
aumentaron sus resultados en un 1263% y las empresas no privatizadas
en un 442%.
Adicionalmente, el estudio señala que
si se hubieran privatizado las empresas actualmente estatales,
sus ventas y sus resultados habrían crecido un 130% adicional
y habrían contratado a 21.576 trabajadores adicionales.
Resultados de Empresas Estatales Año 1997
Tal como se muestra
en el cuadro Nº 4, la rentabilidad promedio de las empresas
públicas (sobre el patrimonio) es de 3,93 %, para las
empresas públicas filiales CORFO alcanza a 46,35% y para
las empresas sanitarias es de 6,68%.
Cuadro Nº 4
Resultados Empresas Públicas
1997
(En $1998)
|
|
Ut. Neta/Pat |
Ut. Neta/Act. |
Deuda/Act.
Tot. |
|
Empr.Públicas
3,93% |
1,92% |
39,85% |
|
|
Promedio |
|
|
|
|
Filiales Corfo |
46,35% |
-25,83% |
56,07% |
|
Promedio |
|
|
|
|
Empr. Sanitarias |
6,68% |
5,07% |
23,8% |
Fuente: Elaboración
Propia LyD. Datos FECU.
Destacan la baja rentabilidad de Emporchi
(-5,11%), de EFE (-9,44%) y de algunas empresas sanitarias, como
ESMAG (0,0%); EMSSA (3.13%) y ESSAL (4,64%).
Lo anterior es preocupante, si consideramos
que uno de los objetivos prioritarios del Gobierno de Frei ha
sido privatizar estas empresas, al menos las sanitarias y Emporchi,
y que a un año del término de su gobierno, ambos
procesos se encuentran entrabados por diversos motivos.
En Conclusión...
Podemos concluir
que los beneficios de privatizar las empresas estatales son muy
altos.La coyuntura económica actual es la adecuada para
realizar las reformas privatizadoras pendientes. Ello permitiría
aumentar la productividad de la economía y superar más
fácilmente la actual crisis económica. Es necesario
no perder más tiempo: se requiere fortalecer las bases
para un crecimiento económico sólido y sostenido
en el tiempo.
Notas:
1 Véase Estudio "La Privatización
de Empresas en Chile", Noviembre de 1997, Accord Group,
Seminariunm.
2 Se consideran 14 empresas.
3 Se consideran 8 empresas.
4 Se consiedran 47 empresas.
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