Medidas de Diciembre
El medio económico nacional se vio algo sorprendido
por la oportunidad en que se realizaron anuncios en materias monetarias,
cambiarias y fiscales. La primera medida, que a su vez era la
más esperada, es la baja de la tasa de instancia monetaria
desde un 8,5% a un 7,8%, lo que mantiene la trayectoria decreciente
de la tasa de interés que veremos durante todo el próximo
año. Al respecto, cabe señalar que si bien la baja
era esperada, fue anunciada un poco antes de lo proyectado, de
hecho nuestro análisis situaba esta medida en enero próximo
y bajando hasta 8%. Se ha señalado que la variación,
en 12 meses, del IMACEC de octubre de -3,1% habría gatillado
la mencionada medida monetaria. Creemos que ello no es correcto
ya que dicha variación era esperada, probablemente no de
tal magnitud, pero si en el sentido negativo. Al respecto, el
comunicado de prensa del instituto emisor señala que el
cumplimiento de la meta de inflación y el ajuste en la
cuenta corriente explicarían la medida. En ese sentido
cabe señalar que si bien la meta de inflación se
cumplirá, la evolución de la inflación subyacente
aún es preocupante ya que de hecho cerrará el año
con una variación cercana al 5%, que aunque es menos de
lo que se observaba hace meses atrás, está por sobre
la meta anual. En segundo lugar, efectivamente el ajuste de la
cuenta corriente ha sido bastante más rápido de
lo esperado, sobre todo en relación a las cuentas comerciales
en este último trimestre, tal como se puede apreciar en
el gráfico Nº1 que muestra la balanza comercial anualizada.
Gráfico Nº1

Tal como se aprecia en dicho gráfico, el déficit
anualizado más grande se observó en agosto pasado,
superando los US$ 3.500 millones, lo que se ha empezado a reducir
paulatinamente, cerrando probablemente el año con un déficit
bajo los US$ 3.000 millones. Este fuerte ajuste se explica por
una severa caída de las importaciones, lo que refleja la
importante contracción del gasto interno, que puede alcanzar
entre un -5% a un -7% en el último trimestre del año.
Este factor es el que consideramos de mayor importancia en la
decisión monetaria, ya que debemos recordar que la política
monetaria tuvo por objeto alterar la trayectoria del gasto interno
y esa es la variable que se observa al momento de tomar las decisiones,
más que la producción.
De esta manera consideramos que la trayectoria
prevista para el gasto interno es consistente con la secuencia
de bajas de la tasa de interés que observaremos durante
1999, cerrando probablemente el próximo año en niveles
cercanos al 6%.
Ampliación de la
Banda
La segunda medida fue la ampliación de la
banda cambiaria a más menos 8%, luego de que en septiembre
pasado se incorporó, además de otras modificaciones,
el incremento de la banda a razón de 0,01375% por día
para llegar a más menos 5% a fines del presente año.
De esta manera sumando ambas cosas, tendremos a fines de 1999
una banda de amplitud de más o menos 13%, es decir prácticamente
igual a la que había previa a todas estas modificaciones
que era de aproximadamente 12,5%. En suma, volvemos a plantear
que dado que existe una relativa menor turbulencia en los mercados
externos, es la oportunidad para avanzar con mayor fuerza a la
eliminación de la banda y al establecimiento de un sistema
cambiario en el cual existan reglas objetivas que reglamenten
la oportunidad y magnitud con la que puede intervenir el Banco
Central en el mercado cambiario, entregando así una participación
mucho mayor al mercado en la determinación del tipo de
cambio de equilibrio.
Prepago de Deuda
al Banco Central
Por último, el Ministerio de Hacienda anunció
que para este año el fisco realizará un prepago
de deuda al Banco Central por un total de US$ 750 millones, con
un componente de capital e intereses anticipados hasta ahora desconocido.
Se trata de deuda con vencimiento a junio y diciembre de 1999,
y a junio del año 2000. La última vez que se realizó
una operación de esta naturaleza fue en el año 1994,
tal como se puede apreciar en el cuadro Nº1.
Cuadro Nº1
PREPAGOS DE DEUDA
(millones de dólares de cada año)
| | 1988
| 1989 | 1990
| 1991 | 1992*
| 1993 | 1994
| 1998 |
| 1 | Pagarés Deuda Externa
| | | |
| | | |
|
| rescate anticipado
| 302,1 | 140,7
| | | |
| | |
| descuento
| 131,5 | 58,7
| | | |
| | |
| 2 | Pagarés fiscales en dólares
| | | |
| | | |
|
| rescate de capital
| | 1.144,7
| | 204,4
| | | 51,4
| |
| anticipo de intereses
| | 35,1 |
| 124,9 |
126,6 | 129,6
| 78,0 | |
| 3 | Pagarés fiscales en ufs.
| | | 231,0
| | | |
| |
| 4 | Deudas ANAP
| | 323,0
| | | |
| | |
| | |
| | | |
| | |
| 5 | Totales
| 170,6 | 1.584,8
| 231,0 | 329,3
| 126,6 | 129,6
| 130,0 | 750,0
|
* el cuadro no incorpora el prepago de los bonos
de gobierno por un monto aproximado de US$ 200 millones que fueron
emitidos el año anterior, dado que por su plazo puede asimilarse
a un tipo de operación financiera diferente.
Fuente: Memorias Anuales del Banco Central de Chile
(notas de los Estados Financieros), para los años 1988-96.
Las cifras están valoradas de acuerdo a los
criterios contables establecidos en los anuarios señalados.
En dicho cuadro se muestran los montos de deuda
prepagados por el gobierno desde 1988 a la fecha. En él
se incluyen prepagos de deuda externa (correspondientes a los
pagarés de deuda externa referidos en el número
1), y prepagos de deuda interna con el Banco Central. Todos ellos
corresponden a rescates anticipados de capital, con la excepción
de los pagarés fiscales en dólares (2). Para este
caso se muestra cuántos de los prepagos han correspondido
a capital y cuantos a intereses. En el total (5) se presenta
la suma de los flujos efectivos de dinero que realizó el
gobierno para prepagar los montos antes señalados.
Centrándonos en el prepago, si se realiza
con depósitos en el Banco Central, el Instituto Emisor
ve reducidos sus activos (pagarés en dólares que
parece ser el caso) que devengan Libor + 0,5% y sus pasivos que
devengan Libor menos un porcentaje que varía según
el depósito. Desde el punto de vista de los intereses pagados,
se le reduce un activo que paga 2% y un pasivo cuyos intereses
en la práctica terminan siendo depositados en el mismo
Banco Central. Esta operación calzada por lo tanto no es
una mejora neta para el Banco Central.
Distinto es el caso en el cual el fisco prepague
con nuevas reservas, o redenomina su stock de deuda con el Banco
Central, reconociendo un flujo de intereses más alto, que
es lo que se espera suceda de alguna manera con el proyecto de
ley que está comprometido enviar el Ejecutivo en el mes
de marzo del próximo año.
Desde el punto de vista del fisco, la situación
es a la inversa. Reduce un pasivo con el Banco Central, ahorrándose
intereses devengados, en este caso supuestamente Libor + 0,5%,
pero recibe menos intereses por sus depósitos (marginalmente
inferiores a los que se ahorra: libor menos fracción).
Es una operación financiada con ahorros acumulados como
consecuencia de superávits de ejercicios fiscales anteriores.
A noviembre el Balance del Instituto Emisor muestra
depósitos fiscales totales por US$ 5.637 millones, y pagarés
fiscales por US$ 8.368 millones. Esta última cifra es la
suma de pagarés en dólares, en unidades de fomento
y en pesos. La composición de los mismos de acuerdo a su
redenominación se conoce sólo a diciembre de 1997.
En esa fecha el Banco Central tenía pagarés en dólares
por $ 3.149.617 millones (US$ 6.659,5 millones), pagarés
en UF por $ 492.087 millones y en pesos por $ 151.613,5 millones
(equivalentes a US$ 1.381,3 millones aproximandamente).
Concluyendo
En suma, la baja de la tasa de interés es
adecuada y consistente con la trayectoria esperada y deseada de
la demanda agregada interna y por tanto del déficit de
la cuenta corriente. La ampliación de la banda cambiaria
es bienvenida ya que va en el sentido de entregar al mercado una
mayor relevancia en la determinación del tipo de cambio
de equilibrio, aunque es posible y necesario avanzar mucho más
todavía. Por último, el prepago de deuda pública
es una señal en el sentido correcto, pero que al verla
en detalle tiene mucho más de señal que de aporte
concreto a la real solución al problema que le genera al
Banco Central, dicha cuenta por cobrar con características
de crédito blando. Probablemente, dicho anuncio responde
al deseo de las autoridades del Ministerio de Hacienda de entregar
una señal de austeridad luego de darse a conocer las impresionantes
cifras de expansión de gasto público del tercer
trimestre.
Nota
1 Se debe destacar que los pagarés en UF que
tiene el Banco Central representativos de deuda fiscal devengan
UF +1%. Así, si la UF crece más que el dólar
(o no más de 0,5% menos) al Banco Central le conviene en
el margen un prepago de pagarés en UF.

Distribución del
Ingreso
y Propuestas
El Banco Interamericano del Desarrollo (BID) dió
a conocer hace un par de semanas un completo informe sobre la
distribución del ingreso en América Latina que muestra
que las diferenciales de ingresos en nuestro continente son mayores
a lo que ocurre en los países más desarrollados.
También el informe contiene importante evidencia relacionada
con las posibles explicaciones y soluciones al problema.
Cuadro No.1
Distribución del Ingreso en América
Latina
Ingreso per cápita del Hogar
| País | Decil 1
| Decil 2 | 60%
| Decil 9 | Decil 10
| Coefic. | Razón
|
| | | intermed.
| | | Gini
| d9/d10 |
| Brasil | 0,8
| 1,7 | 34,1
| 16,4 | 47,0
| 0,59 | 2,9
|
| Paraguay | 0,7
| 1,6 | 35,4
| 15,8 | 46,5
| 0,59 | 2,9
|
| Ecuador | 0,6
| 1,7 | 38,1
| 15,6 | 44,0
| 0,57 | 2,8
|
| Panamá | 0,6
| 1,7 | 38,1
| 16,9 | 42,7
| 0,56 | 2,5
|
| Chile | 1,3
| 2,2 | 35,4
| 15,3 | 45,8
| 0,56 | 3,0
|
| México | 1,1
| 2,2 | 36,7
| 15,6 | 44,4
| 0,55 | 2,8
|
| Bolivia | 1,5
| 2,6 | 38,2
| 15,6 | 42,1
| 0,53 | 2,7
|
| El Salvador | 1,0
| 2,4 | 41,0
| 16,2 | 39,4
| 0,51 | 2,4
|
| Argentina | 1,5
| 2,8 | 42,8
| 17,0 | 35,9
| 0,48 | 2,1
|
| Venezuela | 1,6
| 2,9 | 43,5
| 16,2 | 35,8
| 0,47 | 2,2
|
| Costa Rica | 1,4
| 2,9 | 45,1
| 16,4 | 34,2
| 0,46 | 2,1
|
| Perú | 1,5
| 2,9 | 44,3
| 15,9 | 35,4
| 0,46 | 2,2
|
| Uruguay | 1,8
| 3,2 | 53,7
| 16,4 | 32,3
| 0,43 | 2,0
|
Fuente: Elaborado a partir de información
contenida en informe del Banco Interamericano de Desarrollo 1998-1999;
América Latina Frente a la Desigualdad.
¿Qué muestran
las
Cifras para América
Latina?
El cuadro Nº1 resume la situación distributiva
en los distintos países de la región que cuentan
con información disponible. En él se ha desagregado
la información de la distribución del ingreso clasificándola
para los dos primeros deciles más pobres, luego para el
60% intermedio de la población y para los deciles 9 y
10 correspondientes a los estratos de mayores ingresos. La información
muestra que la distribución del ingreso es relativamente
similar en los distintos países considerados. Ello se
refleja en el coeficiente de Gini que mide la concentración
relativa del ingreso de un país. Este coeficiente puede
variar entre 0 donde existiría una distribución
totalmente homogénea y 1 donde existiría total concentración
en una sola persona. El coeficiente de Gini muestra un promedio
de 0,52 para América Latina. Chile se encuentra en una
situación intermedia (coeficiente de Gini: 0,56), con una
distribución mejor que Brasil, Paraguay y Ecuador, pero
más desigual que la de países como Argentina, Costa
Rica y Uruguay.
Un aspecto importante al analizar la situación
distributiva de la región es el que las brechas son más
agudas en los extremos y que entre los grupos de ingresos medios
éstas no son muy pronunciadas. Según el informe
del BID, la mayor brecha observada se da entre el decil 10 (10%
más rico) y el resto de la población. Entre las
explicaciones a esta situación se ha señalado el
lento y desigual progreso de los niveles y calidad de la educación.
Vale decir, entre los rasgos que caracterizan a los jefes de hogar
pertenecientes al 10% de mayores ingresos se encuentra la mayor
escolaridad alcanzada lo que incide en las posibilidades de obtener
mayores ingresos laborales. En otras palabras, el núcleo
de la desigualdad de ingresos se centraría en las diferencias
salariales entre trabajadores las que a su vez dependen de su
calificación. Así señala el mismo informe,
que en promedio para la región quienes han completado la
educación básica reciben un ingreso por hora un
50% más elevado que aquellas personas que no han asistido
nunca a la escuela. Esta brecha se amplía al 120% para
un trabajador que ha alcanzado 12 años (secundaria completa)
y supera el 200% para quienes alcanzan educación universitaria
completa.
Cuadro Nº 2
Escolaridad Media de los Ocupados por
Grupos de
Edad y Quintiles de Ingreso2
| Edad | I
| II | III
| IV | V
| Brecha |
| | |
| | | V/I
|
| 20 - 24 | 8,9
| 9,9 | 10,7
| 11,7 | 12,9
| 4 |
| 25 - 29 | 8,7
| 9,9 | 10,7
| 11,9 | 13,9
| 5,2 |
| 30 -34 | 8,1
| 9,3 | 10,5
| 11,9 | 14,1
| 6 |
| 35 - 44 | 7,3
| 8,1 | 9,3
| 11,2 | 13,6
| 6,3 |
| 45-54 | 5,1
| 6,5 | 7,0
| 8,7 | 12,2
| 7,1 |
Fuente: H. Beyer, CEP, Estudios Públicos N´65,
año 1997
En Chile
La situación antes expuesta confirma lo señalado
en diversos estudios que se han efectuado en nuestro país.
El cuadro Nº2 elaborado a partir de información de
la Encuesta CASEN 94, muestra las diferencias educacionales entre
trabajadores de los distintos grupos socioeconómicos y
edades. La información se refiere a la escolaridad promedio
de los ocupados según quintiles de ingreso y según
grupos de edad. Esta evidencia muestra claramente los diferenciales
de educación entre estratos y especialmente entre el 20%
más pobre (quintil I) que apenas supera la educación
básica y el 20% más rico (quintil V) con más
de 12 años de escolaridad. Por otra parte, observamos que
en Chile sólo el 18 % de la fuerza de trabajo actual tiene
una educación de más de 12 años (post secundaria).
La relación entre ingresos y escolaridad es también
en nuestro país un factor importante de considerar.
Pero lo más interesante surge de constatar
el hecho de que la situación distributiva actual refleja
también importantes diferencias generacionales. Los trabajadores
jóvenes (20 a 24 años) tienen una menor brecha educacional
entre estratos socioeconómicos. Según se señala
en el Cuadro Nº2 ésta alcanzaría a 4 años
en promedio entre el quintil más rico y el quintil más
pobre (V/I); mientras en los trabajadores mayores de 45 años,
la brecha es mayor y alcanza un poco más de 7 años.
En los quintiles intermedios se presenta una tendencia claramente
perfilada en el sentido que a mayor edad mayor es la brecha en
el nivel de escolaridad. Por consiguiente, uno de los factores
que también incide en las diferencias en la distribución
del ingreso es el nivel de escolaridad que alcanzaron las personas
que estudiaron hace 20 o más años atrás,
que las limita seriamente hoy en sus posibilidades de obtener
mayores ingresos laborales.
Políticas para mejorar la Distribución
del Ingreso
El informe del BID reconoce que aún cuando
los gobiernos latinoamericanos han desarrollado diversas estrategias
para mejorar la igualdad y proteger a los pobres basadas en políticas
tales como esquemas masivos de subsidios, educación y atención
de salud de tipo universal, tributaciones progresivas y legislaciones
laborales restrictivas, ellas no han sido efectivas ya que la
situación distributiva se ha mantenido en el tiempo. Entre
las propuestas que pueden considerarse relevantes para nuestro
país ya que hemos avanzado en materia de crecimiento económico
y de desarrollo social, más que otros países latinoamericanos,
es interesante constatar:
Educación, principal
vía
La evidencia acumulada tanto en Chile como en los
restantes países de la región es demasiado importante
al demostrar que la educación es una de las vías
más importantes para mejorar la distribución del
ingreso. Por otra parte, la evidencia indica también que
la distribución del ingreso es bastante estable y sólo
se modifica en períodos muy largos de tiempo. Mejorar
la distribución del ingreso, es por consiguiente una tarea
de largo plazo que debe ser abordada hoy día para reflejar
resultados en muchos años más. El principal desafío
en nuestro país es lograr que los más pobres puedan
acceder a un mejor sistema educacional, con políticas encaminadas
a fortaler la educación básica y media que son las
que permitirán realmente que esas personas accedan en
similares condiciones a la educación superior y que tengan
en el futuro mayores posibilidades de ascender en la escala social.
Respecto del Gasto
Social
Otro de los aspectos destacables se refiere a los
objetivos distributivos de la política social y se reconoce
que Chile es el único país donde se ha logrado una
mayor progresividad del gasto social. En este sentido, más
que aumentar el gasto social que en nuestros países que
ya es suficientemente alto, se recomienda mejorar su efectividad
y focalización de modo que los servicios que ofrece el
sector público a los grupos de menores ingresos sean más
eficientes en reducir las desigualdades.
Impacto Distributivo
de Política Fiscal
Se reconoce que ésta depende más
del monto de los recursos recaudados que de su progresividad.
De hecho se ha demostrado en los distintos países que los
impuestos al valor agregado con una amplia base y pocas excepciones
funcionan mejor que aquellos basados en estructuras tributarias
progresivas. En este sentido más que aumentar la progresividad
de los impuestos, se considera mejor la adopción de estructuras
tributarias simples que permitan lograr que la administración
tributaria sea más eficiente y dificulten la evasión.
Mercado Laboral
El trabajo del BID reconoce que el mercado laboral
de América Latina está significativamente segmentado
y que contribuye en forma importante a la desigualdad. Existen
crecientes evidencias que señalan que las diferenciales
salariales entre trabajadores formales y no formales, rurales
y urbanos o de la mujer, reflejan las rigideces causadas por reglamentaciones
sobre el empleo formal urbano. Por ejemplo, restricciones al trabajo
temporario, o de tiempo parcial y elevado costo de los despidos.
En este sentido se recomienda desarrollar un conjunto de iniciativas
destinadas a lograr que la protección del mercado laboral
sea menos discriminatoria tales como contribuciones individuales
de ahorro para indemnizaciones, menores restricciones a la contratación
temporaria o de tiempo parcial y revisión de la legislación
concerniente a maternidad con el fin de disminuir sesgos en contra
de la contratación de mujeres en el sector formal.
Concluyendo...
A partir de las recomendaciones expuestas se puede
demostrar la relevancia que tienen las políticas que pueden
promover un desarrollo económico sostenido como ha ocurrido
en nuestro país y lograr así un mayor bienestar
social para sus habitantes. Hoy en día enfrentamos una
coyuntura económica adversa lo que confirma la importancia
de mantener las políticas iniciadas desde hace más
de 20 años, evitando aquellas iniciativas de corte populista
que no siempre pueden resultar las más adecuadas para reducir
la pobreza y mejorar la distribución del ingreso. Parece
más acertado, por consiguiente, partir por abordar las
verdaderas causas que generan el problema en el más breve
plazo ya que un cambio en la situación distributiva no
se reflejará en el corto plazo.

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