Nº415
17 de diciembre de 1998

 


El Retorno del Derecho

El Comité de Lores del Derecho -integrado por un nuevo panel de cinco miembros- ha declarado nulo el fallo dictado con anterioridad denegando la inmunidad de jurisdicción del senador Pinochet, ante una solicitud española de extradición. Como consecuencia directa de ello, la causa vuelve al estado original, esto es, procede ver nuevamente la apelación a la sentencia del Tribunal Superior de Londres, que había reconocido tal inmunidad.

Inhabilidad de un Juez

Se trata de una decisión sin precedentes, por cuanto jamás se había dictado una resolución similar en la varias veces centenaria historia judicial británica. Sin embargo, no por ello debe sorprender este pronunciamiento, porque, si bien originalmente se consideró una petición sin muchas posibilidades, a medida que fueron saliendo a la luz los antecedentes, quedó de manifiesto su solidez y procedencia. Así, resultaba difícil que el más alto tribunal británico ignorara los hechos y resolviera de manera distinta.

En efecto, el derecho esencial de toda persona que queda sujeta a la jurisdicción de un tribunal, es ser juzgada por un juez imparcial. Todos los sistemas de derecho contemplan fórmulas que permitan asegurar esta imparcialidad. A modo de ejemplo, la legislación chilena establece las causales de "implicancia" y de "recusación"; la primeras son causales más graves que la segundas, pero ambas genéricamente son casos de vinculación del juez con las partes que litigan o de tener él interés en el resultado del juicio. La causal de implicancia inhabilita en términos absolutos para participar en el fallo de la causa y hacerlo constituye un delito; la causal de recusación, obliga al juez a comunicar a las partes su existencia, para que aquella que resulta afectada decida si solicita su sustitución.

En síntesis, más allá de las diferencias de detalle y de procedimiento de cada sistema de derecho, debe concluirse que al estar un juez vinculado a alguna de las partes que actúan en el juicio o tener interés en el resultado del mismo, no puede participar en el veredicto sin -a lo menos- comunicar a los litigantes los antecedentes que pudieran afectar su imparcialidad, para que ellas hagan valer sus derechos, si lo creen pertinente.

En el proceso que se llevó a cabo ante la Cámara de los Lores para resolver sobre la validez de la sentencia original, quedó acreditado que uno de los jueces -Lord Hoffmann- formaba parte del directorio de una filial de Amnesty International, organización que en el hecho había actuado como parte dentro del proceso de apelación; actuación cuyo origen nunca fue claro. Más aún, se demostró que había sido abogado de esa organización en un juicio en el pasado y que recientemente había firmado una carta solicitando a los estudios de abogados británicos una donación para la causa de aquélla. Finalmente, también se determinó que la cónyuge del Lord trabaja hace más de 20 años como empleada administrativa de la mentada organización.

Además de lo anterior, es un hecho que la actitud de Lord Hoffmann durante la audiencia de la apelación no pareció ser la más equilibrada e imparcial, destacándose por hacer comentarios que colaboraban con la parte apelante y eran críticos con la defensa del senador Pinochet. Curiosamente fue el único magistrado que no fundamentó su voto y todo juez debe explicar el motivo de su decisión, porque si no hay razones no hay justicia.

Lord Hoffmann no hizo declaración alguna de sus vinculaciones con Amnesty International, de modo de habilitar a la defensa del senador para ejercer sus derechos. Frente a los antecedentes antes reseñados, hacerlo era exigido por la más elemental prudencia y así hubo de declararlo el Comité de Lores al revisar la situación. Como resultado de todo ello no cabía otro camino que declarar nulo el veredicto en que había participado el cuestionado Lord. Se ha concluido que la sentencia estaba manchada por la parcialidad.

En suma, el senador Pinochet ha obtenido una nueva vista de su caso, no aprovechando un resquicio, sino por una consideración de fondo, cual es que el veredicto anterior carece de valor, porque el tribunal que lo dictó carecía del requisito esencial para pronunciarse: la imparcialidad.

El Verdadero Alcance de esta Nueva Sentencia

Aparte del trascendental efecto de permitir que la materia sea vista por un tribunal imparcial, la sentencia tiene un alcance más de fondo. Ella -quiéranlo o no quienes la dictaron- es un primer acto de reconocimiento que toda la situación que ha afectado al senador Pinochet ha estado rodeada de un sello de parcialidad y politización.

La implicancia de un Lord con una de las partes del juicio, no ha sido más que una comprobación dramática de ese sesgo contrario a la persona del senador, donde se lo ha condenado de antemano y sin admitir siquiera que existe otra posible verdad; e incluso, sin tener derecho a juzgarlo.

Debe recordarse que el ex Presidente ingresó al Reino Unido premunido de un pasaporte diplomático -como había sucedido las cuatro veces anteriores que había visitado el país en tiempos recientes- y en una misión oficial conferida por el Gobierno de Chile, con ocasión de una invitación cursada por una entidad oficial británica. Hizo uso del "Salon Vip" del aeropuerto de Londres al llegar y los costos del mismo fueron solventados por el Ministerio de Relaciones Exteriores de ese país. Sin embargo, luego el Gobierno del mismo desconoció la inmunidad diplomática y soberana de que goza.

Se le detuvo a la medianoche y en su lecho de enfermo, al encontrarse convalesciente de una operación quirúrgica compleja, como si estuviera a punto de fugarse; en circunstancias que el propio Gobierno Británico sabía la fecha cierta de su retorno a Chile para 4 días después. Por lo demás, esta información la recibió oficialmente por cortesía de nuestra embajada, y fue utilizada para acelerar los trámites de detención y, posiblemente, para alertar al juez español que solicitó la extradición.

Durante el proceso ante la Cámara de Lores, se permitió que intervinieran entidades que -como Amnesty Intenational- no habían sido parte en el proceso ante la Corte de Londres, lo que jurídicamente es improcedente. Finalmente, se dictaminó que no gozaba de inmunidad por estar imputado por delitos de lesa humanidad, sin que por la naturaleza misma del proceso hubiera una instancia para refutar la existencia de tales delitos. Se llegó a afirmar sin base alguna, que durante su Gobierno se persiguió a personas de origen judío, haciendo un burdo paralelo con la Alemania de Hitler y utilizando toda la carga emocional que ello supone, sin que hubiera oportunidad de desvirtuar tan insólito aserto.

En fin, nadie ha podido explicar por qué el asunto está en la Cámara de los Lores. El ex Presidente goza de inmunidad soberana conforme a los principios de derecho internacional y a la ley británica escrita. Así de simple y claro, motivo por el cual el Ministro del Interior debió haber rechazado la orden de detención sin más trámite; orden que era evidentemente viciada, porque no cumplía con los requisitos mínimos, tanto que el juez requirente debió despachar una nueva, hecho inédito en la prácticas internacionales.

Con el nuevo fallo del panel de Lores, las cosas comienzan a volver a su cauce normal y cabe esperar que no habrá nuevos procedimientos inusuales o sucesos discutibles.

Los Lores han tenido la entereza moral de comenzar a reconocer y a rectificar. Una lección para otros -especialmente en nuestro país- que no han reconocido nada. Si se sigue por esta senda, el imperio del derecho se reestablecerá y el senador Pinochet estará pronto de vuelta.

Lo que Debe Hacerse Ahora

La situación política creada por los sucesos relatados es insostenible en Gran Bretaña y en Chile. El Gobierno tiene ahora el deber de aplicarse políticamente a fondo y no esperar un nuevo pronunciamiento de la la Cámara de los Lores. El senador Pinochet debe y tiene derecho a volver ahora, y el Gobierno puede lograrlo en esta coyuntura que es favorable, para lo cual debe realizar todos los actos políticos y buscar todos los respaldos internacionales, que obliguen al Gobierno Británico a liberarlo de inmediato, conforme a facultades legales que siempre ha tenido.

De hecho, el propio Presidente de la República lo ha dicho: no es posible que después de dos meses continuemos en la misma situación y que el Gobierno Británico debe permitir al senador Pinochet que regrese. Si así es, hay que exigirlo.

Pero es preciso tener presente que la vuelta del senador Pinochet no será el fin del incidente. Si en definitiva prima el derecho y la cordura en Gran Bretaña, no habrá inconveniente para mantener los lazos en los excelentes niveles en que siempre han estado, aunque cueste algún tiempo reponer la cordialidad en la relación.

Sin embargo, respecto de España no se podrá tener la misma consideración, pués allá se mantendrá vigente un proceso inicuo que viola nuestra soberanía. No debe olvidarse que él no solo afecta al senador Pinochet, sino que también a otros chilenos inocentes, incluidos dos senadores más en actual ejercicio, que fueron electos democráticamente hace tan sólo un año atrás. Resulta inconcebible que el pueblo de Chile considere que dos personas merecen ocupar un sillón en la más alta cámara legislativa y un juez español se crea autorizado a juzgarlos por responsabilidades penales que sólo existen en su mente.

El país deberá adoptar medidas políticas con España para que esa nación termine definitivamente con el atentado a nuestra soberanía.

 

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Crecimiento Desmedido

del Gasto Fiscal

Recientemente la autoridad dio a conocer el resultado de la ejecución de ingresos y gastos del gobierno general en el tercer trimestre de este año. Se debe destacar que en la oportunidad se entregaron también, por primera vez, cifras oficiales sobre la ejecución del sector público no financiero, que corresponde al consolidado del gobierno general más las empresas públicas, excluído el Banco del Estado.

Ingresos del Gobierno General

El ajuste macroeco-nómico impuesto por el Banco Central, que llevó a que las tasas de crecimiento del producto y de la demanda interna en el tercer trimestre alcanzaran valores de 2,7% y 0,5% respectivamente, repercutió con mucha fuerza en los ingresos tributarios, los que muestran un descenso de 3,4% respecto del mismo trimestre del año anterior. Sin embargo, la evolución de las variables económicas hacía presumir un comportamiento de este tipo, aunque probablemente el ajuste haya tenido un impacto mayor al esperado sobre los ingresos tributarios. De hecho ya hace unos meses la autoridad había revisado sus proyecciones de ingresos para el presente año a la baja, dado que el presupuesto para 1998 se había elaborado (en octubre de 1997) sobre la base de un crecimiento esperado de la economía entre 6% y 7%.

Tampoco llama especialmente la atención la caída que muestran los ingresos del cobre dados los pronósticos de precios. Lo que sí parece un efecto no previsto (aunque cuantitativamente de menor importancia) es la caída en los ingresos de operación del gobierno, dentro de los cuales se incluye el aporte de las empresas del Estado, diferentes de CODELCO, que caen un 1,8%. Esta caída se produce a pesar de la reducción de gastos de las empresas que exhiben las cifras del sector (cuadro Nº 2).

Los ingresos de capital del gobierno por su parte también se ven castigados con una disminución de 25,9% en la venta de activos y un 7,5% en la recuperación de préstamos.

Cuadro Nº 1

Superávit Sector Público no

Financiero( como % del PIB)
19901,3%
19911,5%
19922,6%
19932,1%
19942,1%
19952,1%
19961,8%
19970,9%

Fuente: DIPRES. Información entregada al Congreso.

Cuadro Nº 2

Sector Público No Financiero
Var.% real
% del PIB
1º. trim.
2º trim.
3º trim.
acum. 3º trim.
Ingresos Corrientes -0,9%1,6% -2,9%22,1%
Gastos Corrientes 2,3%0,3% 3,7%18,2%
gobierno9,6% 5,6%6,1% 12,9%
empresas-12,4% -11,4%-1,4% 5,2%
Superávit Corriente -9,9%8,8% -32,6%3,9%
gobierno-14,7% 7,6%-32,6% 3,4%
empresas28,8% 15,8%-32,7% 0,5%
Ingresos de Capital 1,6%-2,0% -57,5%0,5%
Gastos de Capital 2,6%8,1% 4,9%4,2%
gobierno-1,1% 14,9%18,2% 2,8%
empresas8,7% -3,6%-19,0% 1,4%
Superávit Global -25,0%-16,4% -209,9%0,2%
gobierno-22,3% -30,1%-115,5% 1,0%
empresas10,7% 14,7%-85,0% -0,8%
Gasto Efecto Macroe * 4,1%1,8% 5,0%
gobierno8,4% 7,5%10,8%
empresas-5,5% -11,5%-8,8%

* Está definido por la autoridad como gasto total excluidos el servicio de la deuda, los bonos de reconocimiento, la compra de crudo de ENAP y la inversiones reales de SIPETROL. No es posible obtener otras definiciones de gasto salvo ésta y la de gasto total que se deriva de la parte superior del cuadro.

Fuente: elaboración propia a partir de antecedentes de DIPRES.

Los Gastos del Gobierno General

Sin embargo lo que más sorprendió a los analistas fue el comportamiento de los gastos del gobierno, pues tras los anuncios de ajuste fiscal y de rebaja de gastos en el año 1998, se esperaba para este trimestre un mayor esfuerzo del fisco.

Los gastos corrientes, excluidos los intereses de la deuda pública crecen un 8,5% en el tercer trimestre del presente año. Incluso, si se restaran también los bonos de reconocimiento, que es la forma de calcular el gasto corriente que ha empezado a utilizar la autoridad recientemente, el incremento llega a 7,8% real. Así, el crecimiento de los gastos corrientes sin intereses es incluso superior a la expansión de 4,6% que mostraran en el tercer trimestre del año anterior, que es la cifra base para los cálculos.

De esta manera se constata una inflexibilidad importante en los gastos corrientes, situación que debe ser motivo de preocupación. Es un hecho que las perspectivas de crecimiento de nuestra economía, al menos en los próximos 3 años, son en promedio inferiores a las tasas a que nos acostumbramos a vivir en años anteriores.

Hasta ahora el peso de una menor presión de gastos del gobierno se visualiza preferentemente a través del gasto de capital. De aquí que sea importante que el crecimiento del gasto de capital sin inversión financiera en este tercer trimestre alcanzara al 19,7%1.

La explicación que se dio fue que esta tasa se veía afectada por la base, pues en el tercer trimestre del año anterior la inversión cayó un 0,4% (neta de inversión financiera) como consecuencia de los temporales. Así y todo, si se calcula la tasa de variación respecto del mismo trimestre, pero del año 1996, el gasto de capital sin inversión financiera muestra un crecimiento acumulado real de 19,1%.

El Compromiso del Gobierno

Hacia mediados de año la autoridad se compromete a que el "gasto del gobierno con efecto macroeconómico" crecería en 1998 un 5,5% real. Para estos efectos se define este gasto como la suma de los ingresos corrientes sin intereses ni bonos de reconocimiento, más el gasto de capital incluída la inversión financiera, aunque restando una parte de las compras de títulos y valores2.

A la fecha, el denominado gasto "con efecto macroeconómico" ha crecido un 8,4% en el primer trimestre, un 7,5% en el segundo, y ahora en el tercer trimestre un 10,8%. De acuerdo con cifras oficiales se requeriría en el cuarto trimestre una disminución del gasto del gobierno en el cuarto trimestre de entre 2% y 2,5% para cumplir con el compromiso señalado, lo cual no se ha visto hasta ahora en toda la década3.

Pese a las tasas de crecimiento del gasto en los tres primeros trimestres del año, la autoridad ha reiterado su compromiso de que en el año el gasto del gobierno (con efecto macroeconómico) crecerá en torno al 5,5% comprometido. Ello sigue siendo posible, básicamente porque así como en el tercer trimestre del año anterior se postergaron inversiones por los temporales, esa misma inversión se reactivó en el cuarto trimestre, con lo cual la base del cálculo para el cuarto trimestre le será favorable.

Un análisis de tendencias indica que un esfuerzo por controlar el gasto del gobierno puede derivar en un crecimiento del gasto total neto de intereses y de inversión financiera más cercano al 6,5%, que al 5,5%. Ello exige que el gasto corriente no crezca más del 4,8% real, para lo cual debieran observarse caídas en el consumo de bienes y servicios, pero también esperar que las transferencias corrientes no crezcan para darle espacio al crecimiento del gasto en personal y previsional ya comprometido.

Dado el gasto corriente anterior, el gasto de capital requiere caer sobre el 11%. Esta cifra neta de inversión financiera tiene como base un cuarto trimestre de 1997 bastante expansivo (creciendo al 11,8%). Las cifras anteriores son consistentes con un gasto total neto de intereses e inversión financiera creciendo un 1,3% en el cuarto trimestre y un 6,5% en el año completo.

El Sector Público no Financiero

En reiteradas ocasiones Libertad y Desarrollo ha insistido en la importancia de disponer de cifras consolidadas del sector público no financiero. De hecho, a partir del presente año, y gracias a que la Dirección de Presupuestos entregó cifras de ejecución anual de las empresas públicas, hemos ido entregando cifras estimadas del citado consolidado. ( cuadro Nº 1)

En esta oportunidad se dispone de cifras consolidadas trimestrales para el año en curso, todo lo cual constituye un avance importante en materia de transparencia. Será posible en adelante establecer metas no sólo sobre el gobierno central, sino también sobre el consolidado del sector público no financiero.

Las cifras entregadas muestran al tercer trimestre un superávit de 0,2% del producto, similar a estimaciones preliminares de Libertad y Desarrollo para el año completo. Sin embargo, su sostenida reducción en los tres primeros trimestres del año llevan a pensar que puede reducirse. ( cuadro Nº 2)

Llama especialmente la atención la evolución del gasto de las empresas públicas, en las cuales el gasto corriente muestra una gran capacidad de ajuste a la baja en el primer semestre del año. El gasto de capital en cambio observa un ajuste más lento, llegando a ser relevante sólo a partir del tercer trimestre del año. Se desconoce cuánto de esta variación de la inversión en las empresas públicas se explica por el término de las inversiones en la mina Radomiro Tomic de Codelco, evento que sería de caracter exógeno.

La suma de los gastos corrientes y de capital del sector público no financiero, acumulados al tercer trimestre de 1998, alcanzan un 22,4% del producto total esperado para el año completo. Así, faltando un trimestre de gastos, se puede apreciar que el gasto público representa una cifra cercana al 28% del producto en un año completo.

Finalmente, cabe mencionar la evolución del denominado gasto total con efecto macroeconómico, para cuya elaboración se le resta a los gastos no sólo los bonos de reconocimiento, los intereses de la deuda pública y las compras de títulos y valores del gobierno central, sino también las compras de crudo de Enap, y la inversión de SIPETROL. Este gasto crece de manera más moderada que el gasto del gobierno general, en respuesta a la menor expansión del gasto corriente de las empresas en el primer semestre, y del gasto de capital de ellas en el tercer trimestre, mostrando tasas de incremento del 4,1%, 1,8% y 5% en cada trimestre del año. Es bastante complejo evaluar esta cifra sin disponer de antecedentes históricos que muestren componentes cíclicos y tendencias; con todo, de ellas se puede destacar una evolución del gasto consolidado más acorde con el crecimiento esperado para el año. Su evolución no parece indicar un comportamiento de política procíclico ni contracíclico, dado que el gasto crece a tasas muy similares en el primer y tercer trimestre, pese a que el producto lo hace en un 7,9% el primer trimestre y un 2,7% en el tercero.

Conclusiones

De acuerdo con el análisis realizado se puede concluir:

la importancia de que la autoridad haya decidido entregar información respecto de la evolución del sector público no financiero, estadísticas respecto a las cuales nuestro país estaba en abierto retroceso en relación a otros países de la región.

que el gobierno general tiene serias dificultades para alcanzar su meta de crecimiento anual del gasto de 5,5%, pese a que ésta es largamente superior al crecimiento del producto esperado (en torno a 4%);

la confirmación de que el superávit fiscal, una de las principales virtudes exhibidas internacionalmente por Chile, está virtualmente desapareciendo;

que la autoridad lejos de dar señales de preocupación por revertir esta "tendencia" en el superávit global, prefiera restarle importancia. Esto es una señal más complicada para la economía que la sola realidad de las cifras.

que no estamos solamente ante un hecho puntual de la coyuntura económica del año 1998. En efecto, al igual que con otras variables macroeconómicas como la cuenta corriente de balanza de pagos, la difícil situación que enfrenta nuestra economía en 1998 es producto de una tendencia que se arrastra de años previos;

la exagerada rigidez que exhibe el gasto corriente del fisco, parece augurar una complicación adicional en el futuro cercano, dado que para los años siguientes se proyectan tasas de crecimiento del producto inferiores a las que estábamos acostumbrados.

Notas:

1 Desde hace algunos meses la autoridad ha decidido contabilizar como gasto de capital al gasto en inversiones más transferencias de capital y más la inversión financiera, excluyendo algunas compras de títulos y valores, denominándolo como gasto de gasto de capital con efecto macroeconómico. Para esta definición de gastos de capital el crecimiento fue de 24,4%.

2 Es en esta oportunidad que el gobierno abandona su definición tradicional de gasto corriente total (con intereses y bonos de reconocimiento) y gasto de capital total (con la totalidad de la inversión financiera).

3 No se ha dado a conocer el monto de gasto en compra de títulos y valores que se rebaja del gasto en el año 1997, por lo tanto no es posible hacer el cálculo.

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