Tasa de Desocupación:
¿Por qué las
Diferencias?
Sorpresa ha causado el resultado de la medición
de empleo realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas
en el tercer trimestre del presente año, que indicó
que a nivel nacional la tasa de desocupación habría
alcanzado a un 6,8%, mientras que en la Región Metropolitana
habría sido de 7,1%.
Estas cifras generaron sorpresa debido a que varios
analistas habían proyectado tasas de desocupación
bastante más altas. De hecho Libertad y Desarrollo había
anunciado que la desocupación alcanzaría a un 7,9%,
siendo dicho nivel uno de los más altos del presente año,
ya que la estacionalidad propia del empleo modera la desocupación
en los meses de primavera. Ahora bien, la sorpresa fue aún
mayor cuando la encuesta de la Universidad de Chile para el mes
de septiembre mostró que la desocupación en el Gran
Santiago había alcanzado a un 11,1%.
En forma histórica no han coincidido exactamente
ambas mediciones, lo que es perfectamente normal dadas las diferencias
metodológicas entre ambas encuestas. Al respecto, cabe
señalar que la encuesta del INE se realiza en la Región
Metropolitana e incluye tanto la parte urbana como rural; en tanto
que la encuesta de la Universidad de Chile levanta su información
de las 34 comunas que constituyen el Gran Santiago, existiendo
entonces una clara diferencia en las muestras tomadas.
Gráfico Nº 1
Tasa de Desocupación
Como % de la Fuerza de Trabajo
Fuente: Universidad de Chile e INE
En el gráfico Nº1 se puede apreciar
la evolución de la tasa de desocupación en el Area
Metropolitana, elaborada por el INE, y la tasa de desocupación
en el Gran Santiago, elaborada por la Universidad de Chile. Se
considera la comparación desde el tercer trimestre de 1995,
debido a que el INE realizó una nueva1
modificación a las estadísticas
de empleo, de forma tal que las cifras, a contar del trimestre
enero-marzo de 1996, se estiman a partir del diseño muestral
que se deriva del Censo de Población y Vivienda de 1992.
Las cifras resultantes de dicha Nueva Encuesta Nacional de Empleo
marcaron un quiebre importante en las estimaciones de la fuerza
de trabajo, lo que incrementó de manera significativa la
tasa de desocupación, realizándose un empalme a
las cifras del segundo semestre del año 1995.
Como se puede apreciar en el gráfico Nº
1, existe cierta correlación entre ambas mediciones y sin
ser alta, respeta medianamente los ciclos de desocupación.
Sin embargo, dicha correlación decrece en un tercio cuando
se incorpora el dato del tercer trimestre de 1998, en donde, como
se puede apreciar, se produce una seria divergencia entre ambas
estimaciones. De hecho, el INE recoge el aumento de la desocupación
con respecto al trimestre anterior, pero en una proporción
mucho más baja de lo que muestra la medición de
la U. de Chile.
¿Por Qué
las Diferencias?
Esta fuerte discrepancia se genera por la diferente
evolución de la oferta de trabajo y del número de
ocupados. En el cuadro Nº 1 se puede apreciar la tasa de
crecimiento de estas variables según ambas instituciones
para Santiago.
Cuadro Nº 1
Crecimiento de la ocupación y de
la Fuerza de Trabajo
| Fuerza de Trabajo
| Ocupados
|
| INE
| U. de Chile
| INE
| U. de Chile
|
| | |
| |
| III 95 | 6,3%
| 4,1% | 5,4%
| 3,8% |
| IV | 3,3%
| 4,0% | 0,5%
| 5,1% |
| I 96 | 3,7%
| 4,2% | 3,0%
| 6,0% |
| II | 5,9%
| 4,6% | 3,9%
| 3,3% |
| III | 1,1%
| 3,7% | 1,0%
| 4,6% |
| IV | 2,9%
| 0,8% | 2,9%
| 1,1% |
| I 97 | 1,0%
| 2,5% | 0,3%
| 1,9% |
| II | 2,3%
| 1,0% | 2,3%
| 1,6% |
| III | 4,5%
| 0,9% | 4,3%
| 0,0% |
| IV | 2,4%
| 0,5% | 2,7%
| -0,4% |
| I 98 | 3,3%
| 1,8% | 4,3%
| 1,7% |
| II | 2,1%
| 2,2% | 3,2%
| 2,1% |
| III | 1,8%
| 1,6% | 2,7%
| -3,2% |
Fuente: ILD elaborado a partir de la encuesta de
la Universidad de Chile y de la Instituto Nacional de Estadísticas
En el cuadro anterior se puede apreciar que en relación
al crecimiento de la fuerza de trabajo no existe una alta divergencia,
de hecho la mayor diferencia se aprecia entre el segundo trimestre
de 1997 y el segundo trimestre de 1998, ya que en dicho período
el INE reportó un aumento de las personas interesadas en
participar en el mercado laboral mayor que el detectado por la
U. de Chile. Sin embargo, la brecha se ha cerrado en el presente
año y no explica la fuerte discrepancia en la tasa de desocupación
última.
En relación al crecimiento de la ocupación,
se puede observar una fuerte discrepancia que incluso desde el
punto de vista estadístico presenta una correlación
inversa; es decir, mientras la encuesta del INE muestra que el
número de personas ocupadas aumentó, la encuesta
de la U. de Chile señala que disminuyó. Esto es
particularmente notorio en el trimestre de la discordia, ya que
mientras el INE dice que los ocupados aumentaron en un 2,7% con
respecto a igual trimestre de 1997, la U. de Chile señala
que cayeron en un 3,2%. Es decir, la fuerte discrepancia entre
ambas cifras de desocupación se explica sustancialmente
por esta divergencia entre las tasas de crecimiento de la ocupación.
Al respecto, hay que considerar que la encuesta
del INE considera ocupada a toda persona mayor de 15 años
que durante la semana anterior a la toma de encuesta había
trabajado una hora o más por remuneración, por cuenta
propia, o más de 15 horas como familiar no remunerado.
De esta manera es considerado desocupado si estaba cesante o buscaba
trabajo por primera vez. La encuesta de la U. de Chile, por su
parte, considera ocupado a toda persona mayor de 14 años
que durante la semana de referencia había trabajado por
remuneración de forma dependiente o independiente, o había
trabajado como familiar no remunerado, siendo considerado deso-cupado
si estaba cesante, habiendo realizado o no algún trabajo
ocasional, o buscaba trabajo por primera vez.
Así, durante este período de ajuste
económico en donde la actividad está creciendo a
un ritmo cada vez menor, existe un número importante de
personas que han perdido su empleo y que si bien hacen algún
trabajo temporal, no se consideran ocupados. De esta manera se
explicaría que según el INE el número de
desocupados bajó en 17,7 miles de personas entre el tercer
trimestre de 1997 e igual período de 1998, mientras que
la U. de Chile señala que en igual período se incrementó
el número de desocupados en 108,7 miles de personas.
Es posible que en el futuro surjan otras explicaciones
para la divergencia observada, y ojalá las autoridades
económicas sean capaces de darlas, pero al menos con esto
se muestra la importancia de tener fuentes alternativas de información,
y vuelve a hacerse presente el costo que tuvo la decisión2
adoptada por el Banco Central en 1990, cuando eliminó la
encuesta a nivel nacional que estaba realizando el Departamento
de Economía de la Universidad de Chile.
En suma, se hace más relevante que nunca
la necesidad de poder contar con fuentes alternativas de información
sobre el mercado laboral, entre otros, ya que de otra forma sólo
estaría vigente la estadística oficial. En Chile
la calidad de la información estadística ha ganado,
no sin esfuerzo, la credibilidad de los agentes económicos
para ser ocupadas en la toma de decisiones. Este activo es valioso
y no debería perderse debido a la generalización
de un sentimiento de desconfianza sobre indicadores, como lo es
hoy la tasa de desocupación y podría serlo la inflación
en el futuro
Nota:
1 La anterior modificación se realizó
a partir de noviembre de 1985, y las nuevas estadísticas
se basan en el diseño muestral derivado de la XV Censo
de Población y IV de Vivienda.
2 Dos de los cinco consejeros del Banco Central votaron
en contra de esta decisión.

Libertad Económica
y Pérdida de Liderazgo
Hace algunos días se dió a conocer
la versión 1998 del Indice de Libertad Económica
elaborado por J. Gwarney y R. Lawson con el auspicio del Instituto
Fraser de Canadá y otros 53 centros de estudios a nivel
mundial, entre los que se encuentra Libertad y Desarrollo. El
índice es el resultado de un trabajo realizado por más
de 10 años, en el que se analizan un conjunto amplio de
variables1.
Dado que las características centrales de
la libertad económica son la posibilidad de elegir, la
libertad de intercambio de bienes y la protección de la
propiedad privada, básicamente, una sociedad libre es aquella
en que la asignación de los recursos se realiza a través
de mecanismos de mercado, esto es, a través de las transacciones
que voluntariamente realizan las personas, lo cual se opone a
las decisiones centralizadas que toma el Estado. En este sentido
el Indice de Libertad Económica es un instrumento diseñado
para el propósito con el objetivo de medir si un país
tiene mayores o menores niveles de libertad económica.
Existen muchas razones para la confección
de un Indice de Libertad Económica, por lo pronto porque
la libertad es un bien valorado por las personas y las restricciones
a la libertad de elegir y al intercambio voluntario se oponen
a un rasgo fundamental del quehacer personal y colectivo en una
sociedad. Pero además, porque la evidencia empírica
muestra que la libertad económica es un instrumento fundamental
para el progreso económico2.
En efecto, podemos apreciar en el gráfico Nº1 que
mientras mayor es el índice de libertad económica
mayor es el producto interno bruto por habitante.
Los 21 Indicadores
El índice incluye 21 indi-cadores entre los
que se incluyen: inflación, gasto de consumo del Gobierno,
tasa marginal de impuestos, aranceles, barreras para-arancelarias,
empresas públicas, igualdad ante la ley, etc. Así,
a través de medir cada uno de los indicadores en los 119
países, se calcula un índice que varía entre
0 -menor libertad económica- y 10
-mayor libertad económica- Una vez asignados
los puntajes cada uno de los países , éstos han
sido ordenados de acuerdo al nivel de libertad económica
que poseen.
¿Dónde están
los Líderes?
Como tendencia general se observa que la mayoría
de los países han evolucionado hacia la apertura de más
espacios de libertad económica.
Se aprecia que los países con mayor libertad
económica son Hong-Kong, seguido por Singapur, Nueva Zelanda,
Estados Unidos e Inglaterra. Chile se ubica en el lugar 25, teniendo
una posición más baja que Argentina y El Salvador
dentro de América Latina y compartiendo ubicación
con Costa Rica. Por su parte, los países que presentan
la posición más desmedrada en el índice son
Ucrania, Albania, Rumania, Sierra Leona y El Congo.
En una perspectiva de más largo plazo si
comparamos los países que han tenido un mayor incremento
en su libertad económica en el período 1990-97 destacan
entre otros: Argentina, Bolivia, El Salvador, Perú y Nueva
Zelanda. Entre los países que han experimentado caídas
en el ranking se encuentran Malasia, Indonesia y Venezuela
.
La Situación
de Chile
Chile alcanza en la escala de 1 a 10 un nivel de
7.9 en el índice de libertad económica (tabla Nº1).
Sus mejores calificaciones las obtiene en el indicador "Estructura
Legal y Derechos de Propiedad", especialmente por bajo riesgo
de expropiación, violación de los contratos y estado
de derecho. Por su parte, el peor desempeño se aprecia
en los indicadores de "Intervención del Estado",
particularmente la alta tasa marginal de impuesto y la participación
de las empresas públicas en la economía.
Entre 1990 y 1997 el avance que experimenta Chile
de 7.0 a 7.9, se debe básicamente al mejoramiento en indicadores
relacionados con inflación y mercado de capitales. Ahora
bien, al comparar los avances relativos de Chile en relación
a otros se aprecia el significativo contraste entre Chile y Argentina.
Así mientras Chile en 1990 ocupaba el lugar 26, Argentina
tenía el lugar 77; en 1997 Chile ocupaba el lugar 25 y
Argentina el 6 (ver gráfico Nº2).


Tabla Nº1
Puntajes de Libertad Económica
Componentes y Diversas Areas e Indices
Resumidos: 1990 y 1997.
| Factores Indice Libertad Económica
| 1990 | 1997
|
| I. Tamaño del Estado
| 8.0 | 8.0
|
| II. Actividad del Estado
| 5.4 | 6.3
|
| III. Inflación y Política Monetaria
| 6.1 | 8.3
|
| IV. Libertad en el Uso de Divisas
| 6.9 | 6.9
|
| V. Estruct.Legal y Der. de Propiedad
| 7.4 | 9.1
|
| VI. Libertad Comercio Internacional
| 8.2 | 8.4
|
| VII. Restricciones Mercado Capitales
| 6.6 | 8.0
|
| | |
| Puntaje de Libertad Económica
| 7.0 | 7.9
|


Otro aspecto interesante está relacionado
con el liderazgo que Chile poseía en los 90 comparado con
la situación en el 97. Tal como se aprecia en el gráfico
Nº3, Chile en 1990 se encontraba en el tercer lugar dentro
de América Latina. En 1997 se situaba en el quinto lugar,
pero a diferencia de 1990, las diferencias entre los países
analizados eran significativamente menores (ver gráfico
Nº4).
Justamente se aprecia que América Latina
en general ha aumentado sus grados de libertad, fruto de las reformas
que se han implementado en la década de los noventa. Sin
embargo, nuestro país se ha quedado atrás en el
sentido de que no ha mantenido el liderazgo y está siendo
alcanzado por los demás países. A manera de ejemplo,
no es posible que en nuestro país los bancos no tengan
libertad de horario de atención, que el Estado sea el único
autorizado para refinar petróleo, que intervenga de esta
manera en el mercado de los combustibles, y que adicionalmente
administre un banco, produzca cobre, tenga un canal de televisión
que compite activamente con la televisión privada, etc.
A modo de Conclusión
Nuestro país mantiene una buena posición
en el contexto mundial en el Indice de Libertad Económica.
Sin embargo, ha perdido fuerza para continuar avanzando en la
libertad de los mercados. Para ello debemos rebajar la carga tributaria,
reducir el gasto público total, privatizar empresas públicas,
liberalizar la cuenta de capitales y abrir más la economía.
Es importante profundizar estas políticas de libre mercado
ya que ellas permiten, además de una mayor libertad personal,
más crecimiento del ingreso por habitante y mayor reducción
de la pobreza
Notas:
1 Los institutos contribuyen
en el proyecto verificando y ofreciendo información no
publicada en fuentes internacionales, además de información
específica sobre los indicadores utilizados.
2 Asimismo, en orden a
investigar la relación existente entre libertad económica
y otras variables es fundamental contar con una medición
de ella.

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